Cuando el jefe de Gobierno de la Ciudad, Mauricio Macri,
eligió al rabino Sergio Bergman para encabezar la lista de legisladores
porteños no imaginó que esa decisión iba a causarle tantos reproches, dentro y
fuera del partido. La elección a dedo se ganó el repudio unánime de la
agrupación Memoria Activa y tomó por sorpresa a gran parte de los legisladores
porteños del Pro, principalmente al jefe del bloque oficialista en la
Legislatura porteña, Cristian Ritondo.
No bien se conoció la noticia de que Bergman iba a ocupar el
primer lugar de la lista, los integrantes de Memoria Activa, que exigen
justicia por las víctimas del atentado contra la AMIA, expresaron su
descontento a través de una carta abierta que pone en evidencia lo que, para
ellos, es la verdadera identidad del rabino que encabeza la lista de su
principal enemigo político, Mauricio Macri. “Bergman es absolutamente
contradictorio. Antes luchaba por la verdad y la justicia, ahora se unió con
quienes buscan esconder la verdad de la causa AMIA”, afirmó Diana Malamud,
integrante de la agrupación.
En su afán de conseguir un lugar en alguna lista, cualquiera
sea, Bergman puso su candidatura en oferta y fue el jefe de Gobierno de la
Ciudad quien, sin consultarlo con nadie, lo eligió para ser parte del Pro. El
rabino aceptó y los familiares hicieron saber su descontento. “Bergman enterró
su antiguo discurso. Está claro que poco le importan la verdad y la justicia”,
sentenció Malamud. Según los familiares de las víctimas, la defensa del ex
comisario imputado por encubrimiento en la causa AMIA, Jorge “Fino” Palacios, y
la causa de las escuchas son dos cosas que los alejan del macrismo.
“Palacios está imputado en la causa AMIA. Y a pesar de ello
Macri lo había nombrado jefe de la Policía Metropolitana y aún hoy lo defiende
a muerte. Además, Mauricio está imputado en la causa de las escuchas ilegales.
Con esa gente se juntó Bergman. Lo que hizo el rabino es enterrar sus palabras,
y eso habla muy mal de él y demuestra su desinterés por alcanzar la justicia”,
reprocharon desde la agrupación.
Los reclamos de Memoria Activa para con el rabino no son
nuevos. En marzo de 1996, Bergman, que era uno de los referentes de la lucha
por las víctimas del atentado, abandonó las manifestaciones y se alejó de la
agrupación sin dar ningún tipo de explicación. Malamud aseguró que se enteraron
del alejamiento por una nota del diario Masortí (una publicación del Seminario
Rabínico Latinoamericano Marshall T. Meyer).
La referente en la lucha por el esclarecimiento del atentado
afirmó que en aquel artículo publicado dos años después del atentado, Bergman
consideraba que “la causa AMIA debería ser enterrada”. Desde Memoria Activa le
hicieron llegar al rabino varios llamados pidiendo explicaciones sobre el
alejamiento y el cambio de discurso, pero nunca recibieron respuesta.
“Nos defraudó. Nunca nos dio una explicación de por qué se
alejaba, simplemente se fue”, aseguró Malamud.
Entre los distintos rechazos que recibió Bergman en estos
días, se cuenta también el de la viuda
del rabino Marshall Meyer, de quien el rabino candidato dijo ser su discípulo.
“Ofende las enseñanzas de Marshall, quien se jugó la vida por defender los
derechos humanos, la verdad y la justicia”, sentenció Naomi Meyer en una carta.
Nota publicada en la revista El Guardián.

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