martes, 29 de mayo de 2012

Entrevista en red con Jon Lee Anderson



El martes 29 de mayo, el cronista y reportero de guerra norteamericano Jon Lee Anderson ofreció una videocharla con lectores y colegas a través de la cuenta de Twitter de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano: @FNPI_org.

Durante la charla, Anderson confesó cual es su visión sobre le periodismo literario y aseguró que en Latinoamérica es un estilo que se ha desarrollado muchi más que en cualquier otro país del mundo. Además, ofreció algunos consejos y técnicas para los amantes de las crónicas literarias.

Este reportero de planta de la revista The New Yorker es uno de los grandes referentes del periodismo contemporáneo, escribe crónicas y reportajes desde el corazón de algunas de las mayores revueltas y conflictos de la actualidad. Es por eso que tomarse una hora para escucharlo puede significar un gran cambio en la manera de hacer periodismo de muchos profesionales.

La entrevista completa aquí:





domingo, 27 de mayo de 2012

En la mente del asesino


El reconocido escritor, investigador y experto en conductas criminales, Robert K. Ressler, cedió todos sus archivos y hasta entrevistas filmadas para lograr un documental muy interesante y estremecedor. "En la mente del asesino", es el retrato del hombre que acuñó el término "asesino en serie", el mismo que fue el inventor del "perfil" criminal.

Ressler comenzó a estudiar psicología con el fin de determinar el comportamiento de los asesinos más escurridizos de la historia norteamericana, y las fuerzas que los impulsan a cometer sus crímenes. En su carrera entrevistó a asesinos reconocidos mundialmente, como Ted Bundy, Jeffrey Dahmer, John Wayne Gacy y Charles Manson, entre otros. En el documental incorporó la entrevista que le hizo a Gacy, másconocido como Pogo, el payaso asesino.

En 1970, se unió al FBI como criminólogo. Allí, tuvo un destacado papel en el desarrollo de la Unidad de Ciencias de la Conducta de la fuerza. En sus años de experiencia llegó a la conclusión de que analizando concienzudamente las escenas de los crímenes y los cuerpos de las víctimas, era posible trazar un perfil psicológico que permitiera buscar a sospechosos de los que entonces eran considerados como crimen sin móvil: los asesinatos en serie.

Aquí, el documental:





“Es mi peor cumpleaños”


La modelo colombiana Angi Sanclemente Valencia, acusada de integrar una red de narcotraficantes internacionales, festejó sus 33 años en el Penal de Ezeiza. Allí, cumple una pena de 6 años y 8 meses de prisión. Insiste en que es inocente y espera recuperar la libertad a fin de año.

Una torta y una gaseosa reposan en la mesa de un comedor en el cual la imagen del cielo se ve interrumpida por los barrotes que aseguran las ventanas del  Penal de Ezeiza. Mientras el país festeja un nuevo aniversario del Día de la Patria, en ese espacio vacío, un cronista y la madre de la modelo colombiana Angi Sanclemente Valencia. La joven se demora más de lo previsto. “Se debe estar maquillando”, explica la agente penitenciara, según relata Adrián Subelza, en su nota publicada en el diario Crónica.

Era verdad, la joven llegó producida como cuando modelaba y se estrechó en un interminable abrazo con su progenitora. No debe ser nada fácil cumplir 33 años dentro de un centro de detención, luego de haber pasado muchos festejos en grandes eventos, rodeada de champaña y personas de un enorme poder adquisitivo. Aquí, dentro del penal, todos son iguales.

“Es la segunda vez que paso mi cumple aquí. Es el peor. Lo vivo con mucha melancolía. Yo estoy condenada, pero reitero mi inocencia. No soy líder de ninguna banda de narcotraficantes, ni recluté chicas para nada, ni soy el enlace de nada, como dijeron muchos. Sólo hice una llamada por amor y eso me condenó”, le afirmó la actriz a Subelza.

Desde noviembre de 2011, la modelo colombiana cumple una condena de 6 años y 8 meses de prisión por ser considerada por la justicia como el enlace local con grupos internacionales de narcotraficantes. Para los magistrados, Sanclemente Valencia era la encargada de reclutar a modelos, con el fin de facilitar el tráfico de estupefacientes, principalmente España. Ella sufrió la misma condena que su novio Nicolás Gualco y el tío de este, quien, curiosamente, quedó en libertad a los pocos meses.

La joven que habría estado casada con uno de los mayores narcotraficantes mexicanos conocido como “El Monstruo”, fue detenida el día 26 de mayo de 2010 en un hostal ubicado en la calle Paraguay 3357, del barrio porteño de Palermo, donde se hacía pasar por estudiante extrangera. Para escapar de la Justicia, se había teñido el pelo de rubio y había engordado algunos kilos. Hoy, desde su mirada, hasta sus pensamientos, se la puede ver mucho más reflexiva: “Estar presa me sirvió para valorar muchas cosas que quizás antes no valoraba. Lo más importante en esta vida es la familia y la libertad para disfrutar de ella”.

Sus esperanzas están puestas en que el juez en lo Penal y Económico Rafael Caputo, quien subroga a Marcelo Aguinsky, le otorgue la condicional. “No pierdo las esperanzas que todo comience a salir bien. Espero con ansias la apelación y estar en libertad para fin de año. Ya tengo interesantes propuestas laborales en Argentina y en el exterior. Tengo fe en Dios y creo en la justicia divina”, sentenció.


sábado, 26 de mayo de 2012

Tibet en llamas


El muchacho de la foto es Jampa Yeshi, de 27 años. Se incendió el 26 de marzo 2012, en el Jantar Mantar (antiguo observatorio astronómico de Nueva Delhi). Estaba exiliado desde 2006, estudió en el Sherab Gatseling school  durante 3 años. Los últimos 2 años vivía en Manjnuka Tilla.



El Tibet es el centro principal de las protestas contra el Gobierno chino. Allí, los manifestantes se agolpan en las calles. De golpe, la multitud se esparce desesperada para darle lugar a Jampa Yeshi (27), un muchacho que corre por la desesperación de sentir como el fuego carcome su carne, y su vida. Minutos más tarde, ese hombre, uno más en el mundo, agoniza en un hospital. Ahora, tiene el 95% de su cuerpo carbonizado. La locura lo llevó a utilizar una de las peores formas de reclamo: incinerarse vivo.

“Docenas de tibetanos se han prendido fuego en el último año (…), en ocasiones bebiendo queroseno para hacer que las llamas también surjan de dentro (…), en lo que está siendo una de las mayores oleadas de inmolación política en la historia reciente”, relató en un despacho de la agencia norteamericana AP, Gillian Wong, reproducido en febrero por el periódico online The Huffington Post.

