Si la oposición en general está desorientada, “el
progresismo” en particular está perdido. En un desesperado intento por
encontrar el rumbo, el gobernador socialista de Santa Fe, Hermes Binner, logró
juntar el sábado 19 al precandidato presidencial Fernando Pino Solanas, a su
aliado cordobés Luis Juez y al ex secretario de la CTA, Víctor De Genaro, en el
Foro Económico Social y Político que se realiza todos los años en Rosario. “La
idea es formar un Frente Progresista a nivel nacional”, aseguraron los organizadores.
Mandaron su adhesión –aunque no fueron al encuentro– la titular del GEN,
Margarita Stolbizer, y el precandidato radical, Ricardo Alfonsín.
Si bien un ala de Proyecto Sur –el partido del cineasta–
rechaza una alianza con el radicalismo, hay diálogos que avanzan en esa línea,
hacia una alianza amplia. “Pino en la Ciudad, Ricardo (Alfonsín) y Binner,
presidente y vice, Juez en Córdoba y Margarita (Stolbizer) en la provincia de
Buenos Aires sería una combinación que preocuparía a más de uno de los que ya
se creen ganadores”, aseguraron desde el juecismo. Para ello deberían convencer
a Solanas de que abandone su sueño presidencial y que piense en su aliado,
Claudio Lozano, como candidato a primer diputado nacional porteño. El
economista es por ahora precandidato a jefe de gobierno.
Mientras Solanas estudia qué es lo más conveniente para él,
los partidos de la izquierda más radical desaparecen de la discusión,
principalmente porque no logran convencer al electorado que no es militante.
Agrupaciones como el Partido Obrero no son capaces de atrapar ni al uno por
ciento de los votantes. Hoy, pocos recuerdan al ex titular del MAS Luis Zamora,
quien ocupó una banca en el Congreso gracias a la gran elección de 2003, cuando
obtuvo un 12,3% de votos en la ciudad de Buenos Aires. “El error es creer que
somos de la vieja usanza, revolucionaria y más combativa y de aquella izquierda
que podía existir sin la necesidad de aunar fuerzas. Hoy la situación es otra y
hay que adaptarse”, explicó Zamora. Los dirigentes del Movimiento Socialista de
los Trabajadores (MST), en cambio, acordaron con Proyecto Sur “constituir una
alternativa que sea una tercera fuerza política”.
Entre alianzas y partidos en extinción, pocos son los que se
animan a arriesgar cómo irá la izquierda a las presidenciales de octubre.
Empezará a develarse a principios de abril, cuando Solanas anuncie su
candidatura. Las dudas se mantendrán hasta entonces: Pino podría presentarse
como candidato a jefe de gobierno y a presidente. “No descarto ninguna posibilidad.
Esa es la razón por la que Proyecto Sur no ha completado sus fórmulas”, dijo
Solanas al ser consultado sobre una doble candidatura. Lo que más lo inquieta
es perder el 23 por ciento de los votos que supo cosechar en 2009.
Nota publicada en la revista El Guardián.

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