jueves, 8 de marzo de 2012

A los hackers no hay con qué darles

Nadie se salva de los piratas cibernéticos: ni el FBI, ni las discográficas, ni las celebridades. Ahora fueron por las canciones inéditas de Michael Jackson, material por el que Sony había desembolsado 250 millones de dólares.



Internet cambió la forma de ver la vida. Las personas cambiaron las charlas de café por los chats y las redes sociales. Hoy, las personas no tienen menos de 500 “amigos” y ya nadie se mueve de su casa, porque todo lo que necesite puede solicitarlo por medio de una computadora. Pero la comodidad no viene sola: está acompañada de la inseguridad cibernética. En manos de hackers está en juego la privacidad de todos, incluso la de las grandes empresas y hasta la de las propias agencias de seguridad del mundo.

Teléfonos celulares, páginas de internet y bancos de información de los servicios secretos han sufrido, y sufren, hackeos constantes. Pareciera que ya no hay forma segura de mantener protegida ningún tipo de información. Los motivos por los que se vulnera la privacidad son varios. Algunos hackers buscan demostrar sus habilidades, pero otros actúan por venganza o, directamente, para cometer delitos.

En los últimos días, la agrupación internacional Anónymous vulneró la seguridad de Interpol, en represalia a las detenciones de algunos de sus integrantes. Aunque hubo damnificados mucho más importantes, como sucedió con Sony Music. La empresa discográfica confirmó que un número indeterminado de canciones inéditas del fallecido Michael Jackson fueron robadas de su página web por parte de piratas informáticos. Se cree que serían 50 mil archivos. Por los derechos del material, Sony había pagado 250 millones de dólares. Entre las posibles canciones robadas por los piratas podrían estar el dúo de Michael Jackson con Freddie Mercury o el que grabó con Will I Am.

El mismo problema lo sufren algunos famosos con sus teléfonos celulares. Los nuevos móviles con conexión a internet trabajan por medio de sistemas operativos. Estos softwares son, para los hackers, fáciles de vulnerar. A la actriz de la serie americana Mad Men, Christina Hendricks, le robaron fotos íntimas. “Su celular fue hackeado y varias fotos fueron difundidas en la web”, contó su representante al sitio TMZ.com.

Tal es la magnitud de la inseguridad que existe a la hora de meterse en el ciberespacio que los especialistas recomiendan manejarse con la mayor precaución posible. “La realidad es que no existe la seguridad tecnológica. Nada ni nadie puede asegurar que no podrán escuchar lo que hablamos por teléfono, ni ver los mensajes que mandamos, porque todo es vulnerable”, aseguró a EG el fiscal Ricardo Sáenz, especialista en delitos informáticos. Aunque no integran formalmente la ley 26.388 de Delitos Informáticos, las infracciones a la ley de Propiedad Intelectual que se cometen a través de redes informáticas forman parte de su régimen. Esto enmarca un delito penado por ley que, a los hackers, no parece preocuparles.


Nota publicada en la revista El Guardián.

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