jueves, 26 de abril de 2012

El robo de las joyas de la abuela


Mirtha Legrand acusa a su empleada doméstica. Se luce en La dueña, es la nueva estrella de Telefe y Tinelli quiere competir con ella. Pero la ex reina de los almuerzos está preocupada. Desconfía de su entorno por la desaparición de sus alhajas, valuadas en tres millones de pesos.

Los 30 puntos de rating logrados por el unitario de Telefe La dueña en el debut es la mejor noticia que pudo recibir Mirtha Legrand en los últimos días. Hay otra noticia que en lugar de alegrarla, la desvela: la causa judicial que investiga el robo que sufrió la madrugada del 5 de diciembre de 2010 en su piso de Avenida del Libertador al 2800 tomó un vuelco inesperado. La diva cree que ese asalto fue organizado por su mucama. Y la Justicia sospecha que alguien de su entorno la traicionó.

EG tuvo acceso a la investigación judicial del robo, que pasó de la carátula de “NN, sobre robo con armas” a “Orlando Jiménez”, en la cual no sólo aparecen como sospechosos la mucama, Lina Rosa Díaz (más conocida como Rosita), su actual pareja Jorge Petrak y su hijo Jiménez, sino que además se incorpora la posibilidad de la participación en el ilícito de “algún integrante del círculo íntimo” de Mirtha.

Una semana antes del estreno de La dueña estalló el escándalo. Por medio de una carta documento fechada el 11 de abril, Lina Rosa Díaz intimó a Mirtha para que regularizara su estado laboral. En ella reclamó 800 mil pesos por los más de 20 años en los que supuestamente la diva la habría hecho trabajar en negro. Casualmente, el día anterior a la intimación, el abogado laboral de la empleada doméstica, Hugo Icazati, había tenido acceso a la causa en la que se investiga el robo de las joyas, en la cual Lina y su familia están en la mira de la fiscal Elsa Areu Franco.

El proceso judicial consta de cinco cuerpos en los cuales hay desde escuchas telefónicas y documentación secuestrada el día que allanaron la casa en la que vive Lina en Florencio Varela hasta la declaración original de la denunciante, en la que asegura haber trabajado para el programa. “Hace 20 años que trabajo en el programa de televisión con la señora Mirtha Legrand y cuatro que voy a la casa (…)”, declaró ante la Justicia el 27 de diciembre de 2010. Pero lo que llamó la atención a la fiscal fue cuando aseguró que “la señora Mirtha ‘es una señora’ de verdad, con todas las letras, ‘peca de ilusa’ (…)”.

Días antes de que Lina intime a Mirtha, la Justicia allanó la casa de la mucama, que dice ganar cuatro mil pesos mensuales. Allí encontraron estuches de joyas y hasta documentación, entre los que había recibos de pagos mensuales por 3.700 pesos de un auto cero kilómetro y de un giro de 10 mil dólares a nombre de Orlando Aníbal Jiménez. Lina negó conocer al titular de esos documentos, pero la Policía Federal descubrió que Jiménez es uno de los dos hijos de su primer matrimonio.

El hombre que cambió la carátula de la investigación vive en Buenos Aires y viaja seguido a Paraguay y, a pesar de la negación inicial de la mucama, de las escuchas telefónicas se desprende una relación fluida entre Lina, Jorge Petrak y Orlando Jiménez. Por tal motivo, la fiscal ya realizó dos pedidos de indagatoria, pero hasta ahora el juez subrogante Rodolfo Cresseri no les dio a lugar. “Tanto Jorge Petrak como Orlando Jiménez tuvieron alguna participación (en el robo) o podrían estar encubriendo un hecho ilícito, ya que es un indicio la conversación donde Jiménez pone en conocimiento a Petrak de un hecho donde un tercero se hizo de tres millones de pesos, al poco tiempo del hecho (robo de las joyas)”, justifica la fiscal en el último pedido de indagatoria, el 14 de noviembre de 2011. El llamado al que se refiere fue realizado entre Jiménez y Petrak, y este último utilizó el celular de Lina.

La Justicia no sólo reveló la relación entre Lina y Jiménez. También descubrió 32 chips de celulares que él utiliza para comunicarse y facturas por un servicio de una empresa de rastreo satelital de vehículos a nombre de Jiménez, cuando éste no tenía ningún auto a su nombre.

El robo

Elba y Elvira fueron durante muchos años los ángeles de la guarda de la Chiqui. Cuando Elba enfermó, Elvira cuidaba a ambas mujeres hasta que por pedido de ella misma Mirtha decidió internar en un geriátrico de alto nivel a Elba: paga cerca de 17 mil pesos mensuales. Fue con la partida de Elba que Lina llegó a la casa de la diva, a pedido de la producción del programa Almorzando con Mirtha Legrand. Según sus propias declaraciones, Lina comenzó a ir los jueves y los domingos a la casa de Mirtha, los días que Elvira tomaba sus francos.

