Las modas cambian y las colas también. Lo mismos motivos por
los que hace una década las chicas corrían al cirujano plástico para agrandar o
levantar sus bustos, hoy las llevan en busca de una cola más marcada, levantada
y, en algunos casos, acolchonada. Algunas por trabajo y otras por placer,
buscan la perfección que imponen los medios de comunicación, sobre todo porque
es mucho más fácil operarse que encerrarse horas en un gimnasio. Mientras
tanto, los hombres pierden los ojos por culpa de los adelantos de la medicina
estética.
En la memoria de los de más de 50 quedó la figura de las
mujeres que solían deleitarlos en los 80. Chicas voluptuosas y con colas en
forma de pera, como eran las de Moria Casán, Susana Giménez, Graciela Alfano o
Silvia Peyrou, entre otras tantas vedettes por las que los hombres llenaban las
plateas de los teatros de revista. Hoy la fruta mutó. Las colas dejaron la
forma de pera para convertirse en manzanas duras, redondas y pronunciadas.
¿Pero por qué eligen operarse antes de hacer ejercicio y cuidarse en las
comidas? La respuesta es sencilla: practicidad y cero esfuerzo.
“Este tipo de operaciones se ha visto incrementado por la
importancia que dan los medios a esta región anatómica (la cola)”, aseguró a EG
el titular de la Sociedad Argentina de la Cirugía Plástica, el cirujano
Francisco Famá. Desde siempre, los medios fueron los principales mentores de la
“perfecta belleza femenina”, una belleza que generalmente no suele compararse
con la realidad. Pero es la que las chicas desean alcanzar a toda costa.
En Estados Unidos, los cirujanos comenzaron a notar que se
daba un fenómeno que los sorprendió. Las chicas se acercaban a consultarlos
porque deseaban tener la cola igual a la de la hermana de la princesa Kate (ver
recuadro). En la Argentina pasa algo similar. Según los profesionales
consultados por EG, la modelo Jesica Cirio se convirtió en la dueña de los
glúteos más pedidos por las mujeres que se acercan a operarse, aunque los de
ella también sea operados.
Las vedettes que no tienen los glúteos operados sostienen
que es muy fácil darse cuenta cuando una chica tiene la cola hecha, aunque las
que pasaron por el quirófano aseguran que no se nota. Cada cual defiende su
cola. Como es lógico, los cirujanos están más cerca del pensamiento de las
operadas. “No siempre es posible establecer con la simple observación si una
cola está operada o no. Esto es más fácil cuando la operación no fue totalmente
exitosa”, explicó Famá. Cola operada o natural, cada una de las opciones tiene
sus beneficios y sus contras.
Hay tres tipos de intervenciones para mejorar los glúteos:
los hilos tensores, el injerto graso y el implante de siliconas. El costo va de
menor a mayor en estas intervenciones y depende del profesional y del centro
asistencial. De esta manera, una mujer puede tener una cola perfecta sin
necesidad de ir a un gimnasio ni de cuidarse en las comidas. Los implantes, en
teoría, no tienen una vida útil determinada y no requieren ser remplazados,
salvo rotura o deformidad. Las contras son que se trata de una intervención,
con los riesgos que implica, y que la operación cuesta entre 5 y 15 mil pesos.
La vedette Cecilia Oviedo, dueña de una cola envidiada por
muchas mujeres, dijo que su secreto es cuidarse en las comidas y hacer
gimnasia. “Hago lo mismo que hacían las modelos hace unos 10 años. Aunque
reconozco que no todas tenemos la misma genética”, aseguró Oviedo. Los
cirujanos recomiendan a las mujeres que temen al bisturí seguir los pasos de la
vedette, ya que consideran que es posible la modelación mediante ejercicios.
Para aquellas mujeres que nunca terminan de estar contentas
con su cuerpo, se han inventado desde cremas hasta ropa milagrosa, pero lo más
recomendable son los ejercicios localizados, a los que la mayoría escapa. Según
un estudio realizado por la empresa de ropa deportiva Reebok entre 15 mil
mujeres de 25 países, sólo el 25% de ellas realiza actividad física de manera
regular. Por ello crearon las zapatillas Easytone que, según su fabricante,
proporcionan un 28% más de fortaleza y tonificación en los glúteos.
Las chicas recurren a cualquier método para tener la cola
más llamativa del verano, que con un poco de suerte las lleve al Bailando o a
algún teatro de revista. Las vedettes se sacan chispas criticándose. Las que
tienen la cola operada hablan mal de las que no y viceversa. En el medio, los
hombres se despegan de toda preocupación y, escondiéndose detrás de las gafas
oscuras, fijan la mirada en todo glúteo que pasa cerca de él. Y el mejor
ejemplo de ello lo dan los concursos de verano, que según el doctor Famá son
otro de los motivos que impulsan a las chicas al quirófano.
Cada año, las playas de Punta del Este y de Mar del Plata
congregan a miles de hombres excitados que gritan desaforadamente mientras
desfilan las colas más bellas. Es increíble ver a hombres solteros y casados
gritar eufóricamente con el paso de jóvenes mujeres sonrientes en diminutas
bikinis –tan chiquitita que más de uno se pregunta si la tiene puesta o no–,
mostrando sus virtudes traseras.
Este año, a la ya clásica elección de la Cola Reef, que será
el 21 de enero en Mar del Plata, se le sumará el primer campeonato de remeras
mojadas del verano: Pronto Wet. Este nuevo evento se realizará el 28 de enero
en La Feliz, contará con la presencia de varias famosas y será conducido por
Silvina Luna y Osvaldo Príncipi.
A los concursos, los programas de tevé, la estética, la
perfección y a la seducción se les atribuye la causa del notable incremento de
las operaciones de colas. Y mientras las chicas se pelean y hacen cualquier
cosa por perfeccionar sus glúteos, los hombres siguen siendo los más
beneficiados en esta disputa, aunque tengan que escapar de sus esposas para
tener la posibilidad de ver y soñar con esa cola perfecta e inalcanzable.
Cirugías a la carta
La elogiada hermana de la princesa Kate de Inglaterra, Pippa
Middleton, y la actriz y modelo Kim Kardashian son las preferidas de las
mujeres estadounidenses a la hora de elegir la mejor cola. Es más, las que
deciden operarse piden a los cirujanos tener las colas de esas dos famosas.
Hasta se sospecha que hay cirujanos que crearon las prótesis “Pippa” y “Kim”.
Esta tendencia de nombrar famosas en los quirófanos no es
nueva. Los cirujanos de Beverly Hills Richard Fleming y Toby Maye revelaron que
“casi todas” las pacientes hacen referencia a una famosa cuando los consultan.
Por eso entrevistaron a más de 1.200 mujeres para saber qué partes de los
cuerpos de las celebridades quisieran tener. La mujer perfecta se compondría,
según los resultados, de los ojos de Anne Hathaway, las mejillas de January
Jones, la mandíbula de Halle Berry, la nariz de Natalie Portman y los labios de
Scarlett Johansson.
Nota publicada en la revista El Guardián.

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