jueves, 22 de diciembre de 2011

Ser gay en el mundo de las gorras


Aprietes, traslados y amenazas de perder el empleo es lo que sufren quienes tienen una orientación sexual diferente y trabajan en las fuerzas de seguridad. Los homicidios del prefecto naval Octavio Romero y el oficial Mario Vega.


Por Mauro Fulco y Pablo Berisso



Octavio Romero está muerto. Mario Vega también. El primero era suboficial de Prefectura Naval Argentina. El segundo era oficial de la Policía de San Juan. Además de ser integrantes de las fuerzas de seguridad tenían algo más en común: los dos eran homosexuales.

Romero, de 33 años y nacido en Corrientes, estaba en pareja desde hacía 11 años con Gabriel Gersbach, con quien tenía planeado casarse el pasado 8 de diciembre. La noche del 11 de junio de 2011 salió rumbo a una fiesta y nunca volvió a su casa, en la que dejó las luces y la tevé encendida. Fue encontrado seis días después, desnudo y flotando en el río, con claros síntomas de haber sido asesinado. Vega, de 52 años, era un reconocido integrante de la comunidad homosexual sanjuanina; fue una de las drag queens pioneras en la provincia. Con su nombre artístico de Perla Mora, efectuaba performances en el único boliche gay de San Juan, llamado Rapsodia, del cual era habitué. La semana pasada su cadáver fue encontrado desnudo y quemado dentro de un auto en un camping de la localidad de Chimbas. Por el crimen está detenido un taxi boy de 24 años apodado El Loco Tití. “Separaba los tantos entre trabajo y diversión, sabía dejar su profesión a un lado. Dentro de todo era una persona rescatable. Tenía su pareja hacía cinco años, y venían a bailar siempre juntos. Acá todos sabían que era policía, y que fuera oficial es un logro para nuestra comunidad”, explica Daniel Olivares, dueño del boliche bailable en el que Vega realizaba sus shows, quien agrega: “Alguna vez contó que había llegado a tener algún roce con algún subalterno que se había sentido molesto por tener un jefe gay, pero lo contaba en tono jocoso, del estilo ‘jodete’”. También asegura que –como es de suponer– Vega no era el único efectivo sanjuanino gay: “La seguridad del boliche la hacen policías, muchas veces se encuentran en la puerta con clientes que también lo son y está todo bien, no hay problemas con eso”.

El caso de Romero es más delicado. Su cuñado, Joaquín Gersbach, lo cuenta: “Sabemos que Octavio sufrió varias intimidaciones. Él no contaba mucho de lo que sucedía en el trabajo. Sólo una vez contó que un grupo de compañeros lo encerró en un cuarto y empezaron a decirle que si era tan gay, le iban a romper el culo, entonces les dijo ‘bueno, vengan de a uno’ y aseguró que esa actitud de haberlos enfrentado hizo que lo dejaran en paz”. Después de la muerte de Octavio, la Justicia considera a su pareja como sospechoso, por eso no le permite presentarse como querellante de la causa. “Una vez, mi hermano me contó que Octavio le dijo que encontraba pintadas en un baño del Edificio Guardacostas, en Puerto Madero, que decían ‘Octavio puto’”. Después del asesinato del prefecto, ninguno de sus ex compañeros volvió a comunicarse con la familia ni se sumaron al reclamo de justicia.

Marcelo Suntheim, dirigente de la CHA (Comunidad Homosexual Argentina) da su opinión sobre este caso, en el cual la organización brindó apoyo al viudo: “Desde el principio creemos que la solicitud de matrimonio del prefecto asesinado sumado al alto perfil de defensa de su identidad sexual pudo haber despertado en la fuerza el disparador del crimen. Probablemente existieron enconos anteriores, roces que dispararon el crimen del odio. No es pasional como se quiere mostrar”.


¿Dónde están?

A pesar de que el matrimonio igualitario es ley en la Argentina, llama la atención los pocos casos que se dan dentro de las fuerzas de seguridad. Hace unos meses circuló la noticia de que dos militares contraerían matrimonio, algo desmentido con énfasis desde Ejército y que aún no se llevó a cabo, lo que da indicios de que fue un invento.

Lo cierto es que en las fuerzas de seguridad, como en toda la sociedad, existen personas homosexuales. Pero no menos cierto es que aún les cuesta mucho salir del closet. “Recibimos 15 denuncias por hostigamientos relacionados con el matrimonio. En estos ambientes tan hostiles sólo se denuncian las situaciones más graves. Estos problemas generan licencias médicas y psiquiátricas de los agentes, estrés, falta de sueño y concentración, violencia laboral, decaimiento en el rendimiento laboral –informa Esteban Paulón, presidente de la FALGBT (Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans). Muchos incluso piden traslados de lugar, pero les son denegados. La respuesta de las instituciones es esconderlos o asignarles tareas sin contacto con las personas, un aislamiento del efectivo que termina siendo contraproducente”. Y detalla: “Una de las últimas denuncias fue en la Policía de Santa Fe, entre dos componentes de la fuerza que transmitieron la intención de casarse y desistieron porque les dijeron que iban a separarlos de sus cargos”.

En la Metropolitana hubo un casamiento entre dos oficiales. Se llaman Paula y Mariana, son abogada e ingeniera electrónica respectivamente, y trabajan en el Instituto de Formación. Después de cinco años de noviazgo se casaron en el Registro Civil de la calle Uruguay. Desde esa fuerza, revelan en estricto off the record: “Hay jefes, comisarios y policías rasos gays, pero no blanquean por miedo al freezer o persecuciones indirectas. Te condenan a cosas administrativas, a hacer recibos de sueldos; prefieren hostigarlos y que se vayan solos. La Federal sí discrimina, de hecho hay pocos policías judíos, por ejemplo”.

En Corrientes se dio el caso inverso. El diputado del Partido Nuevo, Raúl Yung, denuncia que una pareja de varones habría solicitado permiso para casarse y su jefe les habría recomendado no hacerlo. “Sabemos de gente del mismo sexo que convive hace años y pertenece a las fuerzas. Personalmente conocemos casi a 20, pero sabemos que son alrededor de 60. Muchos directamente prefirieron no casarse. Otros tienen coraje pero el qué dirán en la fuerza se impone al qué dirán en la sociedad, por lo que las parejas desisten”. Cuando Yung envió el expediente Nº 6340 para que la Policía correntina diera su versión de lo sucedido, desde esa institución respondieron que no hubo ningún pedido formal de casamiento. Lo cierto es que luego trasladaron a los futuros contrayentes a una dependencia en el interior provincial. “Hay muchos casos de personas del mismo sexo que tienen relaciones. Si bien hay una ley que los ampara y les da derecho, esto no se cumple. Hay un sentido de aceptación a las parejas del mismo sexo, pero también hay algunos conservadores que se resisten al cambio”, concluye el legislador.

En el mismo sentido se expresa Martín Paoltroni, dirigente de VOX Asociación Civil: “No es descabellado que haya coerción contra el matrimonio en las fuerzas. No hay libertad para contraer matrimonio, y muchos casos no llegan a denuncias concretas por temor al día después. En esos casos existe una autocensura, que es indirecta pero que existe. Hay rumores de una funcionaria de Santa Fe que pidió permiso para casarse y se lo negaron. Las leyes de igualdad no se cumplen”. Y certifica: “La presión de las fuerzas de seguridad a la gente trans, lésbica o gay es real. Ser homosexual o trans es complejo y a veces genera maltratos. Pero también se avanzó en determinados puntos como el caso de la policía bombero Angie”.

Angie Beatriz Álvarez nació hace 40 años con el nombre de Walter, el mismo que conserva en el DNI y que sigue apareciendo en su legajo y hasta en su recibo de sueldo del Cuerpo de Bomberos Zapadores de Rosario, aunque no por mucho tiempo. Desde 1998 forma parte de esa institución dependiente de la Unidad Regional II de Policía. “La sexualidad nunca fue un tabú para mí, pero tenía pensado ‘hormonizarme’ y lo pospuse por miedo a perder el trabajo. En 2007, me decidí y empecé a ir a trabajar con ropa femenina. El jefe no sabía cómo tomarlo, entonces me pidió que me cortara el pelo a lo varoncito. Cuando lo hice público, tenía miedo de que lo denunciara por discriminación”. Asegura no tener ni haber tenido ningún problema en el trabajo por su condición sexual; es más, todo lo contrario, la invitan a despedidas y fiestas. Nunca un entredicho, ni con sus superiores ni con los recién ingresados. “Entraron sabiendo que soy sargento y que estoy a cargo”, dice. Eso sí, al hacerse visible su caso, son varios los que la consultan sobre cómo proceder. “Esta semana se rebeló un chico gay. Me consultó y le dije que era decisión de él contarlo o no. Antes de hacerlo los compañeros lo molestaban. Una vez que lo contó no lo jodieron más”.



OPINIÓN

Una historia de fuerzas machistas
Escribe Cesar Cigliutti, presidente de la Comunidad Homosexual Argentina (CHA).

En materia de igualdad de género, grandes avances hemos logrados en la Argentina: la ley de matrimonio igualitario y la de igualdad de género. Pero aún queda mucho por hacer para que el cambio sea realmente íntegro.

La discriminación y el rechazo son algo que se da en la vida cotidiana, y que también existe dentro de las fuerzas de seguridad. Su historia machista es la principal responsable de que, a pesar del indiscutible apoyo que demuestran ministros y los jefes de las fuerzas, la homofobia y la discriminación siga siendo uno de los puntos a resolver entre los efectivos.

Sabemos de pintadas e insultos contra quienes reconocen su homosexualidad, pero lo grave es cuando terminan con un asesinato, como sucedió con el prefecto Octavio Romero.
Acompañamos a la pareja y a la familia en la causa y todos los indicios indican que se habría tratado de un crimen de odio. Esta es una figura que fue enunciada por la CHA en un informe realizado junto a Amnistía Internacional y está basada en los crímenes por orientación sexual. Pero los jueces no la consideran. 

