Los maestros y alumnos de la escuela Nº 15 Provincia de
Salta, situada en el barrio porteño de Parque Chacabuco, están cansados de
pedir soluciones a las autoridades para los graves problemas de infraestructura
que sufre la institución. Llevan tres años dando clases en aulas en las que se
filtran aguas servidas, provenientes de los baños del primer piso, y aseguran
que a nadie parece importarle la salud de los chicos que deben estudiar en esas
pésimas condiciones.
Los alumnos de primaria y de jardín del establecimiento
juegan todos los días en un patio interno en el que llueve orín del techo. Lo
mismo sucede en la sala de música, lindera al comedor, donde almuerzan más de
400 pibes que no tienen noción de los riesgos de salud que corren.
Los maestros no saben qué hacer para que los funcionarios de
la Ciudad los escuchen. En 2008, las autoridades de la escuela realizaron la
denuncia en la Defensoría porteña e inmediatamente elevaron el reclamo al área
de Infraestructura del Ministerio de Educación de la Ciudad. Pese a sus quejas,
hasta el momento nadie les dio una solución.
El delegado de la Unión de Trabajadores de la Educación
(UTE) del establecimiento, Francisco Erostarbe, aseguró que la situación es
cada vez más crítica. “Tenemos que poner baldes y trapos en las goteras por las
que caen los fluidos (mezcla de agua y orín) para dar clases. El riesgo al que
se está exponiendo a los chicos es aberrante”, afirmó Erostarbe, y agregó que
cuando llueve no hay baldes que alcancen para poner en las goteras de los
pasillos y de las aulas del primer piso.
El área encargada de hacer los reclamos a Infraestructura
Escolar es la cooperadora del colegio. Ellos insisten en que en el Ministerio
de Esteban Bullrich no los toman en serio. “La única respuesta que nos dan es
mandarnos un inspector que hace un relevamiento del problema y dice elevar el
informe. Cada seis meses hacen lo mismo y siempre es un inspector nuevo. O sea,
dos veces al año volvemos a empezar de cero”, explicó el delegado de UTE.
En 2009, el entonces ministro de Educación porteño Mariano
Narodowski se fotografió mientras hacía un breve recorrido por el
establecimiento. Desde entonces, ningún ministro del Gobierno porteño se acercó
para verificar los padecimientos de la escuela. “La visita de Narodowski fue la
primera y última, luego vino el olvido”, aseguró Erostarbe.
El director general de Infraestructura Escolar de la Ciudad,
Claudio Viola, explicó a EG que desde hace un mes se tercerizó el mantenimiento
de las instituciones de 12 de las 15 comunas, que la escuela donde se produce
este problema es una de ellas y está a cargo de la empresa Mantelectric y Riva.
“La demora (de tres años) se debió a que no terminábamos de definir si las
obras de impermeabilización correspondían a Infraestructura o a la empresa
encargada del mantenimiento. Hace un mes lo definimos y la semana que viene
sale a licitación”, explicó Violas.
Las filtraciones son el problema más grave que sufren en la
escuela. Pero también hay denuncias por inconvenientes con las precarias
instalaciones eléctricas, con el ascensor que no funciona hace un año, con la
falta de calefacción en dos aulas (quinto y sexto grado) y con un pararrayos
que fue instalado pero que no tiene el cable a tierra correspondiente. “Si no
nos mata el pis, alcanza con que caiga un rayo para que nos electrifique a
todos”, dicen los directivos del colegio.
Nota publicada en la revista El Guardián.

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