Si hay algo confuso en la política argentina, eso es la
maratón eleccionaria que habrá los próximos meses. Entre las internas
partidarias, las internas abiertas generales obligatorias de agosto y las
elecciones presidenciales de octubre, la mayoría de los ciudadanos no sabe aún
cuántas veces y en qué comicios tendrá que participar para no ser penalizada
por la falta del sello en el DNI. Caos electoral que se origina porque ningún
partido o agrupación quiere correr con desventaja en la campaña.
La reforma política votada en el Congreso en 2009, que
introdujo la obligatoriedad de las internas abiertas y simultáneas para
designar candidatos, puso en alerta a todos los partidos políticos, excepto al
oficialismo. La mayoría del resto de las fuerzas estima que esperar hasta
mediados de agosto para contar con una
fórmula definida reduce sus posibilidades frente al oficialismo que, a menos
que suceda una catástrofe, ya tiene a su candidata: Cristina Fernández de
Kirchner, según sus propios exégetas.
En la oposición, cuestionan que así el kirchnerismo tiene el
panorama claro para sumar votos, mientras el resto debe esperar hasta dos meses
antes de las presidenciales.
“Nos vimos obligados a hacer internas propias con
anterioridad para ganar tiempo y tener más tiempo para poder posicionar a un
candidato consensuado y fuerte”, explican desde el alfonsinismo. El entorno de
Ricardo Alfonsín ve a su representante tan bien posicionado frente a su
competidor directo, Ernesto Sanz, que reconoce como contendiente final a la
Presidenta; por eso apuntan los discursos a CFK.
Desde el sector de Ernesto Sanz, las frases no son muy
diferentes de las de su competidor. El senador mendocino insiste en que,
además, la iniciativa del radicalismo de elegir candidato con anticipación “es
una clara muestra de la autonomía de la Unión Cívica Radical”. Una mirada
similar es la que tienen en el Peronismo Federal. “Nos vemos obligados a
adelantar las internas para no correr con desventaja”, confían desde el
duhaldismo.
La oposición se lanzó, entonces, a una serie de procesos
electorales. La confusión surge porque nadie explica que no es obligatorio
participar de las internas partidarias de abril y mayo, pero no se puede
escapar tanto a sufragar en las internas obligatorias abiertas del 14 de agosto
como a las presidenciales del 23 de octubre.
La UCR y el PF tienen que lidiar con candidatos que amenazan
con ir por fuera de las partidarias. Los radicales creen que el vicepresidente
Julio Cobos no llegará a presentarse y que buscará acomodarse con el candidato
elegido el 30 de abril, a pesar de que el vicepresidente insiste en que será
candidato en agosto. Lo mismo sucede en el Peronismo Federal con Felipe Solá.
Desde ambos sectores coinciden en que ambos candidatos se bajarán antes de
llegar a las abiertas obligatorias, a menos que consiga afianzarse con el
macrismo.
Para el ministro del Interior, Florencio Randazzo, las
internas previas que harán los opositores “no tienen sentido, porque la baja
participación de ciudadanos que tendrán le quitarán legitimidad al ganador”.
Además, insiste en que “por más que busquen métodos para adelantarse, están
obligados a presentarse en agosto sí o sí”.
Las internas abiertas obligatorias son el trampolín que
necesitarán los candidatos para poder postularse para presidente de la Nación.
Para lograrlo, precisan obtener el 1,5 por ciento de votos; de lo contrario,
deberán ver las presidenciales de octubre por tevé.
Cuándo se debe y cuándo
se puede ir a votar
No es obligatorio participar en las internas partidarias.
Sí habrá que presentarse –DNI en mano– el 14 de agosto,
fecha de las internas abiertas y simultáneas, y el 23 de octubre, cuando todos
los argentinos concurran a elegir el presidente para el período 2011–2015.
Las internas convocadas antes de esas fechas por los
partidos no son obligatorias.
Las fuerzas que realizan sus elecciones antes de esa fecha
son la Unión Cívica Radical y el Peronismo Federal.
En el caso de la UCR, los comicios internos serán el sábado
30 de abril, entre Ricardo Alfonsín y Ernesto Sanz.
En el PF, hay un cronograma escalonado en todo el país a lo
largo de ocho fines de semana. Comienzan el 3 de abril y terminan a fines de
mayo.
Los precandidatos son Eduardo Duhalde, Alberto Rodríguez Saá
y Mario Das Neves.
Entre tanto, el Pro (Mauricio Macri), la Coalición Cívica
(Elisa Carrió), Proyecto Sur (Fernando Solanas) y el kirchnerismo no precisan
disputas internas porque van con candidatos urgidos de acuerdos.
Nota publicada en la revista El Guardián.

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