Para los tibetanos, la ocupación de China de su país, sumada a la demanda de independencia y autonomía, conforman una opresión sobre sus pobladores que terminan desembocando en una incomprensible forma de protesta. Una práctica completamente rechazada por las raíces judeocristianas. Sin embargo, para el budismo y el hinduismo se trata de “causas circunstanciales”, motivo por el cual son más tolerantes ante quienes toman estas extremas decisiones. Fue el propio Dalai Lama (líder respetado entre la población), quien aseguró comprender esa “forma de rebelión”.

En lo que va de 2012, esta forma de protesta ha crecido y las organizaciones no encuentran la manera de controlar esta manera de reclamar, la misma que era utilizada a principio de 1960, tiempos en los que los monjes budistas se prendían fuego ante las cámaras para manifestar su rechazo del tiránico Gobierno de Vietnam del Sur y sus protectores estadounidenses.

Esta modalidad no parece importarle al Gobierno Chino, quienes continúan en su rígida postura de no abandonar tierras tibetanas, sin importarles ver cómo las imágenes de seres humanos, corriendo con llamas que nacen hasta desde sus intestinos, agonizan, ante millones de televidentes, mientras sus gritos comienzan a perderse, hasta que dejan de respirar, y el ambiente se envuelve de olor a carne quemada.


Tinta Roja

Una obra maestra del cine peruano los llevará a vivir la experiencia de un pasante en la sección policiales del diario El Clamor. Allí, Alfonso, que desea dar sus primeros pasos en el periodismo de espectáculo, es derivado a la sección donde la muerte y la traición están a la orden del día, ya que su amiga y compañera, Nadia, al llegar se anticipa al pedido y, gracias a su belleza, termina arrebatandole el único lugar en donde el glamour y las vedettes son los verdaderos protagonistas.


En Policiales conoce al jefe, Faúndez, y se da cuenta que no tienen nada en común: Alfonso espera ganar una beca en España y desarrolla sus prácticas para obtener su título de periodista; Faúndez se enorgullece de no haber estudiado nunca nada y se jacta de saber más que toda la generación del joven. Lo compara con Vargas Llosa y lo llama "Varguitas", lo entrevista y le da a entender que no sirve para el puesto; aún así, lo lleva a un día de trabajo. El color de una vieja redacción periodística, la sangre y la traición se adueñan de una trama 100% recomendable.


Aquí está el primero de los 12 capítulos en los que está subida la película en Youtube. Si te apasionan las historias policiales y deseas conocer cómo se trabajaba en las redacciones de los diarios, no podés perdértela. Y si sos un apasionado del periodismo policial, mucho menos. Con ustedes: Tinta Toja

De sábanas frías y calientes

Encuesta mundial de sexo. Grecia está entre los países con más cantidad de relaciones por año. Los franceses son las más insatisfechos y los japoneses tienen poca cama. En la Argentina se impone una era con juguetes y nuevos trucos amatorios.



Para algunos representa el 90% de una pareja. Para otros, un poco menos. Pero para la gran mayoría es una pieza fundamental para que una pareja funcione. Hablamos de sexo, una palabra que nunca falta en una charla entre amigos. Ese mismo término que está catalogado como el más buscado en internet y que fue el disparador de la encuesta realizada por la marca de preservativos Durex, consulta que tiene un único fin: medir la frecuencia y satisfacción de los habitantes de 26 países de todo el mundo. Los resultados obtenidos de más de 26 mil consultados son más que sorprendentes.

A mediada que uno ahonda en los resultados de la consulta, puede que la información empiece a ponerse más dura, sobre todo al descubrir que los franceses están entre los más fríos a la hora de tener relaciones. Para demostrar igualdad de análisis entre los encuestados, los creadores del informe tomaron respuestas de hombres y mujeres por igual, en un amplio rango de edad que va desde los 16 a los 70 años.

De los 26.032 votantes, el 47% pertenecen al sexo femenino y el 53% al masculino (sin discriminar por orientación sexual).

Lo que deja en claro el informe es que el goce sexual no tiene nada que ver con la posición geográfica, sino más bien con culturas. También queda en claro que a la mayoría le cuesta mucho incursionar en nuevas experiencias y juegos sexuales, y que uno de los grandes problemas es la falta de diálogo entre las parejas.

En la Argentina, como en todos los países consultados, la originalidad no es lo que destaca a los seres humanos, ya que la sexualidad vaginal y la oral están a la cabeza de la forma de tener relaciones. “El sexo sigue siendo tabú, es por ello que a las personas les cuesta mucho experimentar cosas nuevas, eso es algo que recién ahora empiezan a consultar sin miedos”, aseguró la sexóloga Sandra Lustgarten (@SandraLust). “El uso de los juguetes está bueno cuando se hace por placer, el problema es que la mayoría de quienes lo usan es porque en los accesorios encuentran una manera de lograr una excitación que, por falta de educación sexual, no saben lograr con caricias.”

Según los datos recaudados, los países que más comunicación de pareja tienen son México, Grecia, España y Brasil, mientras que los últimos en la lista son los japoneses. El diálogo fluido se da más en las personas de entre 35 y 44 años, costumbre que no se ve en los menores a ese rango y que parece perderse cuando se supera el medio siglo de vida. “La falta de diálogo en las parejas es uno de los grandes causales de infidelidad”, explicó Lustgarten. La especialista aseguró que es fundamental hablar y decirle a la pareja qué cosas les gustan y qué no a la hora de tener sexo, porque eso evita llegar a sufrir de falta de interés sexual.

Si bien el diálogo ayuda, no parece ser la clave para tener sexo en mayor cantidad. La media anual es de 103 relaciones sexuales por persona. Si algo dejó claro la encuesta es que el lugar para irse a vivir es Grecia, donde la crisis pareciera no importarles, ya que el promedio de relaciones sexuales es de 164 veces por año. Otros lugares a tener en cuenta son, si te gusta el calor, Brasil (con un promedio de 145 relaciones) y para los amantes del frío y la cucharita, Rusia (143). Eso sí, nunca se muden a Japón, porque en este aspecto también está a la cola de la tabla, con un promedio de una relación por semana.

Pero ojo, porque no es lo mismo hablar de cantidad que de calidad. Y para ello alcanza con ver los resultados obtenidos por el equipo de Durex, ya que no son los mismos países los que integran los cinco primeros puestos del listado de los más satisfechos con su vida sexual que los que integran la de los que más sexo tienen. El caso más marcado es el de Nigeria, ya que son el penúltimo país en frecuencia sexual, pero el primero en el índice de satisfacción.

Lo que deja muy en claro el relevamiento es que, si te gusta disfrutar del sexo, Japón no es el lugar para ir a vivir, ya que su población pareciera haber sido creada para cualquier cosa menos para tener sexo. A estos genios de la tecnología la encuesta no los favorece en absoluto, porque han logrado ser últimos en todo menos en dos cosas: son los primeros en la lista de abstinencia sexual y lograron la misma posición en los que menos disfrutan del sexo.

