En Córdoba, una de las provincias más importantes
electoralmente, donde se disputa el 9 por ciento del padrón nacional, la pelea
política trasciende las discusiones, pese a que todavía los comicios no tienen
fecha. El disparador lo marcó el candidato a gobernador por el Frente Cívico (FC),
Luis Juez, al denunciar un acuerdo entre el histórico José Manuel de la Sota
con el kirchnerismo y un pacto entre el radicalismo y el peronismo, armado para
“defender los intereses económicos y los negociados”.
El senador es el mejor posicionado en las encuestas, con más
del 35% de intención de voto. Al ahora kirchnerista De la Sota le saca 10
puntos, pero eso no lo tranquiliza, porque asegura que sus rivales (el
oficialista y el radical Oscar Aguad) utilizarán los medios para intentar
defenestrar al “hombre que pretende gobernar sin las órdenes del empresariado”.
“De la Sota y Aguad están cortados por la misma tijera: son
de derecha y defienden los intereses empresariales como hizo Eduardo Angeloz en
1983”, denunció Juez; y explicó cómo De la Sota se convirtió en candidato: “Fue
un pacto que selló con De Vido (ministro de Planificación), con quien hablan de los negocios de Electroingeniería
S.A., que maneja el 100% de la obra pública en la provincia, todas por
licitaciones directas o hechas a medida”.
“Esta empresa factura más de 100 millones de dólares al año,
el doble que hace una década. De la Sota presentó a los dueños de la compañía a
De Vido, cuando Kirchner había roto vínculos con el Grupo Roggio y buscaba una
firma para manipular de manera monopólica”, aseguró Juez.
“Electroingeniería maneja desde hace diez años la usina
Pilar, valuada en 557 millones de dólares; el Centro Cívico, de 1.400 millones
de pesos; y la obra pública de infraestructura en Córdoba”, detalló, y aseguró
que para cuidar esos intereses, sus opositores harán lo imposible para evitarle
ser gobernador. “Es un negocio millonario que queremos otorgar como se debe:
por licitaciones públicas y no a medida”, aclaró.
A los negocios de esta empresa se le suma la promesa de la
presidenta Cristina Fernández de darle respaldo financiero a Córdoba para que
sea la segunda provincia del país en tener su línea de subte. El presupuesto
inicial del proyecto era de 700 millones de dólares, pero según estimaciones,
la obra costará 1.100 millones.
Juez no duda en denunciar a “los políticos corruptos que
destruyen el país”. Así, dijo que el actual gobernador, Juan Schiaretti,
presiona a los medios con la pauta publicitaria oficial para que “me
ridiculicen en los meses que quedan para la elección”. “En 2010, invirtió 10
millones de pesos en publicidad. Mientras en la provincia no se hacen viviendas
sociales y la salud pública está destruida. Claro, el poder de influencia que
tienen los medios de comunicación es más importante”, ironizó. “Ahora me acusan
de kirchnerista. Ser opositor no es estar ciego y negar lo que uno cree que
está bien. Si se extiende la Asignación Universal por Hijo a las embarazadas,
yo aplaudo y el oficialismo tendrá mi voto en el Senado, pero eso no es ser
kirchnerista”, concluyó.
Nota publicada en la revista El Guardián.

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