jueves, 5 de mayo de 2011

El porro es un tema de campaña


La detención de un joven que tenía 15 plantas de marihuana en su casa reavivó la discusión. Hay cinco proyectos para cambiar la ley de drogas. Denuncian que el 70% del presupuesto contra el narcotráfico se gasta en perseguir perejiles.


Matías Faray pasó dos semanas detenido por cultivo de marihuana. Su caso reabre la discusión sobre la modificación de la ley de drogas, un tema conflictivo y muy criticado por los sectores conservadores. El gobierno nacional, a través del jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, se mostró a favor de la despenalización cuando el oficialismo presentó su proyecto. Cinco iniciativas esperan ser tratadas en el Congreso. La de Libres del Sur es la única que cuenta con el apoyo de la comunidad de cultivadores.

El jueves 14 de abril, cuando el reloj marcaba las 17, efectivos policiales allanaron el departamento de Matías Faray. Adentro encontraron 15 plantas de marihuana. Faray fue detenido y pasó dos semanas en prisión. Una de las principales modificaciones que se propone el proyecto de la diputada de Libres del Sur, Victoria Donda, es que nadie pueda ir preso por tener una o dos plantas o un porro. Donda pide modificar tres artículos y derogar diez.

Más allá de que el famoso fallo de la Corte Suprema sugiere que no se penalice al consumidor de pequeñas cantidades, al que diferencia de los narcotraficantes, el artículo 14 de la Ley 23.737 pena de un mes a dos años la tenencia para consumo personal. Es decir, hoy por hoy, cualquiera que encienda un cigarrillo de marihuana en la calle o ponga una planta en su balcón, a la vista de sus vecinos, puede ser detenido. Aunque hay jueces que los absuelven. La mayoría de los proyectos proponen cambiar ese artículo.

Al día siguiente de ser detenido, Matías Faray fue interrogado por el secretario del fiscal y luego trasladado a una celda compartida con presos comunes de la comisaría 2ª de Villa Tesei. Quince días después, la jueza Mónica López Osornio dictó el procesamiento por producción y almacenamiento de estupefacientes, delito que tiene una pena de entre 5 y 15 años. El caso tomó tanta relevancia en los medios que la magistrada debió citar a Matías para escuchar  personalmente su versión. Y luego le dio la excarcelación extraordinaria. En base a datos del Ministerio de Justicia, la diputada Donda asegura que “el 27 % de los presos están procesados por ser consumidores. En el país, el 32 % de los detenidos está encerrado por la actual ley de estupefacientes, y sólo un 5 % pertenecen a delitos relacionados con la comercialización. Se tramitan unas 6 mil causas por año, y cada una tiene un costo promedio de 5 mil pesos”. Además, Donda coincide con el presidente de la Comisión de Prevención de Adicciones y Control del Narcotráfico, el diputado por el GEN, Fabián Peralta, en que cerca del 70 % de la partida presupuestaria que dispone el Estado para la lucha contra el narcotráfico se pierde persiguiendo a usuarios.

“Hay que modificar la Ley 23.737 para que se deje de perseguir a los consumidores y ese dinero se invierta en la lucha contra el narcotráfico”, reclamó Donda. El director de la revista THC, Alejandro Sierra, aseguró que el proyecto presentado por Libres del Sur es el único que cuenta con el apoyo de los activistas contra la despenalización. La diputada sostiene que su proyecto está basado en las “directivas emanadas de la Constitución Nacional y de los pactos internacionales de Derechos Humanos. Cuenta con los lineamientos de las expresiones de la Corte Suprema, del pedido de integrantes del Poder Judicial y de ONGs que buscan humanizar tratamientos”.

Además de Donda, durante 2010, el kirchnerismo, el socialismo, el GEN y el radicalismo presentaron proyectos. Lo cierto es que, en medio de tanto discurso progresista, gran parte de los bloques de la Cámara de Diputados piden vía libre para tratar el tema. Aunque en el bloque Pro las opiniones están divididas y aseguraron que “es probable que, cuando se trate, cada uno vote según su conciencia”.

Cuando el kirchnerismo presentó su proyecto de despenalización, apoyado por el fallecido ex presidente Néstor Kirchner y avalado por la Presidenta Cristina Fernández, Aníbal Fernández –que reunió a un comité de notables para redactar la nueva ley– respondió a las críticas: “No somos promotores del consumo de drogas. Pero tenemos que ocuparnos de atacar a los traficantes”.

Todos los proyectos y sus impulsores sostienen que es necesario que el Estado comience a trabajar en la prevención y pueda enfocar sus energías en darle una pelea seria al narcotráfico.

El diputado del GEN, Fabián Peralta, explicó que “hay proyectos piso y otros techo”. “Estamos dispuestos a ceder, y aceptar que no sea el imputado el que tenga que demostrar su culpabilidad para lograr un proyecto por consenso que se convierta en ley”.

“El argumento que sostiene que si se despenaliza el consumo personal colaboraría con el narcotráfico es insostenible. No hay estudio en el mundo que avale la teoría de que el que consume marihuana, y tiene posibilidad de cultivarla, recaiga igualmente en otras drogas, porque de esa manera no necesitaría un proveedor”, aseguran dos de los tres proyectos presentados –el de Libres del Sur y del GEN–, teoría compartida por el propio Aníbal Fernández.

“Es hora de que en la Argentina se trate el tema en serio, y esperamos que sea este año. Maduramos lo suficiente como sociedad para poder dar este debate”, indicó Peralta.

Por ello es que, tal como se hizo el año pasado, el próximo sábado 7 de mayo se realizará una marcha frente al Congreso pidiendo el tratamiento del tema en el recinto, para que los miles de Matías Faray que hoy habitan los penales argentinos tengan la posibilidad de recuperarse, con la ayuda del Estado y sin ser condenados como si fueran peligrosos narcos.


Nota publicada en la revista El Guardián.

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