La madrugada del 5 de diciembre de 2010, tres hombres armados, encapuchados y con linternas redujeron al custodio del edificio, Francisco Vega, y entraron al cuarto piso del edificio, al departamento de Mirtha. A oscuras, ingresaron en el dormitorio principal de la diva y  fueron directamente al placar donde estaba la caja fuerte. Del lugar se llevaron anteojos de sol, polveras y pañuelos con las iniciales ML y la caja fuerte de un metro de alto, igual profundidad y 70 cm de ancho, en la que estaban las joyas, 20 mil dólares y 500 mil pesos, aproximadamente.

Si bien Mirtha de había desentendido de la investigación, la Justicia siguió su curso y en la actualidad tiene a la mucama que denunció a la diva como una de los sospechosos de, al menos, haber participado del robo. Fue una de las históricas mucamas, Elvira, la que complicó a Lina. “Lina sí posee llaves (…)”, declaró ante la Justicia (fojas 123/127). La fiscal entiende que “el robo, no fue ‘al azar’, ya que las personas que ingresaron al departamento tenían conocimiento de la caja de seguridad. Ingresaron con la llave que le fue facilitada por algún integrante del círculo íntimo de Martínez Suárez (Mirtha Legrand).”

El abogado de la diva, Mauricio D’alessandro, consiguió una medida cautelar en la que se le exige a Lina no mencionar a Mirtha en las notas. Lo aprobó por el juzgado Nacional en lo Civil Nº 94, y firmada por la jueza Cecilia Yolanda Federico. Lina no quiso hablar con EG. Tampoco volvió a hablar de “La dueña”.




Llamados misteriosos

Los llamados misteriosos suelen ser un clásico de las películas de suspenso, aunque algunas veces suelen darse en la vida real. A los pocos días del robo de las millonarias joyas de Mirtha Legrand, la hija de La dueña, Marcela Tinayre, recibió algunos llamados anónimos en los que una voz masculina le indicaba el lugar en el que podían estar las joyas robadas. Así fue que la Justicia fue hasta una joyería en la provincia de Entre Ríos, pero no encontró nada. El llamado que hoy ven con otros ojos los investigadores fue uno que indicaba que las joyas estaban en Flores, en la calle Yerbal al 2000. Cuando la policía llegó al lugar encontró un templo evangélico y se retiraron resignados. En la actualidad, de la investigación se desprende la religión a la que hacen culto Lina Rosa Díaz (la empleada doméstica de Mirtha) y su hijo Orlando Aníbal Jiménez: ambos son evangelistas.




“Una vez le robé a la diva de los almuerzos”

No hay muchos ladrones que se jacten de sus golpes. Suelen ocultar sus robos y casi siempre se presentan como inocentes. No es el caso de Luis Mario Vitette Sellanes (foto), el ladrón uruguayo que se hizo famoso por ser uno de los supuestos miembros de la banda que robó al menos 15 millones de dólares del banco Río de Acassuso el 13 de enero de 2006. Pero antes, en 1998, Vitette cometió otro asalto mediático: le robó joyas y dinero bajo la modalidad de Hombre Araña. “Una vez le robé a la diva de los almuerzos. Sentí mucha adrenalina. De ese robo me hago cargo”, confesó Vitette a EG. 

Mirtha sufrió otros robos. Hace unos años le robaron 600 mil pesos de su casa. En ese momento dijo que ponía las manos en el fuego por su entorno. A los investigadores les llamó la atención que los ladrones no hayan forzado la puerta. Sospechaban que un conocido de la conductora y actriz le haya facilitado la entrada. Para los delincuentes, Mirtha es una víctima de siempre. Sin embargo, muchas joyerías siguieron confiando en ella y la eligieron como la cara de varias publicidades.


Nota publicada en la revista El Guardián.

jueves, 19 de abril de 2012

Farándula adicta a la carta documento

“Te voy a demandar.” Esa es la frase más repetida entre muchos famosos que arreglan sus asuntos en Tribunales. El 90% de las causas muere en el olvido.



En las escuelas de actuación mucha es la teoría y la práctica que se enseña. Los jóvenes que allí ingresan en busca de fama recorren métodos como el de Stanislavski, Grotowski, Cassavetes o Strasberg, entre otros, y aprenden expresión corporal y otras tantas cosas más. En las agencias de modelos aprenden a desfilar y a hacerlo de manera sensual. Aunque la premisa principal de la fama no se aprende en los centros de estudio, pero sí en el día a día de trabajo, la misma premisa que tiene cansados a los magistrados: las demandas entre famosos.

Las acusaciones cruzadas y dimes y diretes que suelen escucharse frente a las cámaras de televisión se han convertido en un clásico entre los personajes del espectáculo. Un clásico que siempre termina en una declaración del supuesto afectado contra el agresor: “Le voy a iniciar una demanda por injurias”. Esta decisión es la que tiene cansados a los jueces por el simple motivo de que en el 90% de los casos no llegan a nada.