Pero uno de los grandes mitos que rompe este trabajo es el de los eternos románticos franceses. Parece ser que los dueños del romanticismo, de la poesía y de la sensualidad no son lo que creíamos. Ocupan el segundo lugar de la lista de los insatisfechos sexualmente, detrás de los pobres japoneses. En pocas palabras, sólo uno de cada cuatro franceses se muestra complacido luego de una relación sexual.

Según este informe, uno de las soluciones a futuro para lograr tener mejor sexo es incorporar experiencias nuevas, algo a lo que están dispuestos a hacer el 54% de los consultados. Con respecto a este tema, Lustgarten explicó que en Argentina las mujeres de entre 30 y 45 años, sobre todo las separadas, se animan a experimentar la sensación de meter a un tercero en la cama, y agregó que ahora los hombres se animan a realizar consultas que tienen que ver más con perversión, como por ejemplo sobre fetichismo y sadomasoquismo. Argentina y cualquier país se incendian a la hora de habar de sexo. Francia o Japón son los mejores bomberos.


Nota publicada en la revista El Guardián.

jueves, 24 de mayo de 2012

Pogo, el payaso asesino


John Wayne Gacy parecía un gordito ejemplar. Vecino bondadoso, padre comprensivo, marido fiel y compañero solidario que hacía reír a los niños enfermos. Pero todo era una farsa: en el fondo, era un asesino serial incurable.

“Un hombre trabajador”, “una persona intachable”, “un excelente compañero” son algunas frases con las que sus amigos describían a John Wayne Gacy. Las mismas palabras con las que cualquiera de nosotros describe a un vecino ejemplar. Su bondad lo llevó a ser elegido “el hombre del año” de Chicago. Un hombre solidario, tanto que los fines de semana se disfrazaba de payaso para llevarles alegría a los chicos internados en el hospital local. Pero nadie imaginó que ese individuo obeso y simpático escondía detrás del maquillaje a un ser macabro que pasó a ser reconocido mundialmente como Pogo, el Payaso Asesino.

Gacy nació en Chicago en 1942 y creció en el seno de una familia irlandesa. Su padre era alcohólico e irritable y acostumbraba a agredir verbalmente a su esposa e hijos, al punto de que una tarde, al volver de un día de pesca, azotó al niño tras acusarlo de ser el responsable de no haber conseguido pescar nada.

De niño repartía diarios luego de cada jornada escolar. A los 11 años, mientras jugaba con unos palos, sufrió un golpe en la cabeza que le causó un coágulo que no fue descubierto hasta que cumplió los 16 y que durante esos años le produjo desmayos. Su afán era agradarle a su padre, pero nunca lo logró. Poco después comenzó a sufrir ataques cardíacos y dolores en la espalda, científicamente inexplicables, que lo acompañarían el resto de su vida.

En 1964 conoció a Marlyn Myers, hija del dueño de franquicias de Kentucky Fried Chicken. Del fruto de ese matrimonio nacieron dos hijos y Gacy devino en un próspero hombre de negocios. Vivía abocado al trabajo y los servicios comunitarios. Los traumas de su infancia parecían superados hasta que una denuncia de abuso lo puso en jaque.

Cuatro años después de su casamiento, el joven Mark Miller lo acusó de haberlo violado. La denuncia se agravó cuando el mismo joven, cuatro meses después, lo acusó de haberlo mandado a golpear. El agresor fue detenido y declaró que Gacy lo contrató para “darle una paliza a Miller”. El tribunal de Ohio lo declaró culpable por cargos de sodomía y lo condenó a 10 años de prisión. La sentencia potenció los rumores de homosexualidad de Gacy y desembocó en la separación de la pareja. Extrañamente, al año y medio fue indultado por buen comportamiento. Para el juez, John se había transformado en otra persona. Lo que no imaginó es que ese nuevo hombre era mucho peor.

Una vez en libertad y gracias a la ayuda de sus hermanas, John compró una casa en los suburbios de Chicago. Se casó con Carole Hoff, una mujer divorciada y con dos hijos chicos. La nueva esposa conocía el pasado de Gacy y confiaba en su recuperación. El gordo volvió a los negocios y logró popularidad entre sus vecinos gracias a las fiestas temáticas que hacía (de vaqueros y hawaianas). Fue vocal del partido demócrata local, donde se fotografió con la mujer que se convertiría en la primera dama estadounidense, Rosalynn Smith Carter, quien le dedicó la foto de puño y letra: “Para John Gacy los mejores deseos”. Los fines de semana, maquillado y vestido de payaso, recorría los hospitales y hacía reír a los niños enfermos. Se hacía llama Pogo.

De a poco, el carácter de Gacy comenzó a mutar. Las discusiones en el hogar se incrementaron y ya no deseaba a su mujer. Ella se preocupó cuando descubrió revistas pornográficas gay. Gacy le confesó que prefería a los hombres y que por eso se rodeaba de jovencitos. Se separaron.

Poco después, la madre de Robert Piest (15) denunció la desaparición de su hijo. El caso cayó en manos del teniente Kozenczak del Departamento de Policía de Des Plaines. Entre las cosas de la víctima, el agente encontró un papel con el teléfono de Gacy y lo llamó. El sospechoso se presentó en la comisaría al día siguiente. Para entonces, el teniente tenía los antecedentes del payaso del pueblo, sentenciado e indultado por abusar de un menor. Gacy negó cualquier relación con Piest, pero la policía quiso allanar su casa. Los vecinos no aguantaban el fuerte hedor que había en el jardín de Gacy. Al llegar a la casa, los oficiales siguieron el olor hasta el sótano. Allí encontraron tres cuerpos y un arsenal de herramientas de tortura.

El amado payaso de los niños enfermos fue arrestado y a los pocos días confesó 33 crímenes y entregó un plano en el que indicaba en qué parte del jardín de su casa estaban enterrados los cadáveres. Sus víctimas eran hombres y niños de entre 7 y 26 años.

Una de las pocas víctimas que pudo atestiguar en contra del asesino serial fue Jeffrey Rignall. La madrugada del 22 de mayo de 1978, Gacy recorría las calles y a lo lejos vio a un joven. El frío del invierno azotaba. John detuvo el auto e invitó a Rignall a llevarlo. El muchacho aceptó y subió al auto sin imaginar lo que le esperaba. Gacy se abalanzó sobre la víctima y le cubrió las fosas nasales con un pañuelo impregnado en cloroformo. Rignall quedó inconsciente y al despertar se encontró desnudo, atado a la pared de un sótano y con el secuestrador parado frente suyo, sin ropas y exhibiendo una mesa llena de aparatos sexuales y de tortura.