Lo que ayudaría a la Justicia es la ley antidiscriminatoria, que ya tiene media sanción de Diputados y que esperamos que el próximo año logre ser aprobada. Esta ley le brindaría a la Justicia las herramientas necesarias para que comience a reconocerse este tipo de crímenes.

Hoy, mientras muchos efectivos reconocen su homosexualidad y deciden casarse, otros siguen escondiéndose por el fuerte rechazo que se da puertas adentro de las fuerzas de seguridad.


Nota publicada en la revista El Guardián.


jueves, 8 de diciembre de 2011

De la furia a las falsas promesas

A un año del Indoamericano. Pese a la crisis habitacional que quedó al descubierto tras la ocupación del parque porteño, la situación de las 1.500 familias que pedían un techo es la misma. Los intentos del macrismo por aprobar un presupuesto menor para 2012.



El 5 de diciembre de 2010, el Parque Indoamericano –ubicado en los barrios Villa Soldati y Villa Lugano– fue escenario de una de las tomas más cruentas ocurridas en la Ciudad de Buenos Aires. En la actualidad, la situación de las más de 1.500 familias que durante 10 días ocuparon esas tierras, que habían sido olvidadas por el Estado porteño, es la misma. Los “okupas” se instalaron allí en reclamo de un techo digno, un derecho constitucional. Al final se fueron porque les prometieron viviendas y créditos flexibles, pero hasta ahora no apareció nada de eso.

En medio de este panorama, al macrismo pareciera no preocuparle la problemática habitacional que desde hace años aqueja a los porteños: no sólo no ejecuta las partidas destinadas al Instituto de la Vivienda de la Ciudad (IVC) sino que, además, para 2012 intentó aprobar un presupuesto que en el área presentaba un monto inferior al de este año. Hoy, cuando se recorren los alrededores del parque, puede comprobarse que conviven dos realidades.

A un año de la toma, y luego de varias acusaciones cruzadas en las que se culpó a vecinos, policías y grupos de choque, el fiscal Sandro Abraldes realizó un pedido de declaración indagatoria a la jueza María Cristina Nazar, a 33 integrantes de la Policía Metropolitana y a cuatro de la Policía Federal. La justicia considera responsable a la jueza por ordenar el desalojo que el 7 de diciembre de 2010 terminó con la vida de tres personas.

Pobres ignorados

Desde 2004, Buenos Aires sufre una emergencia habitacional declarada y prorrogada por la Legislatura en 2007 y 2009, aunque el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, la vetó a días de la toma. Pero la realidad está a la vista: las villas y los asentamientos precarios crecen y la necesidad de un techo fue la principal causa por la que hace poco más de un año más de 13 mil personas ocuparon el predio donde se extiende el Parque Indoamericano.

“La ley de inmigración es demasiado permisiva”, reclamó por entonces el jefe de Gabinete porteño Horacio Rodríguez Larreta. El problema es “la inmigración descontrolada”, aseguró Macri. Por estas polémicas declaraciones fueron calificados de xenófobos y hasta el presidente de Bolivia, Evo Morales, pidió que se retracten. Al final, Macri y Larreta se desdijeron.

La baja ejecución de la partida presupuestaria y las decisiones políticas que no se tomaron podrían ser interpretadas como un desinterés del macrismo por la problemática habitacional. “Al Pro no le interesa solucionar los problemas de vivienda. A fines de diciembre de 2010, la Legislatura prorrogó la ley de Emergencia Habitacional, pero Macri la vetó. Hoy, paradójicamente, no hay una emergencia declarada, a pesar de que más de medio millón de ciudadanos porteños sufren ese problema”, aseguró a EG la diputada porteña por la Coalición Cívica (CC) y presidenta de la Comisión de Vivienda, Rocío Sánchez Andía. La legisladora insistió en que la oposición, durante 2011, trabajó para sancionar una nueva ley de emergencia, pero “el Pro se negó a tratarla”. EG intentó comunicarse con el Instituto de la Vivienda de la Ciudad, pero sus voceros no respondieron las llamadas.

Al cierre del tercer trimestre de 2011, de los 667,5 millones de pesos destinados al IVC sólo se ejecutó un 29,9 por ciento (apenas 200 millones). Desde la oposición insisten en que este año ni siquiera llegará a los porcentajes promedio de la primera gestión Pro. “Es una dinámica del macrismo, desde que asumieron no superaron el 55 por ciento de ejecución en vivienda”, explicó Sánchez Andía.

La ley de presupuesto 2012 presentada por el macrismo estipulaba una partida para el IVC de 101 millones menos que la del año anterior. Pero luego de varias discusiones en comisión y en el recinto, los legisladores lograron incrementar la partida en 121,3 millones de pesos. Es decir, el presupuesto quedó en 687 millones, 20 millones más que el de 2011. El 24 de noviembre se sancionó el presupuesto del año próximo con el apoyo de la mayoría de los bloques, salvo Proyecto Sur, que votó en contra, y la CC, que se abstuvo. Al mismo tiempo, el Gobierno nacional rechazó, “por inconsistente e impreciso”, un proyecto presentado en marzo por el macrismo para la construcción de ocho mil viviendas como parte del convenio entre ambos gobiernos.

Dos realidades

El Indoamericano es el segundo parque más grande de la Ciudad y está ubicado en la zona sur, entre las avenidas Escalada, Castañares, la autopista Cámpora y las vías del ferrocarril Metropolitano. El 5 de marzo, el Gobierno porteño anunció la puesta en marcha de la primera etapa del proyecto oficial para reacondicionar el predio.

Primero cercaron las 130 hectáreas del parque, luego se instalaron luminarias y cuatro garitas con seguridad privada que funcionan las 24 horas. Si bien se trata de un espacio público, nadie puede entrar ni salir sin autorización del Estado porteño.

Al llegar al cruce de las avenidas Escalada y Castañares pueden verse los avances de la obra anunciada: un arenero con juegos para chicos, algunos bancos y glorietas que adornan los caminos de cemento. Pero nadie puede disfrutarlos. Las cadenas y candados que aseguran los cuatro ingresos impiden el acceso a la misma. En frente, sobre Castañares, se alzan los edificios habitados por los vecinos que se enfrentaron a quienes tomaron el predio hace un año.

“Está claro que la necesidad de la gente no es una placita. Tienen problemas mucho peores”, reflexiona el militante kirhnerista Alejandro “Pitu” Salvatierra, mientras avanza lento, acariciando las rejas con su mano extendida. Durante la toma, el dirigente social fue señalado por muchos como uno de los principales promotores de ocupación. “Nadie empujó a nadie a tomar. Eso lo impusieron los que no conocen la realidad de vivir de prestado. Cuando se vive así se explota como una olla a presión”, ejemplifica Salvatierra, quien también es delegado de la villa 15 de Ciudad Oculta. Al llegar al puente del ferrocarril Belgrano, del lado en el que viven hacinados gran parte de los okupas que tomaron el parque, sonríe e ironiza: “Mirá qué linda plaza le están haciendo a los pobres”. Desde allí, el paisaje es diferente. Pastizales altos y cientos de montículos de tierra son aprovechados por pájaros y algún que otro perro que logra atravesar el enrejado. “De aquel lado pusieron juegos, cortaron el pasto e iluminaron todo. De este lado tiraron tierra y listo. Es el lado de los pobres, los bolivianos y paraguayos que tomaron el predio”, dice Salvatierra. Las dos realidades que hoy muestra el Indoamericano marcan la diferencia entre vecinos que desembocó en los trágicos hechos ocurridos hace un año. De un lado, la plaza, los juegos y los vecinos que repudiaron la toma; del otro, montículos de tierra amontonada, pastizales altos y los pobres que esperan las promesas por las que el 15 de diciembre de 2010 abandonaron la toma. En medio, el parque en el que se derramó la sangre de los tres muertos que aún esperan por justicia.



Reclamo vigente

El 15 de diciembre de 2010, las 13.333 personas que ocuparon el Indoamericano (según el censo que realizaron entonces unos 200 especialistas) abandonaron la toma. A cambio, los gobiernos nacional y porteño prometieron trabajar en conjunto para darles viviendas dignas. Días antes, el martes 7, mientras la Nación no intervenía en el grave conflicto, por pedido del Gobierno porteño la jueza María Cristina Nazar ordenaba el desalojo que terminó con las vidas de Bernardo Salgueiro (un paraguayo de 22 años), Rosemary Chura Peña (una boliviana de 28). Los familiares de estas dos víctimas recibieron una vivienda; el resto sigue esperando. “Me siento un poco desenamorado. Nos llenaron de promesas durante la toma y en las reuniones posteriores que tuvimos con funcionarios. Muchas palabras y nada de acción”, dice Salvatierra. “La única forma de profundizar este modelo es trabajar para mejorar la vida de los pobres. De Macri no esperamos nada”, concluye el joven dirigente.


Nota publicada en la revista El Guardián.

jueves, 24 de noviembre de 2011

Crimen con el sello de la mafia

El joven campesino Cristian Ferreyra fue asesinado a quemarropa en medio de una disputa de vieja data. El caso desnudó una trama que incluye empresarios poderosos, matones a sueldo, desmontes y pobladores amenazados.



Estamos cansados de que nos maten por defender lo que nos pertenece”. Es la frase que se escucha decir una y otra vez a los referentes de las comunidades originarias que sufren el agravio y las constantes agresiones de parte de empresarios inescrupulosos que, con connivencia política, los desplazan con un solo fin: desmontar.