“Lo qué más molesta en los juzgados es la sobreactuación que hacen los famosos de estos juicios que no sólo no tienen sentido, sino que nunca llegan a nada”, explicó el abogado y diputado provincial de Udeso, Mauricio Dalessandro. Sucede que este tipo de litigios no pasan de intimaciones, cartas documento y mediaciones, concluyendo en que todo no pasó de meras amenazas y acusaciones mediáticas. Tanto que ni siquiera puede imponerse judicialmente el tan nombrado “bozal legal”, ya que, según explicó el letrado, imponerse una sanción de ese tipo viola el derecho a la libertad de expresión.

Mientras en los pasillos de los juzgados algunos corren para pedirles un autógrafo a los famosos citados, los abogados y los jueces piden que los famosos la terminen con estas denuncias que no tienen otro fin más que convertir a la Justicia en un accesorio de los escándalos de la farándula. Por su parte, los juicios no prosperan por dos motivos. “Los litigios terminan perdiéndose en la nebulosa porque en la Ciudad de Buenos Aires hay 53.500 abogados y ninguno jamás logró cobrarle a un famoso, y porque una actuación demora entre cinco y seis años en resolverse y ningún famoso está dispuesto, ni cuenta con el tiempo, como para vivir metido dentro de un juzgado”, explicó Dalessandro.

La ley sancionada en 2009 derogó las penas de prisión para las calumnias e injurias del Código Penal. De esta manera, lo que se dirimía en el fuero penal pasó a ser exclusivo del fuero civil. Y aunque las penas monetarias se mantienen, son pocos los famosos dispuestos a soportar los tiempos de la Justicia. Los abogados consultados por EG, que alguna vez representaron a famosos, aseguran que el único beneficio que ellos obtienen es la exposición mediática y que “como la fama dura poco, los mediáticos se van en amenazas y aprietes legales que no salen de los programa de televisión”.

En 2005, Gerardo Sofovich vio cómo su  propia billetera sufría el escándalo que armó la marquesina de su obra Un soltero con dos viudas. Fue en el programa Intrusos en el espectáculo, conducido por Jorge Rial, donde la actriz Stella Maris Lanzani trató de tener “aires de divismo” a Iliana Calabró, quien, tras una fuerte discusión, rompió en llanto y abandonó el estudio. Como Sofovich la desafectó del elenco, Lanzani le inició juicio y se lo ganó.

Casi todos los famosos han amenazado o iniciado juicios a sus colegas por haber dicho tal o cual cosa, pero pocos son los que llegaron a la instancia de la sentencia. Por otra parte, los jueces ruegan que esas amenazas no se amontonen en sus escritorios. Y mientras los jóvenes que buscan alcanzar la fama comprenden que amenazar o iniciar juicios a otro famoso es casi una obligación para formar parte del espectáculo en el que se convirtió la televisión argentina, Stanislavski, Grotowski, Cassavetes y Strasberg y otros tantos íconos de la actuación ven cómo sus esfuerzos suelen ser tirados por la borda.


Nota publicada en la revista El Guardián.


jueves, 12 de abril de 2012

El día después de la gran tempestad

El drama por las tormentas que causaron 17 muertes y afectaron a más de 30 mil familias en el conurbano y en Capital. Cómo se reconstruyen los barrios devastados. ¿El temporal se pudo haber prevenido? Opinan los meteorólogos.



Mientras los especialistas discuten y tratan de descubrir qué fenómeno climatológico azotó al conurbano bonaerense y al sur de la Ciudad de Buenos Aires, para Darío Anacleto (32 años) no queda ninguna duda: “Estaba en la esquina de Brandsen y Carabobo –en Ituzaingó– con un amigo, cuando notamos que la tormenta estaba muy baja. Hacía unos minutos que se había cortado la luz. Y cuando levanté la vista vi con mis propios ojos cómo se empezaba a formar un embudo que bajaba desde el cielo. Nos metimos en el auto a las corridas y cerramos todas las ventanillas. Unos segundos después vino el caos. Las chapas del tinglado de una metalúrgica comenzaron a volar como hojas de papel. Jamás pensé que en mi vida iba a ver algo tan terrible. Jamás podré sacarme esa imagen de la cabeza. Yo vi un tornado.”

El miércoles 4 parecía que sería un día más. Mientras el Servicio Meteorológico Nacional anunciaba un alerta de fuertes tormentas, el país se movía como de costumbre. Nada indicaba que en pocas horas podía ocurrir lo que ocurrió. Eran pasadas las 19 cuando lo que era una lluvia fuerte se convirtió en una tormenta de grandes magnitudes. Vientos de entre 120 y 150 kilómetros por hora arrasaron con miles de árboles y tinglados, causaron destrozos en casas, marquesinas y cableados eléctricos. EG recorrió las zonas más afectadas y, sin exagerar, las imágenes recogidas son semejantes a las escenas de la película Twister.

El fenómeno no sólo dejó más de 30 mil damnificados, cortes de luz y casas y árboles destruidos, sino que también abrió la discusión sobre si lo que azotó fueron pequeños tornados o sólo vientos huracanados. Mientras algunos testimonios aseguran haber visto cómo se formaba un tornado, los especialistas prefieren esperar los resultados de los estudios que están realizando antes de dar una conclusión. El informe estará listo a fines de abril.