Gacy se pasó toda la noche mostrándole a Rignall, en sus propias carnes, el dolor que podían producir sus herramientas, el mismo método que había utilizado con todas sus víctimas. A la mañana  siguiente, el joven torturado despertó bajo una estatua del Lincoln Park de Chicago, vestido, lleno de heridas y con el hígado dañado por el cloroformo. Traumatizado, pero vivo. Rignall tuvo la suerte de ser una de las pocas víctimas que escaparon a la muerte. Cometió un asesinato cada dos meses. A algunas de sus víctimas las metía en la bañera, les tapaba la cabeza con una bolsa y las revivía para seguir torturándolas.

El macabro caso de Gacy inspiró películas como It (basada en la novela de Stephen King) y Gacy, el payaso asesino.

Durante el juicio, Gacy aseguró que existían cuatro John: el contratista, el payaso, el vecino y el asesino, y respondía con las palabras de uno y de otro. Pero su alegato de insanidad no funcionó. John confesó que antes de enterrarlos guardaba los cadáveres debajo de su cama o en el ático. Fue condenado a la pena de muerte.

En la cárcel dedicó su tiempo a pintar, principalmente imágenes de payasos, y sus obras han llegado a venderse hasta 300 mil dólares. Uno de los compradores fue el cineasta John Waters, que colgó la pintura en la habitación de huéspedes de su casa, para que “las visitas no se queden demasiado tiempo”.

El 10 de mayo de 1994, el impredecible John Wayne Gacy recibió la inyección letal. Sus últimas palabras fueron a uno de los guardias que lo acompañaba. Lo miró fijo, con frialdad, y disparó: “Bésame el culo”.


Nota publicada en la revista El Guardián.

“La ficción se baña en la realidad”

Celina Font. No baila por un sueño ni se pelea con colegas, pero no para de trabajar. Compite en los Martín Fierro con una serie financiada por el Incaa y viene de trabajar en una película que le cambió la vida, tanto como la maternidad.


Celina Font llega a la entrevista con una sonrisa enorme y entonando una canción del Oso Traposo. Le adjudica su felicidad a la maternidad, que le cambió la vida. Y al reconocimiento logrado por los últimos proyectos que encaró: la miniserie El paraíso, que la tuvo ocupada el año pasado, competirá este domingo 27 en varios rubros de los premios Martín Fierro; y la película Industria argentina, la fábrica es para los que trabajan recibió el Premio del Jurado Joven en el 14º Rencontres du Cinéma Sud-Américain, en Marsella. “La película fue una enseñanza de vida. La filmamos en la fábrica recuperada por la Cooperativa de Trabajo 19 de Diciembre y tuvimos la suerte de contar con la participación de quienes fueron los verdaderos protagonistas en la vida real, los trabajadores. Hablar con ellos me sirvió para crear mi personaje, Noemí, la contadora de la empresa, la más pensante de la historia”, reflexiona sobre la opera prima de Ricardo Díaz Lacoponi, que protagonizó Juan Carlos Portaluppi.

–¿Qué le enseñan a una actriz este tipo de proyectos artístico-sociales?

–Tuve la suerte de trabajar en dos proyectos de esos que no suelen contarse en la ficción. La película cuenta no sólo cómo el cierre de las fábricas afectó la vida laboral de las personas, sino cómo influyó también en su vida íntima. Eso me enseñó mucho, porque esas historias que yo veía desde afuera tuve que vivirlas desde adentro.

–¿Qué encontraste?

–Al conocer las historias de esos héroes anónimos que se formaron en cooperativas para mantener su fuente de trabajo (ante el vaciamiento de los empresarios), uno se da cuenta de su compromiso incomparable, similar al que un padre puede tener con un hijo. Para mí, fue una película sumamente educativa; fue aprender de los protagonistas de la vida real que cuando se tiene convicción y convencimiento, todo es posible, como aprender a hacer política sin la participación de los partidos políticos.

–¿La experiencia de El paraíso (que se realizó con un subsidio del Incaa y se vio en 2011 por la TV Pública) también te movilizó?

–También, porque la miniserie estaba basada en la tarea de un equipo médico de una guardia en el conurbano bonaerense y se entremezclaban las vidas de los protagonistas con las problemáticas sociales. Son historias verdaderas, de esas que suelen verse muy de vez en cuando en la ficción.

–¿Por qué creés que es así?

–Porque son historias que suelen ser estereotipadas. Generalmente, en la ficción las historias marginales no se cuentan como lo que son: relatos de vida. Por suerte, últimamente la ficción está cambiando en algo y empezó a haber una serie de obras que trata con más realismo a la marginalidad. La ficción se baña en la realidad.

–En este caso, ¿los reconocimientos que obtuvieron las legitiman?

–Sí, y me parece justo. Incluso países europeos que están sufriendo la crisis económica pidieron la película para ver cómo es eso de que los trabajadores de las empresas, fundidas por sus dueños, se organizaron y, no sólo las recuperaron, sino que las mantienen activas. Que eso sea reconocido con un premio, enorgullece. Y que El paraíso esté ternada junto a El puntero y a El hombre de tu vida ya es un premio en sí mismo. Igual, el mejor premio me lo dio la vida hace un año y medio: mi hijo Felipe.

–¿Él es responsable de que llegues cantando canciones infantiles?

–Exactamente (risas). Es que la maternidad te cambia la vida. Mi embarazo no fue el más recomendable, ya que sufrí todos los síntomas malos, absolutamente todos. Pero cuando te lo dan en los brazos, te das cuenta de que la tortura valió la pena. Después viene la época en la que ni te acordás qué era dormir. Para peor, ahora me convertí en una militante de la limpieza, sobre todo en las plazas. Odio cuando veo a alguien que mete el perro en el arenero para que haga sus necesidades, sabiendo que ahí juegan chicos. Todo eso me saca.

–¿Y qué hacés?

–Aliento a otras madres a denunciar y a reclamar para que respetemos los espacios públicos, y cuando digo “cuidemos”, me refiero a gobernantes y ciudadanos.

Entre toma y toma del fotógrafo, Font no se resiste: “Debajo un botón, ton, ton; que encontró Martín, tin, tin”. Y se ve obligada a revelar que se pasa las horas viendo videos en internet. “Las canciones se te terminan pegando, aún cuando hagas todo para evitarlo (risas). Ves, ahí es donde tengo el único reclamo para la televisión, porque para chicos de entre nueve meses y año y medio no hay casi nada”, exclama.

Cuando Celina no está limpiando paredes escritas con crayones o mirando al Oso Traposo en YouTube, sigue perfeccionándose. Está realizando entrenamiento físico y actoral sobre textos contemporáneos con Maricel Álvarez y, además, trabajando la improvisación con Matías Feldman y Santiago Gobernori. En suma, se prepara para volver el teatro con dos propuestas.