El miércoles 16, un nuevo caso conmovió a los pobladores de Santiago del Estero. En el departamento de Copo, Cristian Ferreyra (22) y otros campesinos fueron enfrentados por Javier Juárez. Por la vieja disputa de tierras con la que conviven los lugareños, en la que luchan contra los empresarios que los corren para hacerse del territorio, ambos comenzaron a discutir y Juárez (el hombre de 38 años señalado como el presunto asesino) habría baleado a Ferreyra y a Darío Godoy con una Itaka. El primero murió desangrado, el segundo sigue internado grave.

Santiago del Estero es la provincia que más desmonta, según el director de Bosques local, Julio Araujo. Fue el propio gobierno provincial el que reconoció el problema que tienen con los controles en los desmontes, ya que el jefe de Gabinete, Elías Suárez, anunció en conferencia de prensa la decisión de “suspender los desmontes por seis meses”. Esta medida no afecta a los empresarios, ya que se acerca la época de lluvias y en ese período no se puede desmalezar. “La decisión es mediática, porque el período de desmonte se da entre los meses de mayo y diciembre. O sea, en los próximos seis meses nadie desmonta”, aseguró a EG uno de los referentes del Movimiento de Campesinos de Santiago del Estero (Mocase) en la provincia, Cariló.

Los escenarios principales de conflicto por tierras están en los departamentos de Copo, Alberdi y Pellegrini, y desde hace dos años los grupos armados que amenazan a los pobladores fueron denunciados. En agosto, durante dos semanas, los hijos de los campesinos no podían ir a la escuela porque recibían amenazas de muerte. “Son varios casos los que denunciamos, pero no somos escuchados”, aseguró Cariló. “Los sicarios instalan carpas al costado del camino y la policía, en los pocos casos en los que va, les pregunta si están armados y cuando les contestan que no, se van. Eso consta en las actas. Si actuaran como deberían, Cristian estaría vivo”.

Desde el Mocase insisten en que los Juárez, además de ser parientes del asesinado, son dueños de un prontuario que habla por sí solo. Cariló denunció que “los Juárez son varios hermanos. Algunos tienen causas abiertas en la Justicia y otros están en libertad condicional por robo. Ese tipo de gente es la que contratan los empresarios”. Javier Juárez hacía tareas de vigilancia y seguridad en el campo de Jorge Ciccioli, un empresario santafesino de Cañada de Gómez.

El responsable de esclarecer el asesinato es el juez Alejandro Sarria Fringes, a cargo del Juzgado del Crimen de Monte Quemado. Al cierre de esta edición, permanecían detenidos Javier Juárez, que se negó a declarar ante la Justicia, Carlos y Mario Abregú, y Walter Juárez. El supuesto instigador, Jorge Coccioli, se entregó luego de permanecer prófugo algunos días. Además  en la mira de la Justicia también está Hugo Juárez, hermano del principal imputado. Desde el movimiento aseguraron que ni ellos ni los familiares van a bajar los brazos hasta que se haga justicia y “se termine, definitivamente, con la impunidad y la connivencia que existe desde hace años entre políticos y empresarios”.


Nota publicada en la revista El Guardián.

jueves, 3 de noviembre de 2011

La reina de Facebook

La modelo tiene 23 años y ganó un ciberconcurso de belleza. Ahora competirá mundialmente con otras diez postulantes. Es la cara de un fenómeno que crece: las chicas que buscan ser famosas a través de internet.



En septiembre de 2008, una joven de cabello color trigo, ojos verdes y una constante sonrisa dejaba su pueblo natal, Pergamino, para instalarse en Buenos Aires. Con dos bolsos en las manos, se instaló en el barrio porteño de Palermo. Traía ropa, libros, algunos artículos personales y un sueño que la acompañaba desde pequeña: consagrarse como modelo y actriz. Erika Boveri, que por entonces tenía 20 años, nunca pensó que la popularidad podría llegarle a través de un concurso de belleza de la red social Facebook, una tendencia que crece en la Argentina y el mundo.

Hace poco más de un mes, Erika (23) despertó como cada mañana sin imaginar lo que le esperaba. Lo primero que hizo ese día fue agarrar su celular. “No entendía nada . Tenía 28 llamadas perdidas y todas de números diferentes. Entré a mi Facebook y tenía 700 solicitudes de amistad”, relata a EG. Luego llamó al jefe de prensa de la agencia de modelos de Jorge Brunelli y se enteró de que su foto y su nombre estaban en casi todos los portales de noticias del país. La sorpresa fue grande. La alegría, mayor. “Erika Boveri es la Miss Facebook argentina y candidata a Miss Universo Facebook”, titularon los sitios web.

La comunidad virtual creada por el estudiante de la Universidad de Harvard, Mark Zuckerberg, le estaba dando la posibilidad de alcanzar lo que muchas chicas de todo el mundo buscan en las redes sociales de internet: fama.

Casi de inmediato comenzó su raid televisivo. Paso por AM, el ciclo matinal de Telefe conducido por Verónica Lozano y Leo Montero, y por algunos programas del canal Fox Sport. El recorrido aún no terminó, todavía quedan varios programas por recorrer, entre los que se encuentra el de Alejandro Fantino, Animales sueltos.

Más allá de su fama instantánea, Erika tiene muy en claro que lo que le está tocando vivir es algo pasajero. “Sé que esto es algo que me cayó del cielo y que así como llegó  lo más probable es que se vaya”, reflexiona. Luego redobló la apuesta: “Mientras dure, tengo que aprovecharlo. Quizás estar en la tele me sirva para mi carrera como actriz”.

Erika no sabía de la existencia del concurso creado hace poco más de tres años por el joven venezolano Pedro Pérez. La modelo argentina, que gracias al reconocimiento de Facebook logró posicionarse dentro del modelaje publicitario y que hizo campañas gráficas a nivel nacional e internacional, trabajaba en México y realizaba visitas a la familia de su novio cuando recibió un mensaje que la invitaba a inscribirse en la competencia de belleza.

“Fue muy gracioso cuando vi el mensaje en Facebook de un tipo que me pedía fotos pidiéndome que participara. Le mandé tres. Estaba muy vestida porque no conocía a ese hombre”, aclara entre risas.

Al volver al país, Erika vio estaba bien posicionada en la elección local y siguió el camino de las otras 19 competidoras: comenzó a hacer campaña y promocionarse. Les pedía a sus amigos de Facebook que la votaran y que invitaran a otros a votarla. Al final la eligieron reina de la belleza, tras superar a princesas y reinas de otras fiestas nacionales, entre las que se encontraba la actual Reina Nacional de la Flor, Carla Elizabeth Iriarte.

Hay muchos concursos de belleza en Facebook que convocan a las adolescentes que aspiran a hacerse conocidas. Si bien no cuenta con el aval de la red social (que tampoco pone ningún impedimento), el Miss/Míster Universo está bien organizado, ya que los mentores crearon una aplicación que evita la manipulación de votos.

Además de la elección de los usuarios que se adhieren a la aplicación, hay un jurado compuesto por los creadores: Pedro Pérez, Humberto de Sousa (autor de la aplicación y ex Míster Universo 2008), el portugués Paulo César (fotógrafo y responsable de la elección de los representantes de Portugal), los responsables de la organización en los países que llegan a la final y los anteriores ganadores del concurso.

En la Argentina, Erika fue elegida por la gente entre 20 concursantes. Para la segunda etapa, Sousa creó una aplicación que lleva el mismo nombre del concurso, en la que con el voto de la gente y el de un jurado integrado por sus mentores y los ex Miss y Míster de años anteriores van descartando concursantes. Así, de 150 países que participaban, el jurado seleccionó 100. Luego quedaron 50, luego 25, luego 10. El 5 de diciembre se conocerán los ganadores de 2011.

Los mentores del evento reconocen que no todos los países le dan la misma importancia, pero dicen que en sólo cuatro años el concurso creció mucho más de lo que ellos esperaban. “Hay países como Venezuela y Portugal en los que se anotan más de 200 chicas y otros, como Chile o Ghana, en los que hay sólo tres concursantes”, aseguró Sousa a EG. Y explicó que todo nació como un juego y que en poco tiempo lograron imponerse como “el concurso de belleza de Facebook”.

Según contó el fotógrafo y amigo personal de Sousa, Paulo César, en Portugal la elección de la representante local es mucho más importante de lo que más de uno pueda imaginar. “En 2009, decidí crear el concurso a nivel local y tuvo mucha relevancia”, cuenta César.
Contrariamente a lo que sucedía en otros países, elevó el evento al punto de que la elección se transmite por televisión y con jurado en vivo, y los ganadores reciben viajes de premio y se convierten en tapas de las revistas portuguesas. En la Argentina, la responsabilidad de la elección local fue del fotógrafo Eduardo Schlemminger.

Sólo falta un mes para que se conozca quién será la Miss y el Míster Universo Facebook. Erika tiene muchas posibilidades de ganar. “Fui seleccionada como la representante argentina. El jurado me eligió entre 150 países y hoy participo entre las elegidas de 10 países. Me encantaría ganar, pero por nada en especial, simplemente porque represento a mi país”, dice Erika.

El espíritu de la competencia es que sea íntegramente virtual, algo que incluye hasta la coronación de los ganadores. Pero este año, por iniciativa del portugués Paulo César, las características iban a ser otras. Teniendo en cuenta lo masivo que es la elección en su país, César había ofrecido organizar la coronación en Portugal. Estaba por conseguir a los auspiciantes, pero la crisis europea boicoteó lo que iba a ser la primera final mediática.

Al enterarse de la drástica decisión, el responsable argentino, Eduardo Schlemminger, se ofreció para organizar la final en la Argentina. “Estoy tratando de cerrar todo para hacerla acá, pero un mes es poco tiempo. Ojalá podamos armar algo”, asegura. A los mentores del concurso no los preocupa, ya que esperan poder tomar mayor relevancia para el próximo año.