“No podemos asegurar con exactitud qué fue lo que sucedió. Estamos haciendo los estudios necesarios y no bien estén los resultados vamos a expedirnos”, aseguraron a EG desde el Servicio Meteorológico Nacional (SMN). Los meteorólogos porteños y de la Nación habían dado los alertas correspondientes de tormentas fuertes, pero ninguno previó lo que iba a ocurrir. Ellos mismos reconocen que es muy difícil saber con exactitud el momento y la magnitud con la que va a atacar la naturaleza.

La especialista en tornados, María Luisa Altinger, trabaja con su equipo en las zonas afectadas para determinar qué pasó. Dijo que por el momento no puede afirmar ni negar que se haya tratado de un tornado. Altinger explicó a EG que en el país no existe la tecnología necesaria como para trabajar sobre la prevención de tornados y agregó que “aunque existiera el equipo idóneo, sería imposible pronosticarlo con certeza”. Además explicó que son muchos los factores que pueden desatar tormentas de grandes magnitudes, y que cuando un cálculo no se da, el alerta pasa a convertirse en un falso anuncio. “Igual, es preferible que se den alertas erróneos a que no se den”, afirmó.

Para las más de 30 mil familias damnificadas por el temporal, si se trató o no de un tornado es lo menos importante. Lo que desean es recuperar lo que han perdido. “Las consecuencias son desastrosas, estamos trabajando las 24 horas, pero la situación es caótica”, aseguró el intendente de Morón, Lucas Ghi.

A una semana de la tormenta, circular por las calles de las zonas más afectadas sigue siendo como avanzar en una selva. Las copas de árboles de más de 30 años de antigüedad siguen posadas sobre los cableados eléctricos o sobre los techos de las casas. Algunas zonas afectadas siguen sin tener agua potable, ya que el servicio eléctrico no fue restituido. Para los vecinos todo el esfuerzo que hagan los municipios sigue siendo poco. Para peor, los especuladores de la tragedia intentan comercializar con la desgracia ajena, como empleados de Edenor que piden “propinas” para restituir la luz, según denunciaron vecinos de Ituzaingó, o grupos de personas que cobran hasta 2.000 pesos para cortar un árbol.

Juan (54) vive con su madre en la calle Quesada 1251, en Ituzaingó, y vio cómo desaparecía el pino de su parque. “Las chapas del techo se sacudían. Mi madre estaba muy asustada. Me asomé por la ventana y el pino había desaparecido. Cuando salí, vi que el viento lo arrancó de raíz y lo tiró contra los cables de alta tensión”, contó a EG. Al joven que jura haber visto el tornado le cayó un roble de 40 metros sobre el techo de su casa, destruyéndola por completo. Historias similares se repiten en Merlo, Quilmes, Ituzaingó, Morón, Quilmes, Lanús y el sur de la Ciudad, entre otros.

En el centro de monitoreo de Defensa Civil de Morón, el diputado nacional Martín Sabbatella reconoció que uno de los grandes problemas que deben afrontar es la falta de preparación que existe para este tipo de fenómenos. “Es muy difícil atender la necesidad de todos, por eso trabajamos según las prioridades”, aseguró.

Los profesionales reconocen que la Argentina deberá empezar a trabajar en el tema. “Estados Unidos tiene tecnología de última generación y sólo pueden advertir un posible tornado con una hora de anticipación, y activar las alarmas sólo 15 minutos antes”, explicó la doctora Paola Salio, investigadora del Conicet y profesora del Departamento de Ciencias de la Atmósfera y los Océanos de la UBA. Y agregó que es necesario comenzar a instruir a los servicios de emergencia, ya que “en la Argentina se dan fenómenos de igual magnitud que en Estados Unidos, aunque con menor frecuencia”. En 2013, con la instalación de dos nuevos radares, el Conicet espera poder prever con más exactitud fenómenos meteorológicos de gran magnitud.



Las consecuencias

-El temporal causó 17 muertes.
-2.550.000 usuarios estuvieron sin suministro eléctrico durante los primeros minutos de la tormenta.
-500 kilómetros de cableado eléctrico quedaron inutilizados.
-50 transformadores de luz volaron por el aire.
-Las zonas más afectadas fueron Moreno, Merlo, Ituzaingó, Morón, Quilmes, Lanús y la zona sur de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
-Entre 25 y 30 mil viviendas se vieron afectadas.
-Hubo más de 5 mil árboles caídos.
-32 mil familias tuvieron que ser asistidas por el Estado.



Alerta privado

“Nuestros meteorólogos advirtieron sobre la tormenta el martes y el mismo miércoles 4 a las 15.30 horas”, advirtió en conferencia de prensa el ministro de Ambiente y Espacio Público porteño Diego Santilli (foto). Frente a estas declaraciones, cualquiera diría que la Ciudad de Buenos Aires cuenta con un sistema meteorológico propio superior al de la Nación, pero esto no es así. El servicio porteño no cuenta con satélites propios ni con tecnología de última generación, sino que está conformado por dos meteorólogos que realizan proyecciones iguales a las que realiza el Servicio Meteorológico Nacional. En consecuencia, hacer alarde de haber dado un alerta el día anterior, luego de ver las consecuencias que sufrieron los habitantes del sur porteño tras el paso de la tormenta, no es ningún mérito. Sobre todo cuando se acostumbraron a dar “alerta meteorológico” ante la aparición de cualquier nube oscura.