En breve empezará a ensayar Tres, del autor español Juan Carlos Rubio, que fue estrenada con éxito en Chile, Puerto Rico, Costa Rica, Estados Unidos y España. La adaptación del guión es de Jorge Schusseim y será dirigida por Lía Jelín. “Es una obra muy divertida que cuenta la historia de tres amigas, solteronas y sin hijos, que se reencuentran y, en una especie de maniobra desesperada, deciden llamar a un amigo en común para que las embarace, situación de la cual se desprenden escenas desopilantes”.

También ingresará al elenco de A dónde van los corazones rotos, una obra que transcurre en tiempo real, escrita y dirigada por Cynthia Edul, con Violeta Urtizberea, Mónica Raiola y Julián Krakov.

–Mucha formación y ensayos, ¿y Felipe?

–Antes marchaba a todos lados con él, no me despegaba un segundo. Pero desde que cumplió el año, empecé a independizarme un poco, jajajá. Ya no es el bebito chiquito que lo cargaba y me lo llevaba. Mi madre me ayuda mucho y la chica que lo cuida es lo mejor. Siempre hay una solución, porque, como aprendí en Industria argentina, cuando se quiere, se puede.


Nota publicada en la revista El Guardián.


jueves, 17 de mayo de 2012

El wachiturro que quedó en la mira

DJ Memo, líder del grupo furor de la nueva cumbia, fue acusado de abusar de una nena de 13 años. Sus compañeros lo apoyan y su novia dijo que es un hombre con todas las letras. El relato de la víctima y la coartada del acusado.



El sol acobijaba la tarde santiagueña del domingo 6 de mayo mientras cientos de fans de los Wachiturros se agolpaban en la puerta del hotel en el que se alojaba el grupo. El anhelo, como el de cualquier fanático, era conseguir un autógrafo o una foto con sus ídolos. El éxito y la aceptación de los adolescentes llevaron al grupo a presentarse en Termas de Río Hondo. Nadie podía imaginar que lo que debía ser un show más terminó complicando judicialmente al líder del grupo, Emanuel Guidone, alias DJ Memo, acusado de abusar de una chica de 13 años.

En los últimos días se vio al grupo completo apoyando a su líder, quien aseguro que “todo es una mentira”. A pesar de ello, para el fiscal santiagueño Oscar Zanni el joven está complicado porque el video aportado por la supuesta víctima “fundamenta la denuncia en el sentido de que el hecho, la aproximación y el lugar han existido tal como relató la denunciante”.

Pasadas las 19.30, dos chicas de 13 años se acercaron a la Trafic blanca que estaba estacionada en la esquina de las calles Maipú y 25 de Mayo. Allí, para el abogado de la menor, una persona de seguridad del grupo la habría hecho ingresar y, una vez adentro, habría sido abusada por el líder del grupo, Emanuel Guidone. Horas después, el supuesto abusador fue detenido y puesto a disposición de la Justicia. Al final fue excarcelado y remitido al Juzgado N° 1 de Morón, donde cumple una probation por robo calificado.

 “Ya está, ya fuiste, ya no salís más de acá”, le habría dicho Guidone a la adolescente, según declaró ella ante la cámara Gesell. También afirmó que fue en busca de un autógrafo y que al ingresar a la kombi un tercero habría cerrado la puerta y apagado las luces. “Me agarró, me llevó al fondo y allí me empezó a besar y a manosear”, relató. “Yo estaba reilusionada con ellos, eran mis ídolos, me gustaba su música. Cuando él se zarpó re mal, lo empujé y de la desesperación caminé al pasillo donde encontré a mi amiga y me fui con ella”, relató en el programa de Mauro Viale, una versión que se contradice con lo que habría declarado ante la Justicia, donde aseguró que su amiga estaba junto a ella en la kombi.

Guidone pasó cuatro días detenido en Termas de Río Hondo imputado por supuesto abuso sexual gravemente ultrajante, en grado de tentativa. Tras pagar una fianza de 50 mil pesos, DJ Memo recuperó la libertad, aunque deberá seguir rindiéndole cuentas a la Justicia de Morón, ya que allí se llevarán adelanta ambas causas: la de supuesto abuso a una menor y la probation otorgada en 2009.

Una acusación similar llevó al líder del Grupo Green a pasar cuatro años en prisión por tener relaciones con dos hermanitas, una de 16 y otra de 13, aunque él sostiene que no existió abuso.


La novia lo defiende

Sexy, sensual e infartante, la joven promotora que se hace llamar Jeanette Galker salió a defender a su amado DJ Memo por las acusaciones que recibió. “Siempre lo voy a cuidar. Sé que es una hermosa persona, incapaz de abusar de alguien. No existió ni siquiera intento de abuso”, publicó la joven en su perfil de Facebook. Para ella, Guidone “es un hombre con todas las letras”. También se animó a opinar sobre la causa judicial, sobre la que aseguró que “no hay pruebas que avalen lo que la denunciante dice ni tampoco hay un testigo, ya que su amiga no declaró haber visto ni escuchado nada”. ¿El líder del popular grupo dice la verdad o miente descaradamente? La respuesta está en manos de la Justicia.




Nota publicada en la revista El Guardián.

jueves, 10 de mayo de 2012

El gurú que perdió la cordura


Claudio María Domínguez, entre el éxito y la furia. “No rompás las pelotas”, lo increpó a un militante antisectas que le preguntó en la Feria del Libro por qué apoyaba al Maestro Amor, un riojano acusado de abuso. Las contradicciones de un líder espiritual que convoca multitudes.



Con los ojos cerrados, un tono de voz suave y gesticulando todo el tiempo con sus manos, Claudio María Domínguez utiliza su programa en C5N, Hacete cargo, se pasea por otros, escribe libros y hace entrevistas hablando del karma y desparramando paz y amor. Siempre emana sabiduría, predica el perdón y pide creer en uno mismo. Pero llegó el día en que el pacifista perdió la cordura.

“No rompás las pelotas. ¿A vos te violó el Maestro Amor?”, le gritó Domínguez a quien hasta ese momento era un desconocido. El viernes 4, durante la presentación en la Feria del Libro de su nuevo trabajo La vida es un juego, la platea colmada vio cómo el hombre que vende espiritualidad se transformó cuando Pablo Salum, acompañado por un grupo antisectas, lo increpó para pedirle que explicara por qué promovió durante años al polémico Maestro Amor.