Mientras tanto, Erika –que admira a la actriz Emilia Attias– sigue desplegando belleza y simpatía cada vez que le hacen una nota. ¿La convocará Tinelli para sus concursos de baile? Para sus compatriotas, Erika, además de ser la reina de Facebook en la Argentina, ya es la Miss Universo Facebook, aunque aún no están los resultados finales. Para ellos, Erika viene a ser algo así como “la Messi de Facebook”.




El origen de todo

Venezuela se destaca por ser uno de los países con mayor cantidad de eventos de belleza del mundo. Como no podía ser menos, es el lugar en donde nació el concurso del que hoy se habla en la Argentina: Miss/Míster Universo Facebook. Todo nació en 2008, por la iniciativa de un joven venezolano Pedro Pérez. En ese entonces la elección fue sólo local, en el que el ganador masculino fue su compatriota Humberto de Sousa, hoy uno de los responsables del evento.

Un año más tarde, a Pérez y Sousa se sumó el portugués Paulo César, un fotógrafo organizador de eventos que, en su país, logró que lo que era un concurso virtual se convirtiera en un evento mediático. La primera fase del concurso se da a nivel local. El responsable de cada país (un voluntario desconocido) arma una aplicación en la que quienes quieran participar mandan sus fotos y los usuarios de la red social votan (dando un “Me gusta”) a la chica más linda.


Detrás de un sueño

Erika tuvo que aprender a vivir sin una mamá. La crió su padre, José Luis Boveri, empleado del Centro Bioquímico de Pergamino. “Mis padres se separaron cuando era muy chiquita. Mi mamá se fue y me crió mi papá con la ayuda de mi abuela y de mi tía”, recuerda. “A mi mamá no la veo seguido. La quiero porque me dio la vida, pero todo lo que soy se lo debo a mi papá”, confiesa. Erika está de novia con Omero, un mexicano que estudia gastronomía. La reina de Facebook fue educada en un colegio de monjas y siempre se destacó por actuar en los actos escolares. Luego de estudiar dos años de medicina en la Universidad de Rosario, llegó a Buenos Aires porque su sueño es ser actriz.


Nota publicada en la revista El Guardián.

jueves, 13 de octubre de 2011

La matanza de Tandil


Un grupo de gauchos, seguidores de un curandero que se hacía llamar Tata Dios, protagonizaron una masacre en 1871. Degollaron a 36 vecinos, en su mayor parte extranjeros.

La historia que vamos a relatar, aunque usted no lo crea, no fue sacada ni inspirada en ninguna película ni libro de terror: es algo que ocurrió en la ciudad de Tandil, entonces apenas un pueblito de la provincia de Buenos Aires, a fines del siglo XIX. Sus cinco mil pobladores tenían pocos motivos para sentirse orgullosos, apenas podían jactarse de la famosa Piedra Movediza, que se caería 40 años más tarde de la jornada más trágica y sangrienta de la historia del pueblo. Sus habitantes vivieron 24 horas de espanto y terror. Fueron testigos de la mayor matanza xenófoba ocurrida en el sur bonaerense, a la que los lugareñosde la región llamaron “La masacre de Tata Dios”. Después de decir esas palabras se hacían la señal de la cruz y guardaban un respetuoso silencio.

El 31 de diciembre de 1871, los argentinos, más que esperar el nuevo año, rogaban porque terminara de una vez el que había sido completamente adverso. Con el último segundo del 71 llegaba el deseo de la ansiada extinción de la epidemia de fiebre amarilla que había castigado a los porteños. Esta enfermedad había aparecido a comienzos de ese año en Paraguay y se expandió hacia el sur hasta llegar a los barrios capitalinos de San Telmo y Belgrano. En un solo día mató a 980 personas. Buenos Aires se había convertido en un enorme cementerio.

Cuando las agujas marcaron la hora cero del primer día de 1872, hubo suspiros de alivio en todo Buenos Aires. Los tandilenses festejaban la llegada del Año Nuevo, sin imaginar lo que les esperaba. El pueblo enclavado entre las sierras se había convertido en la cuna de un gran número de inmigrantes: alemanes, norteamericanos, galeses, italianos, portugueses, brasileños y franceses habían elegido el pujante caserío para afincarse. Los recién llegados habían generado el enojo de algunos criollos que los acusaban de quitarles la felicidad y el trabajo.Esa madrugada, montado en su caballo zaino, el curandero Gerónimo Solané, conocido como Tata Dios, le prometió a unos 30 seguidores la gloria eterna. Fue entonces cuando quienes se consideraban sus apóstoles se lanzaron al galope hacia el centro de Tandil, al grito de “¡Viva la religión, mueran los gringos y masones!”. El objetivo de Solané era inundar las tierras con la sangre de la mayor cantidad de extranjeros posible, para así recuperar la “felicidad”.

Cerca de las cuatro, un grupo de hombres tomó por asalto el juzgado y robó los sables de los guardias que dormían. Minutos más tarde, se juntaron con el resto e iniciaron su misión. Los cascos de una treintena de caballos resonaron por las calles. El sonido del galope llevaba consigo la marca de la tragedia. Un joven inmigrante italiano, que arrastraba su carro de organillero, fue el primero en sentir el frío filo de un sable en el cuello. Prácticamente lo decapitaron. En el suelo quedó desangrándose la primera de las 36 víctimas del grupo de gauchos.

No hacía mucho tiempo que Solané vivía en Tandil, tras haber cumplido una condena en la ciudad de Azul por ejercicio ilegal de la medicina. Fue el estanciero Ramón Gómez quien lo conchabó para que curara las cefaleas de su esposa. El curandero, un hombre cincuentón, alto, canoso, de barba blanca y larga, y mirada intimidadora, se ganó la confianza del patrón e instaló un “consultorio médico” en el puesto La Rufina de la estancia La Argentina. Desde allí reclutó a un grupo de paisanos que se convirtieron en sus cómplices: los apóstoles de Tata Dios.

Jacinto Pérez fue desde el vamos la mano derecha del curandero. Para sus seguidores, Tata era la reencarnación de Dios y Pérez, la de San Francisco. Juntos se encargaban de las curaciones y los fines de semana –a la tarde– reunían a decenas de seguidores en las afueras de Tandil, en una zona conocida como “los campos de Peñalba”, y allí adoctrinaban a sus súbditos bajo la consigna “eliminar a los extranjeros para salvar a Dios y a la Religión”.

Tras matar al organillero italiano, el malón de gauchos continuó con el sangriento raid. A 20 cuadras de donde hoy está la plaza Martín Rodríguez, que en ese entonces era conocida como Plaza de las Carretas, masacraron a nueve vascos. Más adelante, la banda tomó por asalto el almacén y la casa de otro vasco, Juan Chapar, quien fue asesinado junto a toda su familia, a los empleados y a los pasajeros de origen extranjero que se encontraban en el lugar. Dieciocho muertos fue el saldo de la incursión gaucha. El piso del lugar parecía un lago de sangre en el que yacían los cuerpos de las víctimas, entre ellos el de una niña de cinco años y un bebé de sólo meses, con sus gargantas degolladas. Tras cada crimen, los asesinos se arengaban: “Viva la Patria”, “Viva la religión”, “Mueran los masones” y “Maten, siendo gringos y vascos”.

A las pocas horas, un grupo de policías, apoyado por vecinos, apresó a los asesinos y comenzó un intento de justicia por mano propia. Varios delincuentes murieron –Jacinto Pérez entre ellos– y otros lograron escapar. Sólo fueron apresados 20 y extrañamente la mayoría no se conocía entre sí. Alegaban que actuaban bajo las órdenes del Tata Dios. Fueron encarcelados en la comisaría local, donde Tata Dios ya estaba encerrado, ya que había sido arrestado horas antes en la estancia La Argentina. “Yo no tengo nada que ver”, insistía el curandero ante los policías.

El plan de exterminio que no llegó a completarse era mucho más amplio. Planeaban asesinar a inmigrantes en Azul, Tapalqué, Rauch, Bolívar, Zárate y otras localidades donde existían grupos de paisanos ligados al movimiento creado por Tata Dios, cuyas prédicas contra los extranjeros y masones –a los que calificaba como enemigos de Dios– habían calado muy hondo.

Las declaraciones judiciales de los detenidos permitieron reconstruir parte de la historia. Los últimos días de diciembre de 1871, Pérez reunió, en nombre de Tata Dios, a varias decenas de paisanos criollos en las sierras cercanas a la ciudad. Allí les expuso las teorías del curandero: “muchachos –les había dicho Pérez a los seguidores, al pie de la Piedra Movediza– llegó el día del Juicio Final y un diluvio acabará hundiendo a Tandil. Nacerá un nuevo pueblo lleno de felicidad y sólo para argentinos”. Y allí le prometió a quienes participaran de la cruzada que sus almas y las de sus familias serían salvadas y vivirían por siempre en un nuevo reino de justicia y paz. Sólo tenían que deshacerse de todos los “gringos y masones culpables de la desgracias de los criollos”.

El pueblo esperaba el juicio del loco que había organizado la matanza, pero algo falló. La madrugada del 6 de enero de 1872, Tata Dios fue asesinado por varios disparos de armas de fuego efectuados desde una pequeña ventana de la celda donde estaba alojado. Algunos tandilenses insinuaron que su muerte fue ordenada por los mismos estancieros que en su momento lo habían encubierto para organizar la masacre. El resto de los detenidos fue enjuiciado y la mayor condena recayó sobre Cruz Gutiérrez, Juan Villalba y Esteban Lazarte, quienes fueron condenados a muerte y ejecutados el 13 de septiembre. Villalba no llegó a su ejecución porque, extrañamente, falleció en la prisión.

