jueves, 19 de mayo de 2011

Campaña hasta en álbumes de figuritas

La colección circuló de manera ilegal y fue retirada del mercado. Además de traer fotos de los jugadores de Primera, en el reverso de su tapa mostraba un dibujo en el que Néstor Kirchner esquivaba a los dirigentes de la oposición.


Llegó, hizo ruido y, rápidamente, desapareció. Debía haber sido un álbum infantil más, otro capítulo en la serie de las colecciones de figuritas que aparecen ante cada campeonato de fútbol, pero terminó constituyendo una escandalosa muestra de explotación de la imagen del fallecido ex presidente Néstor Kirchner, nada menos que en un producto destinado a los más chicos.

Entre la dirigencia política, las opiniones se dividieron entre quienes plantearon el tema ante las legislaturas provinciales, invocando la violación de los Derechos del Niño, y quienes minimizaron el hecho, calificándolo de la “truchada de un fanático”.
El producto apareció hace un mes y desapareció a los pocos días, en la primera semana de abril, cerca de la época en que la presidenta Cristina Fernández tuvo que salir al cruce de gente de su equipo que haciendo gala de un exceso de fe kirchnerista promovió acciones que la propia mandataria debió salir a abortar: el intento de impedir la participación del escritor Mario Vargas Llosa en la Feria del Libro, la apelación a la re-reelección por parte de la diputada Diana Conti (recordar “Cristina eterna”), el cambio de diseño de la web de la agencia de noticias del Estado, Télam, con la imagen del “Nestornauta”.

Lo que torna más bizarro aún este episodio es que utilizó como medio un producto destinado al público infantil. El álbum de figuritas, que comparte imágenes de los equipos y jugadores del campeonato de fútbol local y de los que participarán en la Copa América, tiene en su página 2 un dibujo del ex presidente como si fuera un número 9 que se escapa de la marca de sus adversarios, los principales dirigentes de la oposición, que aparecen desparramados por el piso, atropellándose entre sí.

El álbum comenzó a comercializarse en la provincia de Buenos Aires y se distribuyó en algunas ciudades del interior del país. Todo iba bien hasta que, un mes después de su salida, el producto llegó a manos de legisladores opositores bonaerenses. Entonces comenzó el repudio y la mediatización de las polémicas figuritas ilegales.

La UCR, el GEN y la Coalición Cívica presentaron un pedido de informes en la Legislatura bonaerense que no prosperó. “El oficialismo aprovechó su mayoría parlamentaria y rechazó el repudio. Eso hizo que no pudiéramos avanzar”, explicó a EG el presidente del bloque del GEN bonaerense, Andrés Andoménico.

Lo que desató el rechazo de políticos y medios fue el uso no autorizado de la imagen creada por el dibujante, Dr. Lecter –que había publicado su trabajo en la edición impresa del diario Perfil, en agosto de 2010– y el uso del nombre “Néstor Kirchner” en un tamaño superior al del de los protagonistas: los jugadores y el Torneo Clausura mismo.

Además, el álbum no posee ningún dato del fabricante, sólo dice “industria argentina”. En la actualidad sólo se consigue por internet (en la web de Mercadolibre), y la mayoría de las personas que lo comercializa está en la provincia de Córdoba y Santa Fe. “No sabemos quién es el que los trae, pero en el círculo comercial hablamos de ‘los paquetes de figuritas celestes que vienen de Rosario’”, explicó a EG uno de los distribuidores que pidió preservar su identidad. Lo cierto es que en la ciudad en la que se habría fabricado el producto, los comerciantes se enteraron de su existencia a través de los medios, porque nunca llegó a venderse al público.

Los políticos santafesinos desmienten la posibilidad de que el álbum se haya fabricado allí. “En Santa Fe, el kirchnerismo no tiene una infraestructura importante como para sostener en la clandestinidad la producción de ese producto ilegal. Si así fuera, nos hubiéramos enterado. Pueblo chico, infierno grande”, aseguraron allegados al precandidato a gobernador santafesino Rafael Bielsa.

En La Plata, ciudad en la que nació el rechazo hacia el producto para chicos, hace días que no se consigue. Los kiosqueros sostienen que así como llegó, desapareció. “Los chicos me vuelven loco porque ahora quieren llenarlo y la persona que me los trajo no vino más”, relató Marcelo Rivera, comerciante de la zona.

En la Argentina, la exclusividad de la explotación en figuritas la tiene la empresa italiana Panini S.A. Y la distribuidora Santa Rita de la Horqueta, con sede en San Isidro, es la encargada de representar a la empresa italiana, y allí aseguran no tener nada que ver con el álbum. “Todo el tiempo están saliendo copias piratas de nuestros productos. Para evitarlo, Panini tuvo que sacar un holograma en el paquete con el logo de la empresa. El producto en cuestión no es de nuestra producción y no contamos con la información de dónde proviene. Sólo nos remitimos a informar a nuestros clientes sobre la aparición de un producto que es ilegal”, aseguró la encargada de Desarrollo Editorial de la distribuidora, Martina Capaccioli.

Desde el oficialismo niegan tener que ver con las figuritas que explotó la imagen de Kirchner. En la empresa que las comercializa, aseguraron que la piratería es una constante, pero que este caso les llama la atención. El origen e inmediata desaparición del álbum es algo que ningún político investigó.


Nota publicada en la revista El Guardián.

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