“¿Qué opinás del Maestro Amor, antes eras amigo de él? ¿Qué le dirías a una familia cuyos hijos fueron violados?”, fueron las preguntas que partieron desde la platea y desataron la discusión. Domínguez comenzó a esbozar una respuesta evasiva, lo que molestó al grupo antisectas que ante la insistencia logró sacar de las casillas al orador. Sucede que el gurú espiritual riojano Javier Ocampo, conocido como Maestro Amor, enfrenta juicios por supuestos abusos sexuales, los que habrían sido realizados dentro de su comunidad, situada en Catamarca. En esa misma comunidad viven hoy la ex esposa de Domínguez, Marisa.

Amor u odio

Hubo un tiempo en el que el Maestro Amor y Claudio María Domínguez eran casi inseparables, aunque hoy el hombre que en su infancia supo ganar el Odol pregunta intente mostrarse alejado. Así y todo, Domínguez fue muy gráfico cuando dejó en claro que él no juzga. “La Justicia no lo condenó, ¿quién soy yo para condenar la paja ajena, la viga en el culo propio? Ahora, si yo lo condeno, es porque tengo el culo dilatado”, aseguró.

Fue la ex esposa de Domínguez la que lo acercó a Amor. Luego de separarse, la mujer decidió irse a vivir a Catamarca. Al llegar se instaló en la comunidad de un riojano que pregonaba la paz, al igual que hoy lo hace su ex esposo. La mujer le contó a Domínguez sobre este enigmático hombre y la espiritualidad, y Domínguez, al igual que otros muchos medios, decidió entrevistarlo.

“El Maestro Amor me pareció un ‘saibabita’ divino, me encantó en su momento, me pareció un tipo brillante. Durante cinco años lo fui a ver”, explicó Claudio. Lo que evitó contar es que durante ese tiempo en el que reconoce haber admirado a Ocampo, Domínguez se encargó de promover, por todos los medios que pudo, incluyendo su propia página web, el supuesto trabajo espiritual del gurú riojano. Estaba obnubilado por el gurú riojano. Pero, extrañamente, esa remarcada admiración desapareció.

El momento en el que Domínguez comenzó a alejarse del Maestro Amor coincide con la aparición de las primeras denuncias de abuso de este último. Luego llegaron los allanamientos de la Justicia y la detención. “Domínguez dijo que se alejó porque se dio cuenta de que no hay que difundir a ningún maestro, pero eso no es verdad. Se cansó de promocionarlo hasta que Amor cayó preso. En ese momento se alejó”, afirmó el joven que increpó a Domínguez en la Feria del Libro, Pablo Salum, quien perdió a toda su familia a manos de una secta.

Si bien los dichos del joven denunciante son ciertos, también hay que reconocer que la postura de Claudio María es completamente lógica. “La Justicia no lo condenó”, afirmó. Y eso es verdad. Dos de las causas por abuso contra el Maestro Amor caducaron, y aún quedan otras que, si bien siguen en curso, no fueron motivo suficiente para que el juez pida la detención del sospechado. Es por ello, que el riojano Javier Ocampo sigue pregonando su cuestionada filosofía de vida en comunidad.

Falsa postura

Hasta el mayor de los pacifistas puede perder los estribos cuando es increpado en público y en un ambiente en el que se supone debería ser ameno. Es por ello que sería comprensible que un gurú espiritual como Domínguez se haya exacerbado cuando el grupo antisectario lo increpó. Lo que cuesta comprender es que ese enojo se sostenga casi 72 horas después.

El viernes 4 fue increpado y el lunes se presentó en el programa de Viviana Canosa. Había pasado todo el fin de semana y se suponía que aprovecharía para revertir la imagen del espiritualista sacado que recorrió todos los medios. Pero eso no pasó. Domínguez dobló la apuesta y minimizó los casos de abuso.

Durante la entrevista, Domínguez trató de energúmeno al joven, ratificó sus exabruptos y, cuando Canosa dijo que a ella lo que le daba pena era que el chico perdió a su madre y a sus hermanos en una secta, el gurú espiritual dijo que “se haga cargo con su vida y con la Justicia”. Y dirigiéndose a Salum agregó: “Arreglate con tu dolor y crecé y no jodas a los que no tenemos nada que ver”.




El enemigo de Domínguez

El joven que increpó a Claudio María Domínguez durante la presentación del nuevo material del gurú tiene un pasado que lo llevó a convertirse en un luchador antisectas.

A Pablo Salum le tocó vivir una experiencia que él mismo no le desearía a nadie, ya que cuando tenía apenas ocho años fue llevado por su madre a vivir a una secta. “Mis padres se separaron cuando yo era muy chico. A mi papá no lo vi nunca más”, explicó Salum a EG. Impulsada por una supuesta enfermedad que le hacía perder el aire, la madre de Salum se acercó a lo que parecía una escuela de yoga. “Mi mamá estaba enferma y, como no le encontraban nada, los médicos le recomendaron que buscara otras alternativas, así fue que conoció la Escuela de Yoga Buenos Aires, fundada por Juan Percowicz”, relató el joven. La escuela era una fachada, porque en realidad se trataba de una secta, a la que asistieron desde famosos hasta políticos.

A los 14 logró escapar y se instaló en la casa en la que vivió su niñez. “Sin mi papá y con toda la familia de mi mamá en Chaco me vi obligado a sobrevivir. Fue muy duro”, explicó. Hoy promueve una ley antisectas y, gracias a la pelea, logró hablar de su proyecto en televisión.

El joven pasó de la clandestinidad a la popularidad gracias a los insultos del gurú espiritual más importante del país.


Nota publicada en la revista El Guardián.


jueves, 3 de mayo de 2012

Verdugos que matan por placer

Hudson y Bernal. El cuádruple crimen de la familia enterrada en su propia casa y el triple homicidio cometido por un policía retirado. La venganza como móvil de los asesinatos a sangre fría. Cómo actúa la mente de los psicópatas desalmados.



El fin de semana largo, mientras millones de argentinos disfrutaban de un merecido descanso, dos noticias provenientes de la zona sur del conurbano bonaerense inundaban de sangre y muerte lo que se creía iba a ser un lunes tranquilo. Quilmes y Berazategui ganaban la tapa de los diarios y los alertas informativos de los noticieros. La información que daban a conocer eran dos asesinatos múltiples que sumaban un saldo de siete víctimas, entre las cuales había una niña de apenas tres años.

En ambos casos hay un disparador común, que los psiquiatras forenses denominan como actos psicóticos. Aunque son claros en remarcar que, entre el cuádruple crimen de Hudson y el triple de Quilmes existen marcadas diferencias de personalidades entre quienes cometieron el hecho y entre sus entornos, más allá de tratarse de dos asesinatos de varias personas. “La diferencia más marcada está en el accionar de cada uno de quienes cometieron el delito”, aseguró a EG el psiquiatra Hugo Marietan.