OPINIÓN

El cambio climático y los eventos extremos
Escribe Osvaldo Canziani, académico de la Asociación Argentina de Ciencias del Ambiente y miembro de la Asociación Argentina de Médicos del Medio Ambiente.


La Organización Meteorológica Mundial dispone de registros de eventos extremos desde hace dos siglos. Muchos de estos fenómenos han sido destructivos. Pero, a partir de 1970 se registra una intensificación de sus impactos. Resulta del calentamiento terrestre debido al aumento de las concentraciones de gases de efecto invernadero en la atmósfera.

Evidentemente, el impacto de cualquier evento depende de la vulnerabilidad del receptor. Por eso el Panel Intergubernamnetal sobre Cambio Climático no sólo destaca el incremento en la intensidad, sino que enfatiza que los grupos sociales más pobres y desamparados sufren gravemente las consecuencias de estos fenómenos. La comunidad científica internacional aboga por acciones orientadas a reducir los efectos adversos de tormentas intensas. Una medida inmediata involucra la operación con equipos apropiados de sistemas de observación y monitoreo ambiental. Es un requerimiento mundial como lo destacó la reciente Conferencia Mundial sobre el Estado del Planeta. La razón de su estado de indefensión es que los países en desarrollo carecen de tales medios. La continuación y exacerbación de estos eventos y la falta de decisión política por modernizar y completar las redes y sistemas de observación, en superficie y en el espacio, y establecer sistemas de monitoreo y vigilancia hidrometeorológicas, con avisos y alertas tempranas apropiadas, harán que se sumen pérdidas de bienes y vidas, con tasas crecientes.


Nota publicada e la revista El Guardián.

jueves, 5 de abril de 2012

Entre canguros, libros y aulas

Australia busca cerebros argentinos. Entregan becas para reclutar a los estudiantes más destacados. La cantidad de jóvenes que armó las valijas para estudiar en ese país se duplicó en comparación con 2001. Sus universidades están entre las mejores 50 del mundo. 



Los argentinos, históricamente, eligieron Estados Unidos y los países de Europa para emigrar en busca de un futuro mejor, aunque la crisis económica que actualmente azota a esas regiones ha hecho que se endurezcan sus políticas migratorias. Pero hay un país sumamente interesado en importar cerebros argentinos por dos motivos fundamentales: fortalecer su economía y afianzar el comercio bilateral. Para lograrlo, Australia les brinda todas las facilidades a quienes deseen estudiar allí.

El país de Oceanía está calificado como uno de los que ofrece las mejores condiciones de habitabilidad del hemisferio sur, según el ranking elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo Humano. Por ese motivo, sus principales ciudades están catalogadas como las de mejor calidad de vida del mundo. Aprovechando estas condiciones, el Estado australiano moviliza cada año a sus mejores universidades con el fin de importar inteligencia argentina. Eso se profundizó  durante los dos últimos años.

“La educación es la segunda exportación más importante de servicios de la economía de Australia”, explicó la gerenta de Desarrollo Empresarial para Latinoamérica de la embajada australiana, Norma Hernández de Ramiro. Por ello, salen a recorrer el mundo en busca de estudiantes extranjeros, enfocándose principalmente en la Argentina y Brasil. Otro objetivo que tiene claro el gobierno australiano es fortalecer los negocios bilaterales, ya que Argentina es un país con riquezas naturales tentadoras para cualquier país.

El sistema educativo australiano es similar al de Chile: sus universidades son estatales y pagas. Tal es la importancia de la educación que, de caerse ese sector, el país podría correr importantes dificultades económicas. Para evitarlo, el Estado trabaja en conjunto con los centros de estudio, para atraer jóvenes interesados en estudiar o perfeccionarse allí.

“Cada año son más los jóvenes que se acercan a informarse y deciden estudiar en nuestras universidades. Y quienes egresan lo hacen muy satisfechos por el nivel de aprendizaje y por el trato recibido”, afirmó la agente de estudios Gabriela Herrera. En 2011, 450 argentinos eligieron Australia como lugar de estudio y en lo que va de 2012 esa cifra se encamina a duplicarse (ya hay más de 700). Los compatriotas que vivieron esa experiencia aconsejan seguir sus pasos (ver recuadro).

Otro punto que tienen en cuenta es el comercio y las inversiones australianas en Latinoamérica, que aún no tienen la importancia que desean. El comercio con América Latina representa sólo el 1,4% del PBI australiano, mientras que el que mantienen con China es casi del 16,8% y con los países del sudeste asiático el intercambio comercial asciende al 15 por ciento.

En cuanto a la Argentina, al ser ambos países exportadores de productos primarios  suelen verse más como competidores en los mercados mundiales. El comercio total bilateral superó los 500 millones de dólares australianos por primera vez en 2008, y llegó a 568 millones en 2009. Las exportaciones australianas a la Argentina son diversas: carbón, medicamentos, fertilizantes y equipos de ingeniería civil. También incluyen forraje, cueros y aceites vegetales.

