En la tarde del viernes 20, Julián Herr, reportero gráfico
de El Guardián, tenía que sacar fotografías del frente del edificio donde está
la embajada de Dinamarca. No era una nota complicada: se trataba de ilustrar
una crítica gastronómica, que se publica en este mismo número. Cuando hacía
foco, dos hombres que se identificaron como personal de seguridad de la sede
diplomática, situada en Leandro N. Alem 1074, comenzaron a golpearlo. El
embajador danés, Henrik Bramsen Hahn, aseguró a EG no conocer a los atacantes.
“Lamentamos mucho y repudiamos lo ocurrido. Los agresores son personal del
edificio y nada tienen que ver con nosotros. Sólo tenemos un policía uniformado
que se encuentra dentro de nuestras oficinas. No trabajamos con seguridad
privada”, explicó Hahn. Desde el Ministerio de Seguridad dijeron que “habría
que identificar si los agresores pertenecen a la seguridad de la embajada o a
la de alguna de las empresas que comparten edificio”. El vocero de la cartera
se comprometió a trabajar para encontrar a los responsables.
Herr salió de la redacción pasado el mediodía con la misión
de fotografiar el club restaurante Danés y el Sueco. Al llegar al club Danés,
sacó la cámara y comenzó a tomar imágenes del frente del edificio, donde en el
piso 12 se encuentra el comedor.
En el mismo edificio hay empresas privadas y organismos
oficiales; en el noveno piso está la embajada de Dinamarca. Los agresores, al
ver a Herr tomar imágenes, comenzaron a increparlo: “Acá no podés sacar fotos,
en este edificio hay una embajada, ¿entendés, pendejo de mierda?”. Según el
embajador danés, el agresor sería el portero del edificio. Herr enseñó la
credencial de prensa de la revista y se identificó. Luego, el reportero de EG
cruzó hacia una de las dársenas sobre la Avenida L. N. Alem y continuó tomando
fotografías. Los dos guardias corrieron hacia él. Y mientras el portero
continuaba insultándolo, el otro, sin mediar palabra, le dio un cabezazo en la frente
–que lo tiró unos metros hacia atrás– y luego un golpe con el puño derecho
sobre el rostro que le provocó un traumatismo en el tabique nasal. Herr cayó al
piso aturdido, y desde ahí pudo ver cómo el agresor se subía a un colectivo y
huía, mientras que el otro volvía a ingresar en el edificio. Antes del ataque,
el reportero fotografió a los dos hombres. Sus imágenes acompañan esta nota.
Algunas personas que pasaban por el lugar llamaron al 911, y en unos minutos
llegó un patrullero y luego una ambulancia del Same, que lo trasladó al
hospital Rivadavia. Luego de someterse a las curaciones y de pasar unas horas
en observación, Herr fue dado de alta, aunque debido a la fisura que tiene en
su nariz deberá ser intervenido quirúrgicamente, en los próximos días.
Nota publicada en la revista El Guardián.

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