Cuádruple asesinato

La madrugada del lunes 30 de abril, un grupo de vecinos del barrio Kennedy Sur de Hudson, partido de Berazategui, junto a familiares de los desaparecidos, alentados por la propia policía, comenzaron a excavar en el fondo de una precaria casa. Sábanas y colchones ensangrentados fueron lo primero que encontraron. Luego apareció un pie, el de la desaparecida Lorena Sosa (21 años). Pero ahí no terminaba la búsqueda, ya que en la misma fosa se encontraba el cuerpo del padre de Lorena, Pablo Sosa (65), el del hermanastro Javier Lucce (25), y el de la hija de la joven, Jazmín (3), quienes habrían sido asesinadas el miércoles 25 mientras dormían.

Cuando entró, el familiar que realizó la denuncia descubrió manchas de sangre en las paredes y las sábanas. La Policía Científica secuestró un pico y una maza que habrían sido utilizadas para cometer los asesinatos. Estos detalles son los que delatan el morbo de la mente de quien cometió el delito. “Por las características con las que se cometieron los asesinatos, el asesino deja ver la premeditación con la que actuó. Y en las manchas de sangre en toda la casa, el gozo, el regocijo que sintió el psicópata al cometer los asesinatos”, explica Marietan.

Otra de las particularidades que enmarcan a este hecho es el entorno. “Sin acusar a la víctima, hay que tener en cuenta la psicopatía de Lorena”, explica el psiquiatra y agrega que en el ámbito profesional cuando alguien que estaba en pareja con una persona peligrosa, lo deja por otra de las mismas características, y la lleva a su casa conociendo los riesgos que esto implica, es considerada una persona “complementaria de alto riesgo”. Igualmente, la patología en la que se puede enmarcar a la víctima no justifica el accionar de Diego Arbellano Perotti, el principal sospechoso que al cierre de esta edición seguía prófugo.

En este caso no se puede dejar de lado las fallas en la Justicia. El hombre acusado de cometer el cuádruple crimen se movía con total libertad e impunidad, cuando en realidad debía haber estar preso porque hace tres semanas se fugó de la cárcel. Perotti tenía una condena de ocho años por “robo y abuso de armas”, le habían otorgado el régimen de salidas transitorias, que violó. Volvió a la cárcel y al poco tiempo volvieron a otorgarle las salidas transitorias, las que violó por segunda vez.

Perotti se movilizaba con el documento de identidad de su amigo, el único detenido por los crímenes, Leonel Soria. Marietan insiste en que “para Perotti, quien era su mujer se convirtió en un obstáculo y, para un psicópata de tu talla, la única solución era asesinarlos a todos”.

Triple asesinato

Cerca de las 11 de la mañana del lunes, el ex policía Juan Guillermo Moreno (44) llegó a la casa ubicada en Belgrano 783, en Bernal (Quilmes). Allí se encontraba el prestamista Guillermo Mouzo (46), junto a dos amigos: Sergio Farinola (40) y Gabriel Vilar (35). Moreno y el prestamista se encerraron en una habitación a renegociar una deuda de entre 80 y 100 mil pesos, que el ex policía tenía con él. Luego de una ardua discusión, Moreno gatilló su Glock calibre 45 en la cabeza de Mouzo. Cuando se iba, se encontró con la esposa del prestamista que volvía del mercado y, con una frialdad inexplicable, se ofreció a ayudarla a cargarlas. En ese momento, los amigos de Moreno bajaban de la planta superior armados. Moreno desenfundó la pistola y los mató a ambos. Escapó en su auto y luego en una persecución y un tiroteo, fue detenido por efectivos de la Policía Federal.

Si bien en ambos casos existió una premeditación, lo que diferencia el accionar de Moreno del asesino de Hudson es la esperanza de que el prestamista cediera. Pero eso no sucedió. Mientras el asesino del cuádruple crimen actuó con frialdad y decisión, el ex policía no parecería haber tenido la idea de matar. “Si Moreno hubiera tenido la frialdad y la decisión de matar que sí tuvo el asesino de Hudson, no se hubiera expuesto yendo a la casa en plena mañana, como lo hizo”, explica Marietan. Y concluye: “El accionar de Moreno no es el de un típico psicópata, porque el psicópata es una persona hábil y él no lo fue”.



La matanza de Campana

El 2 de agosto de 2008, a la altura del kilómetro 66 de la Panamericana, hallaron los cuerpos de Marcelo Mansilla, su esposa Sandra Rabago y sus pequeños hijos Agustín y Milagros, de 12 y 8 años. El cuádruple crimen fue cometido por Ángel Fernández, un violento presidiario de grueso prontuario que violaba  a su antojo el arresto domiciliario. Tenía pulsera electrónica del Servicio Penitenciario pero, por falta de controles, violaba la detención a su antojo. Tiempo después, el Tribunal Oral en lo Criminal Nº 2 de Zárate-Campana condenó a Fernández, a su hijo Cristian David Fernández, a Stella Maris Cáceres y Daniel Darío Vera  por el brutal asesinato de la familia.  El fallo estableció que los tres hombres fueron responsables de cuatro “homicidios calificados, por el concurso premeditado de dos o más personas con alevosía, todos en concurso real con privación ilegal de la libertad y robo agravado por su comisión en lugar poblado y en banda”. El móvil de los homicidios fue la venganza. Porque, al parecer, una vez la víctima había delatado al asesino.


Nota publicada en la revista El Guardián.

Cansada de vivir la vida loca

Daniela herrero, con nuevo disco. A los 16 grababa su primer CD y protagonizaba el programa de tevé con más rating. Esa vertiginosa carrera se frenó cuando terminó internada en un hospital. Arrancó otra vez, hizo terapia, descartó lo que no quería y regresó a la música.



Hoy, cualquiera puede cruzársela por las calles de Colegiales, en       una situación muy diferente a la de hace una década, cuando no podía moverse de su casa sin ser abordada por grupos de fans desesperados por una foto o un autógrafo. A días de lanzar su nuevo disco, asegura haber recuperado la dulce y tierna sonrisa que había perdido. Por primera vez, Daniela Herrero revela cómo el descuido de una discográfica internacional casi la destruye, por qué no le quedan recuerdos de su adolescencia y cómo fueron sus días en la clandestinidad.

El 16 de mayo llegará a las disquerías su último trabajo: Madre, que será presentado a mediados de junio. “El nuevo material está hecho pulmón”, aclara la cantante –al igual que su antecesor, Altavoz–. El disco muestra una nueva faceta, en la que incorpora una fusión de sonidos experimentales. “Es el trabajo más sincero y sentido que hice”, afirma. Madre está compuesto por 11 canciones, entre las que se destacan el corte de difusión, “Hacerte bien”, y su versión del tema de Pappo “Juntos a la par”. Este último es muy significativo para la joven amante del blues, ya que tuvo la suerte de interpretarlo junto al Carpo en el Gran Rex en 2004. “La Bella y la Bestia”, ironizó aquella noche Pappo.