Pero el ojo australiano está puesto en las riquezas naturales argentinas, espacio en el que pretenden fortalecer las relaciones con proyectos, principalmente, de explotación minera y petrolífera. De paso, importando cerebros argentinos, preparan especialistas con los que podrían contar para futuras inversiones en el país.

Oferta australiana

Mientras Europa y Estados Unidos ponen cada vez más trabas para los inmigrantes, el Estado australiano les ofrece a quienes quieran estudiar allí la inmediata entrega de la visa de estudio –que también sirve para trabajar–, autorizan al estudiante a viajar con su pareja, lo ayudan para conseguir un empleo y hasta para encontrar un hogar.

Tanto es el deseo de cooptar a jóvenes argentinos que, además, ofrecen desde becas parciales (otorgadas por los centros de estudio) hasta las gubernamentales, que en algunos casos llegan a cubrir la totalidad de los gastos del estudiante. “Cualquiera que califique tiene la posibilidad de estudiar en una universidad australiana, que están entre las 50 mejores del mundo, tenga o no la posibilidad económica para hacerlo”, aseguró la agente de estudios calificada Carola Wober.

La feria “estudiar en Australia” era coordinada por el gobierno, pero el año pasado decidieron delegar la organización para obtener mejores resultados. El miércoles 28 de marzo se realizó la edición 2012 (en la Asociación Argentina de Cultura Inglesa), la que –al igual que la de 2011– fue puesta en marcha por EducAustralia, la primera asociación de agentes educativos argentinos que promueven estudios en ese país. Pero con la expo no terminó la oferta, puesto que quienes deseen especializarse en Australia pueden asesorarse en la página www.educaustralia.com.ar.

En la tierra del canguro es posible cursar carreras universitarias, posgrados, licenciaturas y todo tipo de especialización, con títulos reconocidos internacionalmente. Según la agente educativa Adriana Rocha, cooptar cerebros argentinos “aumenta el nivel de estudio de las universidades. Y la diversidad cultural les brinda a los estudiantes una apertura única”. Aunque desde el propio Estado australiano reconoce que el ojo está puesto en otro lado.



Pluralidad cultural

La mayoría describe a la experiencia como inolvidable. Quienes tuvieron la posibilidad de estudiar en Australia coinciden en que la pluralidad cultural, ya que llegan estudiantes de todo el mundo, les abrió la cabeza de una manera que en ningún otro lugar hubieran conseguido. Aunque reconocen que las cosas, a veces, pueden no resultar tan sencillas como los organizadores de la feria aseguran.

Ariel Martín Dlugonoga (37 años) estudió en Australia entre diciembre de 2010 y fines de 2011. Allí, hizo un refuerzo de inglés en la universidad RMIT y se certificó en gastronomía en la William Angliss. El argentino recuerda que el nivel es muy bueno y sostiene que es una experiencia única. “Me hubiera gustado poder hacerlo a los 20 años. Es algo que recomiendo. Si mi hijo a los 20 me pide estudiar en Australia, haría lo imposible para que lo hiciera”, asegura. A pesar de ello, Ariel explica que no todo es tan sencillo ya que, para los extranjeros, el costo de las carreras es hasta siete veces superior que para los locales. Sin embargo, en su mente está la idea de instalarse en el país de Oceanía y hará todo lo posible para concretar su proyecto.

En 2008, Jenny Kehoe (27 años) junto a su marido hizo un master de comercio en marketing en Australia. Hoy, de vuelta en su tierra natal, gestó su propio emprendimiento: una boutique de mascotas online (www.petsandthecity.com.ar). La joven asegura que ese año fuera de su país “fue un gran aprendizaje, en lo personal y en lo profesional”, dado que al ser un país con mucha inmigración, la variedad de culturas lleva a las personas a aprender a convivir, lo que no es poco. “Quienes tengas la posibilidad de ir, que ni lo duden, vivirán una experiencia que nunca olvidarán”, aconseja.


Nota publicada en la revista El Guardián.

Ciberchorros al ataque

Los hackers agudizan el ingenio y siempre están un paso adelante de las medidas de seguridad informática. Sin disparar un tiro ni levantarse de la silla, logran vaciar cuentas bancarias de clientes, bancos y empresas. Cómo operan los piratas sin dejar rastros, por qué fallan los controles y cuáles fueron los últimos golpes. La opinión de un fiscal experto en delitos informáticos.



Una oficina, un par de computadoras y 30 días son suficientes para atacar. Luego, desaparecen sin dejar rastros, al igual que el dinero de su cuenta bancaria. Así se mueven las bandas de hackers que, a medida que crece el uso de los servicios informáticos de los bancos, multiplican los ataques y engordan sus bolsillos sin empuñar un arma ni arriesgar sus vidas ni las de terceros. Luego, las víctimas de este delito necesitarán de mucha paciencia, abogados y un arduo trámite burocrático para recuperar lo perdido.