Hoy, en el Museo Histórico del Fuerte de Tandil aún conservan la frazada agujereada del Tata con nueve balazos y el expediente del juicio. Para los tandilenses, es una historia de la que mucho no se habla. Los más viejos aún se persignan cuando la recuerdan.


Nota publicada en la revista El Guardián.

jueves, 22 de septiembre de 2011

Portate bien o te doy la pastilla

Pese a que podría traer graves secuelas, cada vez más médicos recetan remedios psiquiátricos a niños hiperactivos o con déficit de atención. ¿Diagnóstico acertado o negocio millonario para los laboratorios?



Estoy desesperada, nunca pensé que mi hijo podía tener algo tan feo. El psiquiatra dijo que si no lo medico va a terminar muy mal”, irrumpió llorando la madre de César, un niño de ocho años, en el consultorio de la psicóloga Teresa Zalazar. Habían llegado hasta allí porque el pediatra le recomendó que viera a otro profesional, ya que el diagnóstico del psiquiatra no lo convencía. César observaba a su madre, desconcertado y triste, hasta que la doctora le dijo que el tema no era tan grave como le habían dicho. El niño sonrió y mientras miraba a su madre le dijo: “¿Viste mamá? Quizá no soy tan malo”.

A César le habían diagnosticado Síndrome de Déficit de Atención (ADD en inglés, ADHD: con hiperactividad) y el pediatra pretendía medicarlo. Su caso simboliza una tendencia preocupante: cada vez más chicos argentinos, sobre todo de las clases media-alta y alta, son medicados por supuestas enfermedades. El tema generó un debate entre los médicos. Para algunos, la medicación en casos de hiperactividad es una opción aconsejable. Pero para otros es sólo un negocio de los laboratorios. Mientras tanto, hay chicos inquietos que son obligados a consumir drogas, sin importar el riesgo que eso implica.

“La mayoría de los casos pueden resolverse con un trabajo integral que involucre a la familia y a la escuela, pero es más fácil empastillar a los chicos que trabajar con ellos. Por eso, hay una irresponsabilidad compartida entre padres y profesionales”, explicó el neuropediatra especialista en ADD León Benasayag. A ello hay que sumarle las presiones de los laboratorios creadores de estos medicamentos a base de metilfenidato (Ritalin es el más conocido del mercado) y otros estimulantes, los cuales les dejan millones de ganancias anuales.

Mito o realidad

“Mi sueño es producir medicamentos para las personas sanas y venderlos a todo el mundo”, comentó hace 30 años a la revista Fortune el entonces director de la compañía farmacéutica Merck, Hanry Gaddsen. Hoy su sueño parece haberse hecho realidad, porque el ADD no sería otra cosa que el antiguamente llamado chico inquieto. “No hay ninguna prueba biológica, ni genética, ni radiológica, ni característica clínica mínima a la que recurrir para confirmar la existencia de esta supuesta enfermedad”, aseguro Benasayag. Reveló que en la actualidad a los niños les hacen las 100 preguntas del Test de Conners y con eso ya los medican.

El test se basa en preguntas como: ¿tiene explosiones imprevistas de mal genio?, ¿es impulsivo e irritante?, ¿es destructor?. Por ello, la coordinadora de la Secretaría de Salud Mental y Familia de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), la doctora Alejandra Samisa, insiste en que no es responsable hacer un diagnóstico por lo que dice un tercero, porque siempre es subjetivo. “Hay que analizar en base a horas de juego del chico e interconsultas con otras áreas médicas en conjunto, y en algunos casos se necesita más de una consulta para hacer una buena evaluación”, dijo Samisa.

En 2005, una copia del test fue distribuido en los colegios bonaerenses. Los docentes y padres denunciaron que en las escuelas fueron entregadas copias para el diagnóstico de ADHD, lo que llevó a la dirección de Psicología y Asistencia Social Escolar bonaerense a emitir una circular donde se califica como negativa “la difusión y/o aplicación de cuestionarios que impliquen la detección de niños con supuesto Síndrome de Déficit Atencional”.

En la Argentina, el 90 por ciento de los casos que llegan a los consultorios por trastornos de atención provienen de las escuelas.

Esta supuesta enfermedad que implica suministrarle drogas de alto poder a menores despertó discusiones que llegaron hasta series de televisión como Los Simpsons. “Su hijo –Bart Simpson– es un potencial peligro, deberé echarlo del colegio a menos que deseen suministrarle una nueva droga, altamente peligrosa, que no está probada y que puede causarle severos daños”, le dice el profesor Skinner a Marge y Homero. El capítulo “Cambiando a Bart” muestra cómo el niño, hiperactivo y revoltoso, se convierte en adicto a las drogas, que le causan esquizofrenia.

Un negocio millonario

El gran negocio detrás del diagnóstico del ADD representa millones de pesos de ganancia para los laboratorios argentinos. El primer trimestre de 2011, los fabricantes de los psicofármacos que se recetan para los chicos hiperactivos facturaron un 35 por ciento más que en igual período de 2010, y casi 20 millones de pesos más que lo que registraron hace siete años. A pesar de existir un cupo máximo de metilfenidato para cada país, fiscalizado por las Naciones Unidas (ONU), el crecimiento de la venta de los medicamentos psicoanalépticos parece no tener fin.

Durante los años 70, las anfetaminas fueron prohibidas en la Argentina, pero luego volvieron a la carga. El metilfenato es una droga de acción similar a las anfetaminas. “A pedido de un grupo de médicos, el Estado levantó la prohibición de este tipo de drogas. Las cantidades que fueron autorizando para la compra fueron incrementándose. Los medicamentos psicoanalépticos figuran en categoría 2 de potencialmente adictivas”, aseguró Benasayag. Por esto es que se requiere un recetario especial, emitido por el Ministerio de Salud Pública, que debe hacerse por triplicado.

A pesar de las reglamentaciones, los medicamentos se venden como agua. Según el último informe del Instituto Nacional de Estadísticas y Censo (Indec), la industria farmacéutica argentina facturó 119.416.000 millones de pesos en medicamentos psicoanalépticos durante los primeros tres meses de este año, cuando en igual período de 2010 declaró 88.651.000. Entre enero y marzo de 2011 facturaron casi 19 millones más que en todo el 2004 ($ 100.678.000). Bajo esta circunstancia, los laboratorios presionan para mantener sus ganancias en alta, sin importar los problemas que pueden causarle a los menores.

En Estados Unidos llegó a convertirse en un problema que despertó la atención de los gobernantes, y los llevó a aprobar una ley que obliga a los médicos a declarar el dinero que reciben los laboratorios. En nuestro país, los chicos medicados suelen ser de familias de buena posición económica. “Se da mucho en clase media-alta y alta, porque así los padres evitan realizar un trabajo profundo que implica la participación de la familia. La medicación tapa el proceso de reflexión intrafamiliar y los problemas de la familia”, explicó la doctora Samisa, de la SAP.

A pesar de haberse comprobado que el metilfenidato causa graves problemas en los menores que lo consumen, hay profesionales que siguen recetándolo. “Está comprobada a largo plazo la disminución de altura en el crecimiento de los chicos. Además, este medicamento causa pérdida del apetito, taquicardia e hipertensión; y de generar predisposición de adicción, brotes psicóticos y hasta casos de muerte”, aseguró Benasayag.

El principal problema radica en los profesionales que recetan sin hacer un diagnóstico idóneo, en los padres que buscan la solución mágica sin compromiso y en el colapso del sistema educativo. Según la coordinadora médico-farmacológica del Hospital Posadas, la doctora Susana Etchegoyen, el problema que lleva a una medicación inmediata nace de algunos profesionales irresponsables y de algunas saturaciones que posee el sistema educativo. “Las aulas numerosas y docentes agobiados sin personal auxiliar. Los hospitales desmantelados y sobrepasados en su capacidad de acción y los padres que no se comprometen con la salud de su hijo son los principales factores que facilitan la comercialización de estas dorgas”, afirmó Etchegoyen.

Desde la SAP admiten que a todos los profesionales les ha llegado alguna madre con la inquietud sobre un problema de su hijo y hasta con casos de chicos medicados. “En todos los casos tratamos de intervenir y en muchos hemos encontrado que no necesitaban medicación sino un tratamiento psicológico o un trabajo especial y diferenciado de la maestra”, opinó la doctora Samisa. También apuntó que los maestros suelen estar preparados para estos casos, “pero lamentablemente en el sistema educacional argentino la realidad supera al cómo deberían darse las cosas”.

Los chicos, inocentes, terminan convirtiéndose en rehenes de padres no comprometidos, de profesionales irresponsables y de laboratorios inescrupulosos que ofrecen autos y viajes como premio a los médicos que recetan su medicación.



Movida mundial contra la medicación irresponsable

En todos los países existen movimientos de profesionales que están en contra de la medicación para menores con Síndrome de Déficit de Atención. A pesar de eso, los laboratorios incrementan sus ventas año tras año. Estados Unidos, Chile e Inglaterra son algunos de los más claros ejemplos del crecimiento de diagnósticos de ADHD, y en todos los casos las denuncias apuntan a una falta de diagnóstico responsable.

En 2001, casi el 20% de los niños en edad escolar estaban en tratamiento con estimulantes como el Ritalin. En 2003, las compañías farmacéuticas anunciaron que el mercado total de medicamentos para el ADHD en los Estados Unidos era de 1.800 millones de dólares, superando el consumo nacional de antibióticos y medicamentos contra el asma para niños. Hoy, los profesionales calculan que sólo el 10 por ciento de los chicos medicados sufren de ADHD, el resto no necesitan medicación.