En 2001, Sony Music lanzó su primer disco, que llevaba como título su nombre: Daniela Herrero. La productora había visto en la adolescente de 16 años un potencial que había que aprovechar. Sus canciones sonaban en todas las radios y sus discos facturaban fortunas. Fue una de las protagonistas del éxito televisivo Costumbres argentinas, a pesar de que sólo este año empezará a estudiar teatro. Tenía todo lo que un chico de esa edad desearía. Siete años después, esa experiencia alocada casi terminó con ella. Luego desapareció. Durante dos años fue como si se la hubiera tragado la tierra.

–Comenzaste con apenas 14 años, eras una nena. ¿Qué recordás de esos primeros pasos de tu carrera?

–Todo era demasiado acelerado, no alcanzaba a comprender una cosa que ya estaba viviendo algo nuevo. Tanto que, por disposición de la discográfica, terminé festejando mis 15 en un McDonald’s con mis fans. Hoy es un recuerdo horrible. La explotación fue tal que no tenía tiempo para mí. Con la banda terminábamos de tocar en un lugar y volábamos a otro. Todo era una locura. Ver un malón de chicos golpeando los vidrios me daba mucho miedo –hace silencio unos segundos y continúa–. Igualmente, esa etapa es como que no me pasó a mí, es como si lo hubiera visto desde afuera. Es tan borrosa esa parte de mi vida, la del éxito entre comillas, que hay muchas cosas que ni las recuerdo.

–En 2008 decidiste desaparecer. ¿Cuál fue el detonante que te llevó a tomar esa decisión?

–Fue un conjunto de cosas, pero una fue el detonante. Mi vida se había convertido en una carrera vertiginosa que no podía controlar, hasta que me dio un ataque que cada vez que lo recuerdo me eriza la piel. Un día, llevé a mi hermana a la facultad y cuando llegué a casa me sentía muy mal. Entré al baño y no bien crucé la puerta me desplomé. Me repuse un poco, me levanté como pude y cuando me miré al espejo me asusté mucho. Las venas de la cara parecían que iban a estallar. Media hora después iba camino a la clínica en una ambulancia. Camila (la amiga) y los médicos creían que me había empastillado. Pensé que me moría. Horas después, cuando logré reaccionar y me vi envuelta en mangueras con suero decidí que, aunque era riesgoso, debía tomarme un tiempo para reflexionar qué estaba haciendo con mi vida.

–¿Tus padres cómo reaccionaron?

–Cuando llegaron no lo podían creer. Parecía Linda Blair en El exorcista (risas). Estaba tirada en la cama, pálida y llena de mangueras. Ese colapso me marcó. Quería vivir mi vida y no la que me impusieran. Por suerte mis viejos son unos santos, me cuidaron y me apoyaron en todo. Sobre todo cuando les dije que iba a romper con Sony.

–Entre 2008 y 2010 muy poco se supo de vos. ¿Qué fue de tu vida?

–Aproveché para recuperar un montón de cosas que había perdido, principalmente familiares y amigos que había dejado de ver por vivir una vida que no era acorde a la edad que tenía. También hice terapia alternativa grupal, con amigos y con gente que nunca había visto, y eso me llevó a realizar sesiones de autoconocimiento. Allí trabajamos mucho la imaginación, ya que consistía en crear una fantasía desarrollada desde el interior de uno mismo, lo que me sirvió para terminar de desbloquearme. Me dediqué a componer y a comenzar una vida normal. Logré conectarme mucho con la naturaleza y limpié mi casa, tiré todo lo viejo que representaba ese pasado que quería olvidar.

–¿Qué te llevó a volver al ruedo?

–Había recuperado mi vida normal y a salir con amigos. Un día, volvía a casa a las seis de la mañana con el auto. Paré en el semáforo de la calle Brasil y, mientras esperaba a que se pusiera en verde, un auto me chocó muy fuerte por detrás. El accidente me llevó, otra vez, a pasar varias horas en el hospital y una semana y media dolorida. En ese momento pensé que había vuelto a nacer, y me dije a mí misma: “Es tiempo de retornar, porque ahora, después de todo lo que pasé, ya no le tengo miedo a nada”.

–¿Qué disfruta y qué le molesta a la Daniela Herrero de ahora?

–Soy una chica muy solitaria. Disfruto mucho el tiempo libre. De repente, un día de sol agarro la bicicleta y me voy pedaleando a los lagos de Palermo y me quedo un buen rato ahí tirada en el pasto, recargando energía. Amo el sol. Me encanta quedarme en casa mirando una película, tirada en el sillón con mi almohadoncito, un café y un chocolate –hace un alto, frunce el entrecejo y aclara–: ¡Ojo! También tengo carácter fuerte y a veces soy gritona, al pedo, como mi mamá. Pero cuando grita el otro suelo quedarme callada como para balancear, eso está bueno también. No me gusta gritar, pero cuando me sacás, agarrate. Yo digo que lo mío sería como un: ¿grito yo o gritás vos? Los dos juntos, no (risas).

–¿Qué queda de la más rebelde de los cuatro hermanos que más de una vez ayudó a sus padres a atender la fiambrería?

–Cada vez menos. Sobre todo en lo de ayudarlos, porque cuando voy, casi siempre para las fiestas, sólo es para sentarme a la caja y cobrarles a los clientes. Y de mí infancia exitosa, a decir verdad, por momentos extraño un poco esa sensación de llevarme el mundo por delante, pero se me pasa rápido. Quizás en algún punto estuvo bueno que haya sido como fue, porque estoy convencida de que eso me hizo más fuerte, me convirtió en la persona que soy hoy. Aunque si volviera a empezar, esperaría un poco más para así poder disfrutarlo, porque no lo disfruté nada. Hoy estoy completamente segura de que cantar es mi vida y de que en los temas que componen Madre está mi mayor creación, los sentimientos más puros, de mi alma y de mi corazón.

–¿Por qué elegiste el nombre Madre para el disco?

–El día que volé de casa (a los 19), mi mamá me regaló una foto que le sacó mi viejo, la que ilustra la contratapa del disco. Esa imagen me acompaña todos los días de mi vida, pegada en el espejo de mi cuarto. El nombre Madre apareció casi una semana después de la muerte de mi abuelo. Fue muy fuerte para mí y para mí vieja cuando le di la noticia del nombre que elegí. Ese día me contó que el girasol era la flor que le gustaba a él. Ahí entendí la frase que me dijo un amigo: “No mires la muerte como el final, sino como una necesaria transformación.”


Nota publicada en la revista El Guardián.