Con la bancarización de los sueldos dispuesta en 2001, el Estado logró que empresas y personas físicas utilizaran más las entidades bancarias. De a poco, internet alcanzó más masividad, lo que obligó a los bancos a implementar servicios informáticos. El hecho de poder pagar los impuestos y transferir dinero sin tener que ir a la sucursal del banco son comodidades para las personas y las empresas. Pero esa comodidad puede costar caro.

El vaciamiento de cuentas se logra gracias a una conjunto de fallas y medidas no implementadas que, de ponerse en práctica, ayudarían a que el dinero esté más seguro de lo que actualmente está. Y quienes más atemorizados están son las empresas, puesto que se han convertido en el objetivo principal de los hackers, ya que obtienen mayores sumas de dinero en menos de dos horas.

El último gran golpe lo sufrió la imprenta Laser Jet, de Comodoro Rivadavia, propiedad de Pedro Ingratta y Viviana Bottino. El 21 de marzo, una banda de hackers robó 360 mil pesos de la cuenta de la empresa a través de Interbanking, por medio de 16 transferencias.

“El banco vaciado es el Patagonia y los bancos que recibieron el dinero son el Banco de la Nación y el Santander Río, a través de 16 transferencias realizadas a la empresa Estrategia Alimentaria de Rosario y a Rubén Fabián Díaz de Vera, Santa Fe”, explicó el abogado de los damnificados, Javier Miglino.

Modus operandi

Según un informe difundido por la consultora PriceWaterhouseCoopers, casi el 70% de los clientes bancarios en el mundo utiliza internet para realizar operaciones financieras. Y se espera que para 2015 la principal interacción de los bancos con sus clientes sea digital. En la Argentina, cerca de un 40% de usuarios de bancos utiliza los servicios de internet, porcentaje que se incrementa en forma acelerada, ya que es una incomodidad para los clientes, pero también un riesgo posible de evitar.

Treinta días son suficientes para que estas bandas se hagan de una importante suma de dinero y usted con un terrible dolor de cabeza. No se trata de unos simples hackers aburridos, sino de un grupo de especialistas que trabajan de manera organizada y que, al terminar el fraude, desaparecen sin dejar huellas, como suele verse en las películas de Hollywood.

Por medio de internet o avisos publicitarios, los delincuentes cooptan personas a las que les prometen “ganar dinero fácil y sin moverse de su casa”. Estos “empleados nuevos” terminan siendo los que pagarán ante la Justicia por el fraude, ya que los convencen de prestar sus cuentas bancarias para realizar transacciones. Luego, alquilan una oficina por un par de meses. Allí, instalan algunas computadoras con internet de banda ancha. Siempre utilizando documentación falsa. Una vez instalados, comienzan a trabajar.

Durante la primera semana ingresan a las páginas de inicio de los bancos y comienzan la labor de deducir el usuario y contraseña de las empresas previamente elegidas. Entre siete y 15 días les lleva hackear una cuenta. Una vez dentro, fraguan la clave MAC (clave que sólo conocen el banco y el usuario) y comienza el trabajo de inteligencia. Revisan minuciosamente la hora en que realizan los movimientos –generalmente, las empresas lo hacen siempre en el mismo horario–, buscando transferencias únicas de entre 80 y 100 mil pesos. Una vez burlados los controles bancarios en materia de seguridad digital, atacan media hora después de la franja horaria en la que se mueve la víctima: de esta manera, tendrán 24 horas para retirar el dinero y desaparecer.

“En una hora y media o dos se hicieron las trasnferencias”, aseguró la titular de Laser Jet, Viviana Bottino. Los montos robados eran de 30, 40 y hasta 80 mil pesos. “Al ver tantos movimientos en tan poco tiempo, de montos tan altos, el banco debería haber deducido que algo raro estaba pasando e informado al cliente”, aseguró Milingo.

Bottino explicó a EG que el robo se hizo a través de Interbanking (el equivalente al homebanking de las personas físicas), el servicio que utilizan las empresas para hacer transferencias de dinero. “Hicimos la denuncia en la Policía, ante el gerente del Patagonia, pero nos dicen que la culpa es de Interbanking”, afirmó.

Una vez cometido el delito, los hackers mandan a los titulares de las cuentas (cooptados previamente) a retirar el dinero, que inmediatamente entregan en lugares públicos, y casi sin mediar palabra, a los enviados. Luego, abandonan la oficina alquilada y desaparecen con el botín. De esta manera, el IP (dirección de internet) identificado por los investigadores deja de existir. Y como alquilan las oficinas por más tiempo del que necesitan, cuando los dueños van ya no hay nadie.

Según fuentes de la División de Delitos Informáticos de la Policía Federal, los damnificados suelen llegar a un arreglo con su banco, que le termina devolviendo el dinero perdido, motivo por el cual “no hacen o levantan la denuncia”. Como sucedió con otro caso del abogado Miglino, el de la corredora de cereales Toscano S.A., que sufrió el robo de 87 mil pesos, ocurrido el 11 de enero. La empresa acordó con la entidad bancaria la devolución del dinero robado.

