jueves, 4 de agosto de 2011

Un colegio donde llueve pis del techo

Desde hace tres años, las autoridades de la escuela Nº 15 de Parque Chacabuco reclaman al Gobierno porteño que repare las filtraciones, pero sin éxito. En Infraestructura dicen que recién ahora se puso en marcha la licitación.



Los maestros y alumnos de la escuela Nº 15 Provincia de Salta, situada en el barrio porteño de Parque Chacabuco, están cansados de pedir soluciones a las autoridades para los graves problemas de infraestructura que sufre la institución. Llevan tres años dando clases en aulas en las que se filtran aguas servidas, provenientes de los baños del primer piso, y aseguran que a nadie parece importarle la salud de los chicos que deben estudiar en esas pésimas condiciones.

Los alumnos de primaria y de jardín del establecimiento juegan todos los días en un patio interno en el que llueve orín del techo. Lo mismo sucede en la sala de música, lindera al comedor, donde almuerzan más de 400 pibes que no tienen noción de los riesgos de salud que corren.

Los maestros no saben qué hacer para que los funcionarios de la Ciudad los escuchen. En 2008, las autoridades de la escuela realizaron la denuncia en la Defensoría porteña e inmediatamente elevaron el reclamo al área de Infraestructura del Ministerio de Educación de la Ciudad. Pese a sus quejas, hasta el momento nadie les dio una solución.

El delegado de la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE) del establecimiento, Francisco Erostarbe, aseguró que la situación es cada vez más crítica. “Tenemos que poner baldes y trapos en las goteras por las que caen los fluidos (mezcla de agua y orín) para dar clases. El riesgo al que se está exponiendo a los chicos es aberrante”, afirmó Erostarbe, y agregó que cuando llueve no hay baldes que alcancen para poner en las goteras de los pasillos y de las aulas del primer piso.

El área encargada de hacer los reclamos a Infraestructura Escolar es la cooperadora del colegio. Ellos insisten en que en el Ministerio de Esteban Bullrich no los toman en serio. “La única respuesta que nos dan es mandarnos un inspector que hace un relevamiento del problema y dice elevar el informe. Cada seis meses hacen lo mismo y siempre es un inspector nuevo. O sea, dos veces al año volvemos a empezar de cero”, explicó el delegado de UTE.

En 2009, el entonces ministro de Educación porteño Mariano Narodowski se fotografió mientras hacía un breve recorrido por el establecimiento. Desde entonces, ningún ministro del Gobierno porteño se acercó para verificar los padecimientos de la escuela. “La visita de Narodowski fue la primera y última, luego vino el olvido”, aseguró Erostarbe.

El director general de Infraestructura Escolar de la Ciudad, Claudio Viola, explicó a EG que desde hace un mes se tercerizó el mantenimiento de las instituciones de 12 de las 15 comunas, que la escuela donde se produce este problema es una de ellas y está a cargo de la empresa Mantelectric y Riva. “La demora (de tres años) se debió a que no terminábamos de definir si las obras de impermeabilización correspondían a Infraestructura o a la empresa encargada del mantenimiento. Hace un mes lo definimos y la semana que viene sale a licitación”, explicó Violas.

Las filtraciones son el problema más grave que sufren en la escuela. Pero también hay denuncias por inconvenientes con las precarias instalaciones eléctricas, con el ascensor que no funciona hace un año, con la falta de calefacción en dos aulas (quinto y sexto grado) y con un pararrayos que fue instalado pero que no tiene el cable a tierra correspondiente. “Si no nos mata el pis, alcanza con que caiga un rayo para que nos electrifique a todos”, dicen los directivos del colegio.


Nota publicada en la revista El Guardián.

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