Agrupémonos todos en la lucha final. Y se alzan los pueblos
¡con valor! por la Internacional”, entonaban al unísono los candidatos del
Frente de Izquierda, desde la ventana del búnker que daba a la calle Venezuela
al 800, y los más de 500 jóvenes militantes que desde afuera agitaban banderas
rojas y amarillas. El himno de la Organización Internacional Socialista enmarcó
el festejo de haber logrado el tan promocionado “milagro para Altamira”, que
impulsó el periodista Jorge Rial por twitter. La fórmula de la izquierda,
encabezada por el veterano Jorge Altamira, es de las pocas que consiguió el
objetivo que se había propuesto para las elecciones primarias. En su caso el
módico, pero nada desdeñable, propósito de perforar el piso de 1,5 % que les
permitiera llegar a las presidenciales de octubre.
La sede del Partido Obrero, una antigua casona ubicada en el
barrio de Monserrat, fue una fiesta.
“Chipi, tenés la sonrisa dibujada”, le lanzó un periodista
al candidato a vicepresidente, Christian Castillo. “Qué querés, negro, si hoy
es día de fiesta, esta alegría no nos la quita nadie”, respondió eufórico
Castillo. “Es un logro histórico”, aseguró Altamira. Es que en las
presidenciales de 2007 apenas alcanzaron un 0,8. Un poco más allá, el dirigente
Marcelo Ramal celebraba que esa noche había sólo dos búnkers con alegría: el de
Cristina y el del Frente de Izquierda. “El resto son velorios”, graficó.
Pocos apostaban a que la izquierda clasista alcanzaría los
votos necesarios. Cuando se conocieron los primeros datos de boca de urna, el
búnker se empezó a poblar. “Mirá cómo empiezan a caer, nadie daba un mango por
nosotros y ahora somos noticia”, ironizó uno de los organizadores mientras
miraba ingresar los equipos de televisión. “El gran acierto fue el eslógan”,
reconoció Castillo.
Mientras en la calle, al borde del cordón, se armaban las
parrillas que en horas se cubrirían de patys y chorizos, y los militantes se
agolpaban y desplegaban sus banderas, adentro estalló el primer grito de
alegría. Eran las 21 cuando se conocieron los primeros datos oficiales: la
izquierda tenía 2,19 por ciento. “¿Y Argumedo?”, preguntó uno de los presentes.
“0,78, no llega. Pino se queda en el camino”, respondió una mujer desde la
habitación donde instalaron una pantalla. Entre esas fórmulas se había
planteado el desafío de cuál podría superar el piso exigido por la reforma
política.El FIT pudo. Proyecto Sur no. A su líder, Pino Solanas, iban apuntadas
las dedicatorias en los cantitos de los militantes.
El resultado asombró a todos, hasta a los candidatos de la
fórmula. “No puedo creer lo que logramos. Sabía que íbamos a llegar, pero nunca
imaginé un 2,5”, confesó Altamira. El momento más emotivo fue la conferencia de
prensa. Tras un silencio, y con los ojos llenos de lágrimas, Altamira agradeció
y dedicó el logro al militante del PO asesinado en octubre del año pasado,
Mariano Ferreyra. La fiesta se extendió hasta entrada la madrugada. Por primera
vez en la sede del Partido Obrero estaban celebrando un festejo propio de los
partidos tradicionales, un burgués resultado electoral.
“Ganó la clase obrera”
Más allá de haber alcanzado el objetivo del 1,5%, Altamira
sabe que el desafío será conservar ese apoyo en octubre.
–¿Cuál fue el secreto que los llevó a alcanzar el mínimo
requerido por la ley electoral?
–Uno de los grandes aciertos fue el haber formado un Frente
entre el PO, el PTS y la Izquierda Socialista. Y, además, somos los únicos que
basamos nuestros spot y campaña en propuestas concretas y tangibles, el resto
hicieron sólo venta publicitaria. Lo que logramos no es un triunfo nuestro, es
una victoria de la clase obrera argentina. A pesar del logro seguiremos
peleando para que se derogue la exigencia del 1,5.
–¿Son conscientes de que mucha gente que los votó lo hizo
para que alcanzaran el piso? ¿Cómo piensan retenerlo en octubre?
–El mensaje de antiproscripción de los spots de campaña nos
ayudó mucho, ahora vamos a tener que trabajar para lograr ingresar en las
legislaturas y para pelear por la posibilidad de alcanzar un banca en Diputados
que nos dieron los salteños. Vamos a seguir la línea de brindar propuestas
concretar, basadas en la defensa de la clase trabajadora y en la igualdad
social.
Nota publicada en la revista El Guardián.

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