Ignorar los controles

La Ley 25.246 de Encubrimiento y Lavado de Activos de Origen Delictivo, publicada en el Boletín Oficial del 11 de enero de 2000, estableció una serie de medidas de seguridad dispuestas por la Unidad de Información Financiera (UIF) que tienen como objetivo evitar acciones de evasión, lavado de dinero.

La Resolución 33/2011 establece que todas las operaciones que alcancen la suma de 40 mil pesos –en ese entonces equivalente a 10 mil dólares– deben ser informadas a la UIF, con los datos de los depositarios y los depositantes. Pero eso no sucede.

Otra medida que podrían adoptar los bancos es la que implementa a través de las tarjetas de crédito cuando se comprueba que un cliente realiza compras “fuera de lo común” y lo llaman para advertirlo. “Los bancos no informan porque alegan que si ellos frenan una transacción los clientes pueden ofenderse y mudar su dinero a otra entidad”, sostiene Milingo. Pero mientras los bancos piensen más en las comisiones que les corresponden que en la seguridad de los clientes y las leyes sigan siendo ignoradas, la problemática seguirá incrementando. En medio quedarán los damnificados que, luego de varios meses de negociaciones y trámites, quizá logren recuperar el dinero perdido. O, al menos, una parte.




Cómo prevenirse

1-Cambiar la clave una vez por semana.
2-Tener actualizado el antivirus y el fireware.
3-No contestar ni abrir correos electrónicos dudosos (aunque sean de conocidos).
4-Evitar ingresar desde redes públicas, cibers o computadoras ajenas.
5-Utilizar los teclados virtuales para evitar tipear y que quede registrada.
6-Ante cualquier situación extraña, comunicarse con la entidad bancaria.
7-Realizar los movimientos en horarios diferentes.




Los fraudes electrónicos más impactantes

Brasil y Suecia han sufrido los fraudes electrónicos más importantes de la historia. Inglaterra estuvo a un paso de superarlos, pero la policía local logró desbaratar lo que se hubiera convertido en el mayor fraude informático de la historia.

En enero de 2007, alrededor de 250 clientes del banco Nordea se enteraron de que sus cuentas habían sido vaciadas por una banda de hackers, luego de haber descargado el troyano “haxdoor.ki”, un virus que les sutrajo a los clientes las claves bancarias y luego les mostraba un mensaje de error pidiendo que reenviara sus datos. La banda de hackers se alzó con la suma de 880 mil euros ( 1.166.645 dólares).

Paulo de Almeidada alcanzó su fama el 17 de marzo de 2005, cuando los noticieros anunciaban que el hacker carioca detenido por la policía de San Pablo lideraba una banda que estafó a cerca de un millón de personas. En dos años, los hackers robaron más de 50 millones de reales (en ese entonces unos 20 millones de dólares). La banda reclutaba personas a través de avisos en diarios e internet, ofreciendo cinco mil reales de remuneración. Las personas cooptadas enviaban e-mails con propagandas de productos varios, que en realidad contenían un virus que robaba sus usuarios y contraseñas bancarias.

En el mismo año en que era detenido el brasileño, la policía británica logró abortar lo que podría haber sido el mayor robo de la historia. Según habían informado las fuerzas de seguridad, el plan de los ladrones era robar 220 millones de libras esterlinas (unos 350 millones de dólares) de las oficinas londinenses del banco japonés Sumitomo Mitsui. El fraude logró ser frustrado luego de que la unidad Contra el Crimen de Alta Tecnología británica descubriera las intenciones de los ladrones informáticos.




OPINIÓN

Los delitos en la era de internet
Escribe Ricadro Sáenz, fiscal especialista en delitos informáticos.

La delincuencia informática constituye una amenaza global para las sociedades modernas. El desarrollo de las nuevas tecnologías de la información y de las comunicaciones ha contribuido al progreso; sin embargo, a la par, han surgido formas novedosas de criminalidad que demandan una respuesta eficaz.

En este desarrollo han aparecido nuevos delitos, impensados hasta hace unas décadas, y por añadidura, una nueva impunidad, generada muchas veces por la falta de denuncia de estos ilícitos.

Frente a este panorama, debemos destacar que en los últimos años los países han seguido claramente tres ejes en el combate de esta nueva delincuencia.

En primer lugar, la reforma legislativa. La necesidad de nuevas normas se hizo evidente ante el avance del ciberdelito y la falta de previsión legislativa de estas novedosas formas delictivas.

En segundo término, la búsqueda de ámbitos internacionales de cooperación en la investigación de estos delitos. El carácter transnacional que por definición revisten estas figuras, y su condición de crimen organizado internacional, como ocurre con grupos organizados de pedófilos, tornan imprescindible el establecimiento de mecanismos de cooperación tanto policial como judicial.

El tercer lugar es para una cuestión fundamental: la capacitación de todos los operadores del sistema penal (policías, fiscales y jueces). Los Estados deben comprometerse en este sentido a posibilitar la más adecuada capacitación de sus fuerzas de la ley, para ponerla a la altura del compromiso que deben afrontar en esta nueva batalla contra el delito.


Nota publicada en la revista El Guardián.