Es imaginable un país sin un Estado ni un Banco Central, en
el que la vida cotidiana quede en manos del libre mercado y de la voluntad
personal de cada ciudadano, sin controles ni leyes? Ese país es el que proponen
los integrantes del Partido Liberal Libertario: libertad absoluta de acción y
conciencia, sin regulación estatal. Si todo se rige por el mercado, la vida
sería mucho mejor. Y para descubrir si uno tiene un pensamiento como el de esta
agrupación política, los libertarios liberales elaboraron un test de ideología,
con el que recorren las universidades.
En un mundo en el que todo está controlado por los poderes
económicos o por el Estado, puede sonar utópico creer en individuos
responsables que, sin leyes por cumplir, respeten a otros individuos. Pero
estos jóvenes, inspirados en los ideales del partido libertario estadounidense,
aseguran que son los únicos en la política que actúan coherentemente como
piensan.
Con sólo dos años de existencia, han encontrado formas
originales de atraer a nuevos integrantes. Armaron un test al que se puede
acceder desde la web (http://partidoliberal.tk) y con el cual uno puede
identificar su ideología política. Este examen no fue creado por ellos, sino
que está inspirado en uno creado por el politólogo liberal norteamericano Davis
Nolan, y las preguntas fueron adaptadas a temas locales. Cada 1º de julio
llevan a cabo su acto político más trascendente: se movilizan hasta la AFIP y
hacen una clausura simbólica, porque plantean que recién a partir de ese día,
cumplida la primera mitad del año, los ciudadanos empiezan a trabajar para sí
mismos y dejan de producir sólo para pagar impuestos.
Su presidente, el mayor del grupo, Gonzalo Brousson (36),
sostiene que son una fuerza que va creciendo en el mundo. “Hay experiencias en
España, Estados Unidos y en casi toda Latinoamérica. Y en la Argentina tenemos
partidarios en varias provincias. Para las legislativas de 2013, vamos a
presentar candidatos”, anticipa. Hoy cuentan con cerca de 200 adherentes y con
el apoyo de Avance Liberal (AVAL), una agrupación latioamericana de jóvenes
liberales presidida en el país por José Godoy, y coordinada en la Ciudad por
Jimena Castañera Arce, integrante de Unión Por Todos.
Brousson insiste en que debe dejarse de lado la discusión en
la que todo sea de derecha o de izquierda, porque ambos extremos no sirven. Sus
integrantes, a pesar de estar muy bien preparados para enfrentar cualquier
debate, se ilusionan con encontrar un país en el mundo que se rija como ellos
sueñan.
Nota publicada en la revista El Guardián.