El Instituto Nacional para la Excelencia Clínica, entidad británica gubernamental encargada de los servicios de salud, lanzó en 2008 una guía donde afirma que el Ritalin debía ser recetado como último recurso y jamás a niños menores de cinco años. El informe aseguraba que sólo el 3% de los menores padecía de este problema y en su grado más severo abarca sólo al 1%. Esto significaba que en un colegio de 1.400 alumnos no más de 10 niños deberían tomar el medicamento, pero en la realidad el promedio era de 140, es decir, el 10% del total. En Chile existe una percepción similar. “Al menos el 50% de los niños que llega a la consulta derivado del colegio por déficit atencional no lo tiene”, indicó la psicóloga y docente de la Universidad Mayor, Macarena Villanueva.



OPINIÓN

Lo más importante es n o causar daños
Escribe Teresa Zalazar, médica cirujana y fisiatra en rehabilitación profesional.

Todos los profesionales que trabajamos con la salud debemos preguntarnos a diario sobre el ejercicio de nuestra profesión, entendiendo que lo más importante es no causar daños. Tenemos la obligación de comprender que cada ser humano es único en su contexto físico, psíquico y cultural, como un ser sufriente compuesto de un todo, y no aislarlo de su historia personal.

El caso de César, el niño de 8 años que llegó con su madre a mi consultorio, me demostró que hay muchos profesionales que se niegan a cumplir con las obligaciones que juraron. Mi experiencia me enseñó que se puede abordar un tratamiento desde varios lugares antes de llegar a utilizar psicotrópicos. Este tipo de medicamento es abusivo y hoy se sabe el daño que pueden producir. No hay pruebas científicas que documenten que un chico tiene ADHD y tampoco puede hacerse un diagnóstico por preguntarle a una madre ¿cuántas horas mira TV el chico?, o ¿cuántas juega a la PlayStation?, porque la respuesta era “la que le dejamos”, y entonces lo más probable es que ese niño tenga un déficit de atención ante los temas que no le interesan, lo que no significa que ese déficit sea ADHD. Los profesionales debemos asumir el lugar que nos compete. No podemos basar un diagnóstico en un test de 100 preguntas como si se tratara de una orientación laboral, porque de nosotros depende la salud de un niño. Debemos buscar todas las llaves para que un tratamiento sea lo más eficaz y lo menos invasivo posible, teniendo en cuenta que en la infancia (etapa de pleno desarrollo) pueden quedar improntas que dolerán toda la vida.


Nota publicada en la revista El Guardián.

jueves, 15 de septiembre de 2011

Las lecciones de una tragedia

Por qué podría haberse evitado el choque entre un tren y un colectivo que dejó un saldo de 11 muertos y 228 heridos. Irresponsabilidades compartidas, falsas promesas y falta de inversión en obras. La opinión de los especialistas. 


Por Pablo Berisso y Nacho Ramírez



En la Argentina, más de una persona por día muere en accidentes de trenes, un medio de transporte que traslada casi 100 millones de pasajeros por mes. La estadística desemboca en el trágico número de 400 víctimas al año que podrían evitarse si se invirtiera en infraestructura. Entre las obras que podrían prevenir los accidentes pueden mencionarse el suspendido soterramiento del ferrocarril Sarmiento y los pasos bajo nivel que eliminen los cruces de barreras del resto de las líneas férreas que ingresan en la Ciudad de Buenos Aires.

En el impresionante choque entre dos trenes y un colectivo que ocurrió el martes 13 a las 6.23 de la mañana en la estación de Flores, en el paso a nivel de la calle Artigas, que dejó un saldo de 11 muertos y 228 heridos, la imprudencia del chofer del colectivo de la línea 92 y del hombre de seguridad, que no era un banderillero de TBA, y que trabó irresponsablemente la barrera con un palo, quedaron en evidencia en los videos registrados por las cámaras de seguridad de la Policía Metropolitana. El vocero de TBA, Gustavo Gago, afirmó: “La barrera funcionaba correctamente, la señal fonoluminosa estaba activada, y el brazo de la barrera está roto en un extremo, por eso quedó en una posición de 45 grados”.

La tragedia reabrió la polémica sobre la falta de inversión estatal para solucionar los principales problemas que aquejan al sistema ferroviario argentino.

Entre las seis líneas férreas que unen el área metropolitana con la Capital suman un total de unos 500 pasos a nivel, 100 de los cuales se encuentran en la Ciudad. Desde el Gobierno porteño aseguran tener un proyecto para crear más de 20 pasos bajo nivel, pero dicen que no los pudieron concretar porque los amparos judiciales presentados por la Defensoría del Pueblo de la Ciudad e impulsados por los vecinos pusieron freno a estas obras. “Todo esto impide que ordenemos la construcción de los sapitos (túneles sólo para autos)”, aseguró el ministro de Seguridad porteño, Guillermo Montenegro.

Especialistas en transporte, seguridad vial y ferroviarios consultados por EG coinciden en que la construcción de pasos bajo nivel o soterramientos sería la solución más efectiva si se pretende bajar la tasa de muertes en las vías, que en la actualidad constituyen cerca del 8% del total de siniestros viales en la Ciudad, sin contar los suicidios, que representan más del 70% de las muertes.

Cruzar bajo las vías

La construcción de un paso bajo nivel implica un costo que puede variar entre 5 y 25 millones de pesos, y las obras pueden durar entre 9 y 12 meses, depende de la magnitud que tenga. Fue el propio Gobierno porteño el que reconoció la necesidad de construir un centenar de túneles más, por lo que deberían invertir entre 500 y 2.500 millones de pesos en obras que podrían estar terminadas antes de 2015. Según Juan Pablo Martínez, director del posgrado de especialización ferroviaria de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires, “los beneficios de la construcción son incontables: los pasos bajo nivel o viaductos dan trabajo, evitan los accidentes de tránsito, disminuyen al Estado el gasto en seguridad y control de los pasos a nivel y sirven para aumentar la frecuencia de los trenes”.

El ministro de Desarrollo Social porteño, Daniel Chaín, reconoció que están retrasadas las obras. “Construimos seis pasos bajo nivel, hay tres que se terminarán en los próximos meses, hay cinco más en ejecución y lamentablemente otros 11 que fueron frenados por la Justicia.”

Los que se oponen a esos proyectos argumentan que el problema no son los pasos bajo nivel en sí, sino el tipo de proyecto que presentó el macrismo, porque no respetaría el Código de Planeamiento Urbano y no reemplazaría las barreras.

“Nadie se opone al soterramiento de la línea Sarmiento ni a la eliminación de las barreras, reemplazándolas por sapitos. Los amparos presentados son porque los túneles que pretenden hacer son sólo para autos, por lo que no elimina las barreras por las que deberán seguir cruzando las ambulancias y colectivos”, aseguró el defensor adjunto de la Ciudad, Gerardo Gómez Coronado, y agregó: “El Código de Planeamiento es claro, toda obra que se haga debe beneficiar siempre al transporte público. Los sapitos benefician únicamente a los automovilistas”.

Los delegados de los trabajadores ferroviarios también coinciden con la necesidad de eliminar las barreras. “Se necesita muchas veces perder vidas para que el Estado decida invertir. Los soterramientos son muy necesarios, sobre todo en los cruces críticos de la Ciudad”, aseguró Aurelio Gerez, delegado de la línea Mitre.

El crecimiento del parque automotor y la necesidad de agregar servicios ferroviarios complica los cruces de vías y causa colas de varias cuadras. Además, las constantes fallas en los instrumentos de seguridad de las barreras terminan ocasionando la imprudencia de los conductores.

El soterramiento eterno

Unas 300 mil personas por día utilizan el ferrocarril Sarmiento para transportarse. El proyecto de soterrar esta línea no es nuevo. Lleva varios anuncios: el último se hizo pocas horas antes de ocurrido el último accidente ferroviario. Por lo pronto, parece que esta vez se dará inicio a las obras tan esperadas por usuarios, peatones y automovilistas.

El tren que recorre las 16 estaciones que unen Once con Moreno transportó durante agosto más de 8 millones de pasajeros en los 450 trenes que corrió (1 cada 8 minutos). Cada unidad atravesó 51 pasos vehiculares y peatonales, 31 pasos sólo peatonales y 18 pasos clandestinos. “Soterrar la línea sería la mejor inversión, sobre todo de la estación Caballito en adelante, porque de Caballito a Liners hay 21 pasoniveles con barreras críticas, y 14 de peatones. Se podrían evitar muchos accidentes”, afirmó el delegado de la línea Jorge Pais.

En 1920 nació la idea de soterrar el Sarmiento, época en la que se construyó la fosa que hoy se extiende en una parte del trayecto entre Caballito y Once. Cuarenta años después, en 1962, se creó el decreto 9.064 con la idea de reformular el proyecto. La propuesta fue retomada en 2001 por el gobierno de Fernando de la Rúa, pero la crisis la esfumó. En 2004 se retomó el proyecto y se extendió hasta Moreno. El proyecto se licitó en 2006, abrieron los sobres en 2007 y se adjudicó en 2008 a las empresas Iecsa y Comsa (del primo de Macri), la brasilera Oderbrech y la italiana Ghella. A principio de 2011 el proyecto fue modificado y agregó cinco puentes en territorio bonaerense.

Horas después de la tragedia de Flores, el secretario de Transporte de la Nación, Juan Pablo Schiavi, anunció que el lunes 12 llegó al país la tuneladora que iniciará los trabajos desde la estación Haedo hacia Caballito. Esa primera etapa tiene un plazo de ejecución de cuatro años. En Haedo ya está instalado el obrador. El túnel tendrá  11 metros de diámetro y se construirá a una profundidad promedio de 22 metros. La obra costará 11 mil millones de pesos.

Si esta vez la promesa se cumple y el Gobierno porteño se compromete a invertir en los pasos bajo nivel viables de la misma manera en la que viene invirtiendo en repavimentación y reconstrucción de veredas, es muy probable que algunos años los argentinos no recordemos lo que es hacer la cola a la espera de que pase el tren.




Antecedentes

  1. 16/01/1935: En la provincia de Santiago de Estero, una formación de tren cayó al río y causó 18 muertos.
  2. 11/06/1962: Una formación del Belgrano rumbo a Barracas arrolló un ómnibus escolar: 40 muertes y 80 heridos.
  3. 1/02/1970: Dos trenes chocaron en Benavidez y causaron 236 muertos.
  4. 01/01/2001: En Quilmes, accidente en el paso nivel de la línea Roca: 3 muertos.
  5. 16/01/2003: En General Madariaga, un tren arrolló a una camioneta: 3 muertos.
  6. 03/03/2004: En General Pinto, provincia de Buenos Aires, una combi fue atropellada por un tren: 10 muertos.
  7. 05/03/2005: En Capital Federal, dos trenes de la línea Mitre chocaron en Palermo: 144 heridos.
  8. 28/01/2007: En Los Polvorines, un automóvil fue arrollado por una formación de tren: 6 muertos.
  9. 09/03/2008: En Dolores, Buenos Aires, una formación de Ferrobaires embistió a un colectivo de larga distancia: 17 muertos y 60 heridos.
  10. 16/02/2011: En San Miguel, una formación de Ferrobaires embistió a otra. Hubo 4 muertos y 70 heridos.




OPINIÓN

El juego cotidiano de la impunidad
Escribe Alberto Calabrese, sociólogo y Director del programa Nacional de Adicciones de la Nación

Los argentinos somos un pueblo muy sensible, pero por otro lado somos terriblemente poco consecuentes con esa sensibilidad. El desprecio por la vida con el que nos movemos a diario se ve en nuestro accionar y depende de un conjunto de factores históricos, educativos y de convivencia. Una sociedad con más de 90 comunidades distintas es muy difícil de amalgamar, pero no es imposible. Es necesario recuperar el entramado social. Porque nos cuesta horrores llevar las cosas a los hechos. Siempre es culpa de otro, nunca mía. Somos personas que, con respecto a las leyes, tenemos una falta de respeto total, aun conociéndolas. Algunas reglamentaciones son absolutamente implícitas y así y todo no las respetamos. Los peatones no sólo no respetamos las barreras bajas, tampoco cruzamos como corresponde por las sendas peatonales, lo hacemos en diagonal; bajamos sin mirar del colectivo y cruzamos por detrás del mismo, no usamos el cinturón de seguridad, entre tantas cosas.

Somos un pueblo cuya historia es violenta, y como tal somos violentos con nosotros y con quienes nos rodean. Y tampoco nos enseñaron a respetarnos. Si preguntamos al azar a cualquier chico si alguna vez le hicieron hacer evacuación del edificio, la respuesta será contundente: no; sin importar nivel social al que pertenezca. Si desde chico no nos enseñaron a que con nuestro accionar se puede salvar o defender o proteger una vida, no podemos exigir que no seamos imprudentes. Hacemos de la imprudencia un juego cotidiano.


Nota publicada en la revista El Guardián.

jueves, 8 de septiembre de 2011

Pincharon una goma y fueron a boxes

El sueño de tener pechos grandes se volvió una pesadilla para las vedettes y modelos. Temen que sus prótesis de silicona estallen en pedazos de un día para el otro y tengan que recurrir al cirujano. Los casos más mediáticos.



Los pilotos de Fórmula Uno saben que están obligados a realizar al menos una parada para poder terminar la carrera. Quieran o no, deben detenerse por algunos segundos para cambiar las gomas. Se podría decir que algo similar es lo que se han visto obligadas a hacer algunas modelos y vedettes. Otras deberán seguir ese camino para seguir en carrera.

El ejemplo más reciente es el de la modelo y actriz Claudia Albertario, quien debió someterse a un cambio de implantes mamarios porque los que tenía se le habían encapsulado y su salud corría riesgo. “Los implantes que le sacamos tenían 14 años. Lo que le hicimos fue un recambio”, explicó a EG el médico cirujano que operó a la vedette, Christian Maisonave. El profesional dijo que a la mayoría de las mujeres que se operaron hace más de 5 años no les quedará otra que volver al quirófano en algún momento.

Escuchar que se le hizo un “recambio” podría sonar como cuando uno va a comprar un repuesto para el auto a la calle Warnes, pero la realidad es que este tipo de problemas suele suceder con los implantes viejos, que tienen menos calidad que los actuales. Maisonave aseguró que “hoy una prótesis mamaria puede llegar a durar toda la vida, las que se fabricaban antes conviene cambiarlas lo más rápido posible”.

El encapsulamiento de los implantes ocurre en todas las operadas, lo que varía es el grado de riesgo. “Todas las prótesis se encapsulan porque no deja de ser un cuerpo extraño que el cuerpo busca rechazar, el problema surge cuando el encapsulamiento endurece tanto el pecho que pone en riesgo a la persona”, afirmó el cirujano.

Lo que marca la diferencia entre las mujeres comunes y las famosas es la explotación mediática que estas últimas suelen hacer cuando sufren este problema. Cómo hizo Albertario, que hizo público su problema: “Me duelen mucho las dos lolas. A veces una más que la otra. Se encapsularon, parece”. La operaron con éxito el martes 6. O como hizo Floppi Tesouro cuando se le explotó una prótesis y le envió un mensaje de texto a un periodista gráfico contándole el accidente y ofreciéndole hacer una nota sobre el tema: “Me explotó una lola, ¿te sirve para publicar algo?”.

Un traumatismo o el rechazo del propio organismo son factores que pueden causar un encapsulamiento severo que termine con la extracción o recambio de las prótesis. Los profesionales aseguran que uno de los grandes causales de esta afección es la falta de responsabilidad de las pacientes.

El 2 de septiembre, una de las hermanas griegas, la mediática Victoria Xipolitakis, sufrió problemas con sus lolas. La joperaron de urgencia en la Clínica Santa Isabel de Flores porque uno de sus pechos se había encapsulado. “Me interné a la madrugada porque me dolía mucho, se me había encapsulado una lola, por suerte salió todo bien”, le contó a los medios.

Silvina Luna y Carmen Barbieri, entre otras, son las famosas que sufrieron problemas con sus implantes. A nivel internacional, uno de los casos más llamativos es el de Tori Spelling, la actriz que protagonizó en la década de los 90 la serie de televisión Beverly Hills 90210, a quien un problema con sus prótesis le dejó un hueco en uno de sus pechos. Todas y cada una de estas famosas no dudó en mediatizar un problema que los profesionales aseguran es común en los implantes mamarios. Mientras tanto, las que aún no recambiaron sus lolas vayan preparándose. Tendrán que entrar en boxes.

Nota publicada en la revista El Guardián.

jueves, 1 de septiembre de 2011

Los sátiros hacen cola para acosarlas

Las modelos Jesica Cirio y Florencia Tesouro denunciaron que son perseguidas y que no las dejan vivir en paz. Obsesionados con sus cuerpos, las siguen y les hacen regalos obscenos. Los casos de Hollywood y la psicología de los agresores.



La fama acarrea una serie de inconvenientes para los que no todos están preparados: reconocimiento, deseo y pérdida de la privacidad. Pero cuando el fanatismo se convierte en obsesión, la seguridad del famoso entra en riesgo. Las estrellas de Hollywood están acostumbradas a tener que lidiar con fanáticos que se convierten en acosadores. En la Argentina pasa algo similar. Pero como acá la fama está al alcance de cualquiera que se muestre en ropa interior, estos personajes persiguen a figuras menos conocidas.

Este año, dos modelos argentinas confesaron estar asustadas porque dos hombres las acosan con insistencia. Florencia Tesouro, ex cola Reef y participante de Cantando por un sueño, y Jesica Cirio. Estas hermosas mujeres parecen estar sufriendo en carne propia lo que alguna vez le tocó vivir a Susana Giménez o Moria Casán. Vale aclarar que el nivel de persecución es muy diferente al que sufren en otros países, aunque según los especialistas, generalmente, los acosadores nunca llegan a cumplir con sus amenazas. Se quedan, por suerte, en la fantasía.

Localmente, la denuncia más reciente es la de Tesouro, quien es hostigada por un supuesto admirador que le envía mensajes “inquietantes” (por no decir sexuales). “Hace varios días que recibo mensajes de texto desagradables. El que más me asustó fue uno que me llegó cuando iba por Avenida del Libertador a la casa de una amiga, que decía: ‘Qué bueno que agarres por Libertador porque es el camino más corto’”. Días después recibió una caja –como de bombones– con una vela en forma de pene y un mensaje que decía “Floppy Tesouro por siempre mía” y otras guarangadas.

La modelo se suma a la lista de famosas argentinas que denunciaron ser acosadas sexualmente. Hace unas semanas, la policía detuvo a un hombre en la puerta de la casa de Jesica Cirio y el hombre resultó ser quien le mandaba mails insistentemente. A Rocío Gancedo la acosó un remisero, a Susana Giménez, un hombre entrado en edad y Moria Casán ironizó en un programa de tevé haber sido perseguida por Guillermo Coppola. Aunque la diferencia entre el acoso sufrido por las estrellas de hollywoodenses es muy diferente del de las locales, lo cierto es que estas bellezas no logran vivir con tranquilidad.

Para los especialistas, el fanatismo se ve en cuatro niveles. “El primero es la persona que se siente identificada con el ídolo; el segundo es el que siente al ídolo en sí mismo (el groupie); el tercero es el más clásico, porque el acosador cree tener posesión y exige la atención del ídolo; y el cuarto es la psicosis que hace que la persona se crea con el derecho de juzgar al famoso. Este último es el que puede desembocar en el asesinato, pero por suerte prácticamente no se ve”, explicó a EG el psiquiatra Hugo Marietan, especialista en psicopatologías.

La actriz estadounidense Catherine Zeta-Jones se vio obligada a lidiar con un psicótico que amenazaba con “cortarla en finas lonchas y las dárselas a comer a sus perros” o rebanarle “su garganta de oreja a oreja”. La hija del magnate Donald Trump, Ivanka Trump, fue acosada durante dos años por un hombre llamado Massler Justin, que por mail la amenazaba con suicidarse enfrente de la joyería de la joven, ubicada en Nueva York, si ella no le mandaba una foto autografiada. La bella modelo y actriz Kim Kardashian también sufrió el acoso de un insoportable fan que la consideraba un oscuro objeto del deseo.

Nota publicada en la revista EL Guardián.

jueves, 18 de agosto de 2011

De chiquilín te miraba de afuera


La mítica confitería de Florida y Lavalle, que en sus épocas de oro era frecuentada por Marechal y Borges, quedó a un paso de cerrar sus puertas. La polémica maniobra de sus dueños y la estrategia gremial de sus empleados.



La noche del martes 16, la confitería Richmond, en la que históricamente desde su apertura en el microcentro porteño se había convertido en el centro de reunión, reflexión y debate del emblemático grupo literario conocido como Florida, se convirtió en una parrilla gremial. Los representantes del sindicato que nuclea a los trabajadores gastronómicos hicieron un asado para los 14 mozos y cocineros que ese día tomaron el establecimiento en reclamo de su fuente laboral. La Richmond había cerrado sus puertas, quizá para siempre.

La imagen de la desazón y el vaciamiento marcan el paisaje desolador que presenta hoy la confitería nacida en 1917 y que forma parte de los Bares Notables porteños, situada en Florida 468. Nada quedó del mobiliario que acobijó a personajes de la talla de Jorge Luis Borges, Oliverio Girondo, Ricardo Güiraldes, Conrado Nalé Roxlo, Leopoldo Marechal y Eduardo González Lanuza, entre otros distinguidos personajes. En sus 1.500 metros cuadrados sólo queda la barra y, en el subsuelo, algunas mesas de ajedrez. Los muebles de estilo inglés, las sillas y sillones Chesterfield desaparecieron: la Ley 2.548 sólo protegía su fachada.

Una semana antes de que estallara el conflicto, la Legislatura porteña había declarado “sitio histórico” a La Richmond. La ley, aprobada por mayoría parlamentaria, protege las características históricas, arquitectónicas, artísticas y urbanísticas de la confitería. Pero los administradores aprovecharon que la ley no estaba promulgada y en menos de 24 horas vaciaron el inmueble y concretaron la supuesta venta de las acciones a una empresa que planeaba obtener una franquicia de la marca deportiva Nike. La avivada les costó caro.

La llamativa e inmediata operación comercial llevó a la diputada porteña del Frente para la Victoria, Gabriela Alegre, a realizar un pedido de informe, ya que la supuesta empresa compradora “no adquiere inmuebles, los alquila o le vende franquicias a empresarios”.

El hermetismo que hay sobre la venta preocupa a políticos y empleados. Aunque a los representantes del gremio liderado por Luis Barrionuevo, que acompañan a los trabajadores, pareciera que su única preocupación es el valor del inmueble. “Es un local que debe rondar los 20 millones de dólares”, se los escucha repetir. ¿Qué intención se esconde detrás de esa inquietud? Es un interrogante. Hace un tiempo que la empresa venía implementando una marcada reducción de personal, y actualmente tenía en planta sólo 10 empleados. Nadie sabe con certeza quién está detrás del millonario negocio inmobiliario, pero Nike anunció que dará un paso atrás con la franquicia. La Richmond se suma a la larga lista de Bares Notables que, a pesar de estar protegidos por ley, quedan a la deriva. Al cierre de esta edición, los trabajadores esperaban que el Ministerio de Trabajo resolviera la situación. Uno de los mozos lloró sin consuelo. Sus lágrimas eran de desesperación por la pérdida del trabajo, pero también de nostalgia.


Otros notables

  1.  El Molino: su historia comenzó en 1848, a 100 metros de su última ubicación, (Callao y Rivadavia). Y cerró sus puertas en enero de 1997 “por vacaciones”, y nunca más volvió a abrir. Varios proyectos fueron presentados en la Legislatura para recuperarla. El último, del ibarrista Eduardo Epszteyn, plantea la expropiación de todo el inmueble. Por el momento, todo sigue igual.
  2. Angelitos: fue inaugurado en 1890 bajo el nombre Bar Rivadavia. Las personalidades más importantes del tango, como Carlos Gardel y Osvaldo Pugliese, eran habitués del lugar. Tras cerrar sus puertas durante 15 años, el 19 de junio de 2007 volvió a cobijar a los porteños en Balvanera.
  3.  Británico: en ese templo de San Telmo, frente a Parque Lezama, en Defensa y Brasil, el escritor Ernesto Sabato escribió algunas páginas de su libro Sobre Héroes y Tumbas. Estuvo a punto de cerrarse, pero en 2007 Agustín Souza adquirió y reabrió el bar, manteniendo la mística que siempre lo caracterizó.



Nota publicada en la revista El Guardián.


El trotskismo cree en los milagros

Fue uno de los pocos espacios por fuera del kirchnerismo en el que se festejó la noche de las primarias. La izquierda dura consiguió el piso del 1,5 para presentarse en octubre y ahora ahora va por una banca. El decisivo aporte de twitter.



Agrupémonos todos en la lucha final. Y se alzan los pueblos ¡con valor! por la Internacional”, entonaban al unísono los candidatos del Frente de Izquierda, desde la ventana del búnker que daba a la calle Venezuela al 800, y los más de 500 jóvenes militantes que desde afuera agitaban banderas rojas y amarillas. El himno de la Organización Internacional Socialista enmarcó el festejo de haber logrado el tan promocionado “milagro para Altamira”, que impulsó el periodista Jorge Rial por twitter. La fórmula de la izquierda, encabezada por el veterano Jorge Altamira, es de las pocas que consiguió el objetivo que se había propuesto para las elecciones primarias. En su caso el módico, pero nada desdeñable, propósito de perforar el piso de 1,5 % que les permitiera llegar a las presidenciales de octubre.

La sede del Partido Obrero, una antigua casona ubicada en el barrio de Monserrat, fue una fiesta. 

“Chipi, tenés la sonrisa dibujada”, le lanzó un periodista al candidato a vicepresidente, Christian Castillo. “Qué querés, negro, si hoy es día de fiesta, esta alegría no nos la quita nadie”, respondió eufórico Castillo. “Es un logro histórico”, aseguró Altamira. Es que en las presidenciales de 2007 apenas alcanzaron un 0,8. Un poco más allá, el dirigente Marcelo Ramal celebraba que esa noche había sólo dos búnkers con alegría: el de Cristina y el del Frente de Izquierda. “El resto son velorios”, graficó.

Pocos apostaban a que la izquierda clasista alcanzaría los votos necesarios. Cuando se conocieron los primeros datos de boca de urna, el búnker se empezó a poblar. “Mirá cómo empiezan a caer, nadie daba un mango por nosotros y ahora somos noticia”, ironizó uno de los organizadores mientras miraba ingresar los equipos de televisión. “El gran acierto fue el eslógan”, reconoció Castillo.

Mientras en la calle, al borde del cordón, se armaban las parrillas que en horas se cubrirían de patys y chorizos, y los militantes se agolpaban y desplegaban sus banderas, adentro estalló el primer grito de alegría. Eran las 21 cuando se conocieron los primeros datos oficiales: la izquierda tenía 2,19 por ciento. “¿Y Argumedo?”, preguntó uno de los presentes. “0,78, no llega. Pino se queda en el camino”, respondió una mujer desde la habitación donde instalaron una pantalla. Entre esas fórmulas se había planteado el desafío de cuál podría superar el piso exigido por la reforma política.El FIT pudo. Proyecto Sur no. A su líder, Pino Solanas, iban apuntadas las dedicatorias en los cantitos de los militantes.

El resultado asombró a todos, hasta a los candidatos de la fórmula. “No puedo creer lo que logramos. Sabía que íbamos a llegar, pero nunca imaginé un 2,5”, confesó Altamira. El momento más emotivo fue la conferencia de prensa. Tras un silencio, y con los ojos llenos de lágrimas, Altamira agradeció y dedicó el logro al militante del PO asesinado en octubre del año pasado, Mariano Ferreyra. La fiesta se extendió hasta entrada la madrugada. Por primera vez en la sede del Partido Obrero estaban celebrando un festejo propio de los partidos tradicionales, un burgués resultado electoral.


“Ganó la clase obrera”

Más allá de haber alcanzado el objetivo del 1,5%, Altamira sabe que el desafío será conservar ese apoyo en octubre.

–¿Cuál fue el secreto que los llevó a alcanzar el mínimo requerido por la ley electoral?

–Uno de los grandes aciertos fue el haber formado un Frente entre el PO, el PTS y la Izquierda Socialista. Y, además, somos los únicos que basamos nuestros spot y campaña en propuestas concretas y tangibles, el resto hicieron sólo venta publicitaria. Lo que logramos no es un triunfo nuestro, es una victoria de la clase obrera argentina. A pesar del logro seguiremos peleando para que se derogue la exigencia del 1,5.

–¿Son conscientes de que mucha gente que los votó lo hizo para que alcanzaran el piso? ¿Cómo piensan retenerlo en octubre?

–El mensaje de antiproscripción de los spots de campaña nos ayudó mucho, ahora vamos a tener que trabajar para lograr ingresar en las legislaturas y para pelear por la posibilidad de alcanzar un banca en Diputados que nos dieron los salteños. Vamos a seguir la línea de brindar propuestas concretar, basadas en la defensa de la clase trabajadora y en la igualdad social. 


Nota publicada en la revista El Guardián.